Bank of America elevó su previsión para el Brent en la segunda mitad de 2026 de 83 a 95 dólares por barril, al considerar menos probable una rápida normalización de las exportaciones del Golfo. Las exportaciones del Golfo, incluidos envíos menos visibles, rondaban los 15 a 16 millones de barriles diarios: cerca de d...
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Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How and why did Bank of America raise its second-half 2026 Brent crude forecast from $83 to $95 a barrel amid Iran’s near-closure of the Str. Article summary: BofA’s revision is a risk-adjusted supply-shock call, not a prediction that Brent will remain at $150: it raised its second-half 2026 forecast from $83 to $95 because Iran’s effective disruption of Hormuz, alongside thre. Topic tags: general, news, general web. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts with fake numbers
Bank of America ha elevado su previsión para el Brent durante la segunda mitad de 2026 de 83 a 95 dólares por barril porque el mercado ya no puede dar por hecha una recuperación rápida de los flujos petroleros del Golfo. La disrupción persistente en torno al estrecho de Ormuz ha reforzado la prima de riesgo geopolítico en el crudo. Eso no equivale a pronosticar un mercado estable en 150 dólares: ese nivel corresponde a un escenario de escalada, con un conflicto más amplio y daños relevantes en infraestructuras energéticas. 2
El estrecho de Ormuz es un paso decisivo para las exportaciones de crudo y productos refinados del Golfo. Las estimaciones de transporte marítimo apuntaban a una pérdida significativa de suministros regionales, aunque las mediciones varían. Goldman Sachs calculó que las exportaciones totales del Golfo —incluidos los llamados envíos «oscuros», menos visibles en los sistemas de seguimiento— se situaban en torno a 15 a 16 millones de barriles diarios, aproximadamente dos tercios del volumen previo a la guerra. Vortexa estimó exportaciones de unos 15 millones de barriles diarios en agosto, unos 10 millones menos que antes de la guerra. 6
Esa magnitud explica el cambio de previsión de BofA. Un mercado que espera una reapertura rápida de las rutas puede absorber mejor una interrupción breve. Si las restricciones se prolongan, debe valorar un periodo mayor de oferta física ajustada, reducción de inventarios y una vulnerabilidad superior ante cualquier nueva interrupción.
El riesgo tampoco se limita a Ormuz. Las amenazas sobre las rutas del mar Rojo y los ataques contra infraestructura energética saudí añaden incertidumbre sobre cuánto crudo puede llegar a los compradores y qué vías de exportación siguen siendo fiables. La situación del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí es especialmente importante: constituye una ruta alternativa que evita Ormuz. 1
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El precio del petróleo no refleja solo los barriles que faltan hoy, sino también las expectativas sobre lo que ocurrirá después. A finales de septiembre surgieron dos factores de alivio.
Primero, los envíos saudíes mostraron una recuperación parcial. Saudi Aramco cargó alrededor de 14 millones de barriles en siete superpetroleros el 21 de septiembre, según datos de TankerTrackers.com citados por Reuters. Vortexa calculó que las cargas saudíes de crudo en terminales del Golfo promediaban unos 3,7 millones de barriles diarios desde el 12 de septiembre. 7
Otros indicadores también apuntaron a una mejora, sin llegar a una vuelta a la normalidad. Los datos de Kpler situaban las exportaciones saudíes en algo más de 4 millones de barriles diarios en septiembre, frente a 2,4 millones en agosto. La estimación de JPMorgan basada en imágenes satelitales elevó el crudo saudí que cruzaba Ormuz a 2,9 millones de barriles diarios en los seis días anteriores, desde unos 700.000 barriles diarios en agosto. 10
Segundo, los inversores vieron una posible ventana diplomática durante las reuniones de Naciones Unidas. El contrato de Brent para noviembre cerró el 21 de septiembre en 100,34 dólares por barril, una caída diaria del 3,4 %, mientras el mercado ponderaba tanto las expectativas de contactos entre Estados Unidos e Irán como la recuperación parcial de los envíos saudíes. 9
La mejora no debe confundirse con una normalización plena. Solo 12 buques de mercancías cruzaron Ormuz durante aquel sábado y domingo, frente a 35 el fin de semana anterior. 10 En otras palabras, el mercado redujo la probabilidad del peor desenlace inmediato, pero no recibió una señal de que el suministro del Golfo estuviera fuera de peligro.
La previsión de 95 dólares de BofA es compatible con un escenario en el que los flujos petroleros siguen dañados, pero el conflicto no deriva en una destrucción extensa y prolongada de la infraestructura exportadora. Con una desescalada o avances diplomáticos, el tránsito por Ormuz podría recuperarse gradualmente y la capacidad de exportación saudí podría continuar operativa.
El banco indicó que, si los enfrentamientos que limitan los flujos de petróleo se prolongan hasta el final del año, el Brent podría cotizar entre 95 y 120 dólares por barril. 2 Es un rango que recoge un shock persistente de oferta sin asumir la pérdida sostenida de grandes instalaciones energéticas.
Para consumidores y empresas, la diferencia es sustancial: un Brent en torno a 100 dólares implica combustibles más caros y volatilidad, pero no necesariamente la escasez extrema asociada a un salto hacia 150 dólares.
El escenario de más de 150 dólares de BofA es expresamente condicional. El banco ha señalado que un conflicto más amplio con daños significativos en infraestructuras energéticas podría llevar los precios a ese nivel. 2 Una guerra prolongada, una disrupción más profunda de las rutas del Golfo y del mar Rojo, o daños más permanentes en activos estratégicos aumentarían la probabilidad de un shock severo de oferta.
El oleoducto Este-Oeste adquiere especial relevancia porque ofrece a Arabia Saudí una salida alternativa a Ormuz. Reuters informó de que los ataques contra esa infraestructura interrumpieron los envíos por esa vía, mientras Arabia Saudí aumentaba después las cargas en terminales del Golfo. 7
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Un precio del contrato más próximo por encima de 150 dólares no sería necesariamente la estimación de equilibrio de BofA a largo plazo. Sería una señal de escasez aguda: un precio suficientemente alto como para frenar el consumo, debilitar la actividad económica y reducir la demanda. Precisamente por esa destrucción de demanda, un repunte extremo puede ser autolimitado, no un nivel sostenible.
La evolución dependerá menos de una cotización diaria del Brent que de los datos físicos y del alcance del conflicto:
La revisión de BofA se entiende, por tanto, como un cambio de probabilidades. La persistencia de las disrupciones hace más plausible un Brent de 95 dólares en la segunda mitad de 2026. Una recuperación gradual del transporte marítimo y avances diplomáticos podrían contener los precios en torno a ese nivel; superar los 150 dólares exigiría la vía más dañina del conflicto, con pérdidas de oferta tan profundas que precios muy elevados fueran necesarios para reducir la demanda. 2
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Bank of America elevó su previsión para el Brent en la segunda mitad de 2026 de 83 a 95 dólares por barril, al considerar menos probable una rápida normalización de las exportaciones del Golfo.
Bank of America elevó su previsión para el Brent en la segunda mitad de 2026 de 83 a 95 dólares por barril, al considerar menos probable una rápida normalización de las exportaciones del Golfo. Las exportaciones del Golfo, incluidos envíos menos visibles, rondaban los 15 a 16 millones de barriles diarios: cerca de dos tercios de los niveles previos a la guerra.
La recuperación parcial de los cargamentos saudíes y las expectativas de diplomacia entre Estados Unidos e Irán llevaron al Brent hacia los 100 dólares, pero el tráfico por Ormuz seguía muy por debajo de lo habitual.