Los flujos de crudo y productos refinados por el estrecho de Ormuz cayeron de unos 18 millones de barriles diarios antes del conflicto a 4,8 millones en julio y cerca de 2 millones al inicio de agosto. El menor nivel de compras de China amortiguó inicialmente el golpe, pero una vuelta sostenida a la reposición de in...
Publicado porEditado con GPT-5.6 TerraImágenes generadas con GPT Image 2
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How has the near-closure of the Strait of Hormuz during the U.S.-Iran conflict reshaped global oil markets—reducing Gulf and Iranian exports. Article summary: The Hormuz disruption has turned the oil market from one shaped mainly by benchmark prices into a competition for physically deliverable, non-Gulf barrels. China’s earlier demand restraint cushioned the shock, but a rene. Topic tags: general, government, education, news, general web. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, c
La disrupción en el estrecho de Ormuz ha transformado el comercio petrolero en una carrera por conseguir cargamentos que puedan llegar a las refinerías sin depender del Golfo. El primer efecto fue una pérdida masiva de capacidad de transporte y de producción; la siguiente fase dependerá en buena medida de si China vuelve a comprar con más fuerza mientras India continúa activa en el mercado al contado.
Antes del conflicto, por Ormuz circulaban de media unos 18 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados. El volumen cayó a 4,8 millones de barriles diarios en julio y promedió cerca de 2 millones al comienzo de agosto, según datos de Kpler citados por Reuters. 5
La caída importa porque el petróleo situado tras el estrecho no queda automáticamente a disposición del mercado mundial. Los depósitos en los países exportadores pueden llenarse, lo que obliga a recortar o detener producción. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) estimó que Irak, Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin recortaron conjuntamente 7,5 millones de barriles diarios de producción de crudo en marzo; la previsión era que esos recortes alcanzaran 9,1 millones en abril. 1
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calificó la situación como la mayor disrupción de suministro de petróleo de la historia. Calculó pérdidas acumuladas de oferta de Oriente Medio superiores a 1.300 millones de barriles y flujos por Ormuz de 2,7 millones de barriles diarios de media entre marzo y mayo, frente a unos 20 millones antes del conflicto. 10
El cierre del Brent en 88,91 dólares por barril el 11 de agosto reflejaba una prima de riesgo relevante por las restricciones marítimas y la incertidumbre sobre el suministro. 3 A finales de agosto, los analistas consultados por Reuters preveían un Brent medio de 85,08 dólares por barril en 2026: una menor oferta compensada parcialmente por una demanda china débil.
Sin embargo, la cotización de referencia no resume toda la crisis. Las refinerías necesitan crudo que esté disponible de inmediato, pueda transportarse con fiabilidad y sea compatible con sus instalaciones. Por eso ganan valor los exportadores situados fuera del Golfo.
América se ha consolidado como una fuente alternativa más relevante. Las exportaciones de crudo desde Canadá hasta Argentina alcanzaron una media récord de 11,7 millones de barriles diarios en 2026 hasta el 1 de septiembre, frente a 10,3 millones en 2025, según datos de Kpler recogidos por Reuters. 4 Aun así, no es un sustituto total: las rutas, los plazos de entrega y la calidad del crudo no son idénticos a los barriles del Golfo que han dejado de llegar.
El descenso de las importaciones chinas fue una de las razones por las que el shock de oferta no se trasladó de forma directa a precios todavía más altos. Las llegadas marítimas de crudo a China bajaron a 5,96 millones de barriles diarios en junio, el nivel más bajo en más de una década, desde una media de 10,66 millones en los tres meses anteriores al inicio del conflicto. 6
Al consumir menos y recurrir a sus inventarios, las refinerías chinas redujeron temporalmente su competencia por cargamentos de sustitución. Reuters señaló que China podía mantener importaciones reducidas durante un periodo prolongado gracias a reservas que los analistas estimaban en al menos 1.200 millones de barriles. 18
Ese comportamiento fue un colchón para el mercado global, no una señal de que hubiera desaparecido la pérdida de suministro. Al comprar menos, China ayudó de facto a repartir el petróleo escaso entre el resto de los consumidores.
El riesgo para los precios es que esa contención resulte temporal. Reuters estimó que China añadió unos 210.000 barriles diarios a sus inventarios en julio, tras haber recurrido a las reservas en mayo y junio. Por separado, las importaciones marítimas chinas de crudo ruso se estimaron en 1,25 millones de barriles diarios en agosto; julio y agosto fueron los meses más fuertes desde abril, una señal de que las refinerías buscaban reemplazar barriles de Oriente Medio. 17
Una recuperación sostenida de las compras chinas —por mayor actividad de refino, necesidad de materia prima petroquímica o reconstrucción de reservas— concentraría la demanda sobre la misma oferta no perteneciente al Golfo que requieren otros compradores asiáticos. Sinopec ha indicado que aumentará su aprovisionamiento desde Brasil, África y otras regiones para responder a la disrupción.
Eso no garantiza otra escalada inmediata del Brent. Pero sí implica que los precios de determinadas calidades disponibles y las primas por entrega rápida pueden seguir elevados incluso si el indicador de referencia se estabiliza durante un tiempo.
Las refinerías indias también han recurrido más a las compras al contado para sustituir suministros interrumpidos de Oriente Medio. Indian Oil Corp indicó que la proporción de sus compras en el mercado spot pasó del 50 % a casi el 84 % durante la crisis.
Cuando China e India buscan barriles alternativos al mismo tiempo, los cargamentos de África, América y Rusia adquieren un valor estratégico mayor. El punto de presión ya no es solo la producción global total, sino cuánto crudo adecuado puede entregarse con rapidez a las refinerías asiáticas.
Tres factores representan los riesgos más claros:
Los precios elevados también reducen el consumo. La AIE recortó su perspectiva de demanda de petróleo para 2026 y proyectó una caída de 1,6 millones de barriles diarios, atribuyendo el deterioro a los altos precios de los combustibles y a la disrupción en Ormuz. 11
Esta respuesta de la demanda es el principal estabilizador del mercado. Si el consumo se mantiene débil y China limita sus importaciones, los suministros alternativos podrían bastar para evitar otra subida brusca. Pero si el transporte continúa restringido mientras China reconstruye inventarios y las refinerías asiáticas compiten por cargamentos de entrega inmediata, el margen de seguridad se estrechará mucho.
La lección central es que la crisis de Ormuz ha hecho más importante la disponibilidad física que las cifras generales de oferta. La evolución de las compras chinas y la duración de las restricciones marítimas serán decisivas para el próximo movimiento del petróleo.
Studio Global AI
Esta página incluye una respuesta respaldada por fuentes que puede continuar dentro de Studio Global.
Los flujos de crudo y productos refinados por el estrecho de Ormuz cayeron de unos 18 millones de barriles diarios antes del conflicto a 4,8 millones en julio y cerca de 2 millones al inicio de agosto.
Los flujos de crudo y productos refinados por el estrecho de Ormuz cayeron de unos 18 millones de barriles diarios antes del conflicto a 4,8 millones en julio y cerca de 2 millones al inicio de agosto. El menor nivel de compras de China amortiguó inicialmente el golpe, pero una vuelta sostenida a la reposición de inventarios elevaría la competencia por crudos no procedentes del Golfo.
Las compras al contado de las refinerías indias refuerzan la presión sobre los cargamentos disponibles de África, América y Rusia.