HSBC describe el contexto como un «super squeeze»: varios shocks de oferta coinciden con una demanda estructuralmente fuerte y con escasos colchones de inventarios. Su modelo estadístico COCCLES sitúa al mercado en una fase de «super bull», aunque esa señal no garantiza por sí sola un superciclo prolongado.
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Respuesta de investigación

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La tesis de HSBC puede resumirse como una «supercompresión» o super squeeze: perturbaciones simultáneas de oferta coinciden con una demanda más sólida y con inventarios utilizables reducidos. En ese entorno, el banco considera que las materias primas han entrado en una fase de «super bull» o mercado alcista excepcionalmente prolongado.
Conviene hacer una distinción importante: el modelo COCCLES es una señal estadística basada en los precios, no una prueba de que un superciclo largo esté garantizado. No predice por sí mismo guerras, clima extremo, nuevas minas ni cambios en la demanda. 10
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La subida abarca varios mercados, no solo uno. El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cotizaba en 14.767,50 dólares por tonelada el 9 de septiembre. 5 Un día antes, el metal había marcado un máximo histórico de 14.635 dólares por tonelada, impulsado por una oferta inmediata ajustada y por la expectativa de aranceles de Estados Unidos a las importaciones de cobre refinado.
4 Los informes sobre la nota de HSBC también situaban al Brent por encima de 100 dólares por barril y al Bloomberg Commodity Index en un máximo de 14 años.
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COCCLES aporta confirmación estadística. HSBC describe COCCLES como un modelo puramente estadístico, con técnicas de aprendizaje automático, que busca patrones en las series de precios de las materias primas. Según los reportes sobre la entidad, el modelo muestra de forma convincente que el mercado está en una fase de «super bull», una etapa que históricamente tiende a durar más que otras fases del ciclo. 10
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Los shocks de oferta se superponen. HSBC vincula su escenario a los conflictos en Oriente Medio y entre Rusia y Ucrania, así como a las disrupciones en rutas marítimas clave, entre ellas el estrecho de Ormuz, Bab el-Mandeb y el mar Negro. 6
17 Si Ormuz permanece de facto cerrado durante más tiempo, el problema deja de ser principalmente logístico: las existencias se consumen y puede aparecer escasez física de determinados productos. HSBC advirtió que ese proceso puede llevar a «puntos de inflexión» en algunos mercados.
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El encarecimiento se transmite entre cadenas productivas. Un petróleo, gas, diésel y flete más caros elevan los costes de extraer, fundir y transportar metales, y también los de producir alimentos. Las interrupciones pueden extenderse del crudo y el gas natural licuado a combustibles refinados, metales, fertilizantes y granos. HSBC también cita El Niño y otros fenómenos meteorológicos extremos como riesgos adicionales para la oferta. 8
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Los inventarios son el amortiguador del sistema. Cuando las reservas comerciales y estratégicas disminuyen, los compradores tienen menos margen para sustituir los flujos interrumpidos con material almacenado y deben competir por suministro inmediato.
Ese es el núcleo de la advertencia de HSBC sobre los «puntos de inflexión»: mientras quede existencias operativas, los precios pueden absorber parte del golpe; si ese colchón se vuelve insuficiente, las subidas pueden acelerarse de forma no lineal. 6
17 Los informes que recogen la posición del banco señalan además que el agotamiento de los buffers de inventario está extendiendo el riesgo desde la energía hacia los metales y los productos agrícolas.
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La otra mitad de la tesis no es solo una restricción de oferta. HSBC sostiene que la inversión en infraestructura para inteligencia artificial y la transición energética están reforzando la demanda de energía y metales. 11
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Los centros de datos requieren electricidad, redes, sistemas de refrigeración y equipos de transmisión. La electrificación, los vehículos eléctricos, las renovables y la expansión de la red también demandan grandes cantidades de materiales, en especial cobre y aluminio. En el caso del cobre, abrir minas y ampliar capacidad de procesamiento lleva años, por lo que una oferta rígida puede amplificar cualquier sorpresa de demanda. El récord reciente del metal reflejó tanto estrechez de suministro como expectativas de aranceles estadounidenses. 4
En agricultura, el mayor coste de diésel, fertilizantes, transporte y financiación eleva el coste marginal de producción. Así, un evento climático o una interrupción logística tiene más posibilidades de trasladarse a precios de los alimentos en vez de ser absorbido por los márgenes de los productores.
HSBC elevó su previsión de aumento medio de los precios de las materias primas en 2026 desde el 16% hasta el 22%, debido a una disrupción de oferta más persistente y a una demanda más fuerte de lo esperado. 8
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Respecto a 2027, los reportes disponibles no son totalmente uniformes en la forma de expresar la revisión. Uno de ellos indica que la previsión pasó de una caída del 7% a una variación plana; otros la describen como una mejora de 14 puntos. 8
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15 Lo verificable en ambos casos es la dirección del cambio: HSBC ve una presión alcista más duradera sobre el nivel de precios.
Inflación: la energía, el transporte, los fertilizantes y los alimentos más caros pueden reavivar la inflación general y trasladarse después a servicios y bienes manufacturados. Eso dificultaría los recortes de tipos de interés de los bancos centrales. La intensidad del efecto dependerá de la demanda, el tipo de cambio y las medidas públicas para contener precios.
Petróleo: si persisten las restricciones en Ormuz y siguen cayendo los inventarios, el riesgo principal es de alzas bruscas, no de estabilidad en torno a 100 dólares por barril. La disponibilidad física, los seguros, el transporte marítimo y los cuellos de botella en refinerías pueden provocar picos temporales. 6
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Bolsa: productores de energía y metales, mineras y algunas empresas vinculadas a fertilizantes podrían beneficiarse de precios realizados más altos. En cambio, aerolíneas, transporte, químicas y otras compañías intensivas en energía afrontarían presión sobre los márgenes. Una inflación y unos tipos esperados más elevados también pueden penalizar las valoraciones bursátiles.
Economía mundial: los países exportadores de materias primas pueden mejorar sus ingresos por comercio exterior, mientras que las economías importadoras se enfrentan a menor renta real de los hogares, déficits comerciales más amplios y tensión fiscal. El escenario adverso sería la estanflación: crecimiento débil junto con inflación elevada.
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HSBC describe el contexto como un «super squeeze»: varios shocks de oferta coinciden con una demanda estructuralmente fuerte y con escasos colchones de inventarios.
HSBC describe el contexto como un «super squeeze»: varios shocks de oferta coinciden con una demanda estructuralmente fuerte y con escasos colchones de inventarios. Su modelo estadístico COCCLES sitúa al mercado en una fase de «super bull», aunque esa señal no garantiza por sí sola un superciclo prolongado.
El cobre LME superó los 14.700 dólares por tonelada el 9 de septiembre, mientras el Brent rebasó los 100 dólares por barril y el índice Bloomberg Commodity alcanzó máximos de 14 años.