Las sanciones del G7 y la UE cerraron a Rusia el acceso a grandes mercados occidentales del oro, pero el comercio se reorientó primero hacia Dubái y después hacia Hong Kong. Hong Kong importó 92,1 toneladas de oro ruso en 2025, valoradas en unos US$10.500 millones; los datos comerciales sugieren que buena parte del...
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Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How have Western sanctions on Russian gold since the 2022 invasion of Ukraine reshaped bullion flows—shifting trade first through Dubai and. Article summary: Western gold sanctions have constrained Russia’s access to London- and G7-linked bullion markets, but largely redirected rather than stopped the trade. The result is a more Asia-centred, less transparent bullion network:. Topic tags: general, news, general web, government. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts with f
Las sanciones occidentales transformaron el comercio del oro ruso más de lo que lo eliminaron. Al restringir el acceso a los mercados vinculados con Londres y el G7 en 2022, los flujos se desplazaron primero a Dubái y, de forma creciente, a Hong Kong, una puerta de entrada hacia China continental.
El resultado es un mercado del oro más fragmentado: por un lado, los canales que cumplen las restricciones occidentales; por otro, una infraestructura asiática en expansión para negociar, custodiar, compensar y financiar lingotes.
En junio de 2022, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón anunciaron restricciones coordinadas del G7 a las nuevas importaciones de oro ruso. La prohibición de la Unión Europea entró en vigor el 22 de julio de 2022 y vetó la importación, compra o transferencia —directa o indirecta— de determinadas formas de oro de origen ruso.
Estas medidas eran relevantes porque alejaban los lingotes rusos de compradores e infraestructura financiera occidentales. Pero el oro sigue siendo una materia prima física y globalmente negociable: si compradores, empresas de logística e intermediarios operan fuera de las jurisdicciones que aplican esas restricciones, el comercio puede redirigirse en vez de desaparecer.
Los reportes de 2023 describieron una reconfiguración en dos etapas. Tras la invasión de Ucrania, el oro ruso se desvió inicialmente desde los centros occidentales hacia Dubái. Más tarde, Hong Kong superó a Dubái como principal nodo, mientras Emiratos Árabes Unidos intensificaba el escrutinio sobre actividades ilícitas en el mercado de lingotes. En ese momento de 2023, Hong Kong había importado 68 toneladas de oro ruso, cuatro veces el volumen de todo 2022.
Desde entonces, la escala ha aumentado. En 2025, Hong Kong importó 92,1 toneladas de oro ruso, valoradas en alrededor de 82.000 millones de dólares hongkoneses (US$10.500 millones). El volumen fue un 42 % superior al de 2024, según estadísticas de Hong Kong citadas por Interfax. 16
Los reportes basados en datos comerciales de Hong Kong sitúan las compras de entidades de la ciudad desde comienzos de 2022 en torno a US$35.000 millones. Entre enero y julio de 2026, las importaciones se acercaron a 100 toneladas, casi el triple del volumen registrado en el mismo periodo del año anterior. 5
7
Las cifras aduaneras muestran la magnitud de los flujos transfronterizos, no quién posee finalmente cada lingote ni cuál es su destino definitivo. Aun así, el aumento simultáneo de las importaciones directas de China continental apunta a China como el gran foco de demanda de este comercio reorientado.
Los datos de las aduanas chinas indican que las importaciones directas de oro ruso hacia China continental se multiplicaron aproximadamente por 15 hasta alcanzar US$3.300 millones en 2025, con la mayoría de los envíos concentrados en el cuarto trimestre. 16
Hong Kong es señalado ampliamente como un canal de paso para oro que posteriormente se dirige a China continental, y no solo como destino final. 7 Esa diferencia es importante: una partida registrada como importación en Hong Kong puede almacenarse, financiarse, reexportarse, refinarse o venderse a otro comprador.
Por sí solos, los datos comerciales no permiten identificar si el destinatario final es un banco comercial, una joyería, un comprador industrial, un inversor o una institución estatal.
El cambio comercial coincide con un esfuerzo más amplio por reforzar el papel de Hong Kong en el mercado de lingotes. La ciudad aspira a multiplicar por más de diez su capacidad de almacenamiento de oro, hasta superar las 2.000 toneladas en 2030, y puso en marcha un sistema de compensación para operaciones con oro en 2026. 1
Además, China inauguró en Hong Kong su primera bóveda de oro extraterritorial en 2025, dentro de la iniciativa denominada “Gold Road”. Según S&P Global, esta instalación y los contratos de oro denominados en yuanes —con liquidación en efectivo o con entrega física— buscan respaldar la negociación de oro en yuanes y la conversión de yuanes respaldada por oro fuera del dólar estadounidense. 4
Esto no significa que esas instalaciones se hayan creado exclusivamente para el metal ruso. Sin embargo, una mayor capacidad de custodia, compensación y negociación deja a Hong Kong mejor situado para almacenar, financiar y redistribuir oro sin depender tanto del ecosistema tradicional centrado en Londres y Zúrich.
La acumulación oficial de oro por parte de China y la construcción de infraestructura extraterritorial para el metal están relacionadas estratégicamente: ambas pueden favorecer la diversificación de reservas y un mercado del oro más vinculado al yuan.
Pero la evidencia disponible no demuestra que el oro ruso que entra en Hong Kong sea comprado directamente para las reservas del Banco Popular de China. Para sostener esa conclusión harían falta registros de transacciones, información de custodia o una comunicación oficial.
La formulación más precisa es que el crecimiento de Hong Kong otorga a China una capacidad mayor para albergar flujos y servicios de oro fuera de los centros de mercado occidentales.
Washington ha perseguido a intermediarios vinculados a operaciones concretas con oro ruso. En junio de 2024, Estados Unidos sancionó a varias compañías de Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos, incluida VPower Finance Security, por facilitar transacciones con oro procedente de Polyus, una minera rusa que ya estaba sancionada por EE. UU. 18
La medida ilustra el alcance de la aplicación selectiva de sanciones: las entidades designadas pueden afrontar fuertes límites para operar con personas estadounidenses, financiación en dólares y contrapartes que evitan riesgos. Pero no fue un embargo general contra el mercado de lingotes de Hong Kong. Mientras existan compradores e intermediarios dispuestos en jurisdicciones que no aplican las mismas sanciones, las designaciones pueden alterar redes específicas sin terminar con todo el comercio físico.
La London Bullion Market Association (LBMA), entidad clave del mercado londinense de metales preciosos, revocó de inmediato la membresía de VPower Finance Security tras la designación estadounidense. Fue una respuesta contra esa firma sancionada, no una prueba de que todo el oro ruso sea imposible de negociar en el mundo.
El fenómeno no se explica solo por un supuesto “centro de evasión” de sanciones. La tendencia de fondo es la aparición de una red alternativa más amplia de compradores, logística, almacenamiento, compensación y financiación, menos dependiente de los filtros de acceso occidentales.
Para los responsables de política pública, esto limita la capacidad de las prohibiciones de importación por sí solas para reducir los ingresos procedentes de una materia prima física que se negocia en todo el mundo. Para el mercado del oro, aumenta la importancia de rastrear el origen, examinar las contrapartes y mejorar la transparencia de custodia.
Y para Hong Kong y China, el crecimiento de estos flujos refuerza su ambición de convertirse en nodos centrales de un mercado del oro más orientado hacia Asia, aunque la propiedad final de buena parte del metal siga siendo opaca.
Studio Global AI
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Las sanciones del G7 y la UE cerraron a Rusia el acceso a grandes mercados occidentales del oro, pero el comercio se reorientó primero hacia Dubái y después hacia Hong Kong.
Las sanciones del G7 y la UE cerraron a Rusia el acceso a grandes mercados occidentales del oro, pero el comercio se reorientó primero hacia Dubái y después hacia Hong Kong. Hong Kong importó 92,1 toneladas de oro ruso en 2025, valoradas en unos US$10.500 millones; los datos comerciales sugieren que buena parte del flujo continúa hacia China continental.
La expansión de bóvedas y sistemas de compensación en Hong Kong fortalece su papel en el mercado asiático de lingotes, aunque los datos públicos no revelan al comprador final ni prueban compras para las reservas del b...
Las sanciones del G7 y la UE cerraron a Rusia el acceso a grandes mercados occidentales del oro, pero el comercio se reorientó primero hacia Dubái y después hacia Hong Kong. Hong Kong importó 92,1 toneladas de oro ruso en 2025, valoradas en unos US$10.500 millones; los datos comerciales sugieren que buena parte del...
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Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How have Western sanctions on Russian gold since the 2022 invasion of Ukraine reshaped bullion flows—shifting trade first through Dubai and. Article summary: Western gold sanctions have constrained Russia’s access to London- and G7-linked bullion markets, but largely redirected rather than stopped the trade. The result is a more Asia-centred, less transparent bullion network:. Topic tags: general, news, general web, government. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts with f
Las sanciones occidentales transformaron el comercio del oro ruso más de lo que lo eliminaron. Al restringir el acceso a los mercados vinculados con Londres y el G7 en 2022, los flujos se desplazaron primero a Dubái y, de forma creciente, a Hong Kong, una puerta de entrada hacia China continental.
El resultado es un mercado del oro más fragmentado: por un lado, los canales que cumplen las restricciones occidentales; por otro, una infraestructura asiática en expansión para negociar, custodiar, compensar y financiar lingotes.
En junio de 2022, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón anunciaron restricciones coordinadas del G7 a las nuevas importaciones de oro ruso. La prohibición de la Unión Europea entró en vigor el 22 de julio de 2022 y vetó la importación, compra o transferencia —directa o indirecta— de determinadas formas de oro de origen ruso.
Estas medidas eran relevantes porque alejaban los lingotes rusos de compradores e infraestructura financiera occidentales. Pero el oro sigue siendo una materia prima física y globalmente negociable: si compradores, empresas de logística e intermediarios operan fuera de las jurisdicciones que aplican esas restricciones, el comercio puede redirigirse en vez de desaparecer.
Los reportes de 2023 describieron una reconfiguración en dos etapas. Tras la invasión de Ucrania, el oro ruso se desvió inicialmente desde los centros occidentales hacia Dubái. Más tarde, Hong Kong superó a Dubái como principal nodo, mientras Emiratos Árabes Unidos intensificaba el escrutinio sobre actividades ilícitas en el mercado de lingotes. En ese momento de 2023, Hong Kong había importado 68 toneladas de oro ruso, cuatro veces el volumen de todo 2022.
Desde entonces, la escala ha aumentado. En 2025, Hong Kong importó 92,1 toneladas de oro ruso, valoradas en alrededor de 82.000 millones de dólares hongkoneses (US$10.500 millones). El volumen fue un 42 % superior al de 2024, según estadísticas de Hong Kong citadas por Interfax. 16
Los reportes basados en datos comerciales de Hong Kong sitúan las compras de entidades de la ciudad desde comienzos de 2022 en torno a US$35.000 millones. Entre enero y julio de 2026, las importaciones se acercaron a 100 toneladas, casi el triple del volumen registrado en el mismo periodo del año anterior. 5
7
Las cifras aduaneras muestran la magnitud de los flujos transfronterizos, no quién posee finalmente cada lingote ni cuál es su destino definitivo. Aun así, el aumento simultáneo de las importaciones directas de China continental apunta a China como el gran foco de demanda de este comercio reorientado.
Los datos de las aduanas chinas indican que las importaciones directas de oro ruso hacia China continental se multiplicaron aproximadamente por 15 hasta alcanzar US$3.300 millones en 2025, con la mayoría de los envíos concentrados en el cuarto trimestre. 16
Hong Kong es señalado ampliamente como un canal de paso para oro que posteriormente se dirige a China continental, y no solo como destino final. 7 Esa diferencia es importante: una partida registrada como importación en Hong Kong puede almacenarse, financiarse, reexportarse, refinarse o venderse a otro comprador.
Por sí solos, los datos comerciales no permiten identificar si el destinatario final es un banco comercial, una joyería, un comprador industrial, un inversor o una institución estatal.
El cambio comercial coincide con un esfuerzo más amplio por reforzar el papel de Hong Kong en el mercado de lingotes. La ciudad aspira a multiplicar por más de diez su capacidad de almacenamiento de oro, hasta superar las 2.000 toneladas en 2030, y puso en marcha un sistema de compensación para operaciones con oro en 2026. 1
Además, China inauguró en Hong Kong su primera bóveda de oro extraterritorial en 2025, dentro de la iniciativa denominada “Gold Road”. Según S&P Global, esta instalación y los contratos de oro denominados en yuanes —con liquidación en efectivo o con entrega física— buscan respaldar la negociación de oro en yuanes y la conversión de yuanes respaldada por oro fuera del dólar estadounidense. 4
Esto no significa que esas instalaciones se hayan creado exclusivamente para el metal ruso. Sin embargo, una mayor capacidad de custodia, compensación y negociación deja a Hong Kong mejor situado para almacenar, financiar y redistribuir oro sin depender tanto del ecosistema tradicional centrado en Londres y Zúrich.
La acumulación oficial de oro por parte de China y la construcción de infraestructura extraterritorial para el metal están relacionadas estratégicamente: ambas pueden favorecer la diversificación de reservas y un mercado del oro más vinculado al yuan.
Pero la evidencia disponible no demuestra que el oro ruso que entra en Hong Kong sea comprado directamente para las reservas del Banco Popular de China. Para sostener esa conclusión harían falta registros de transacciones, información de custodia o una comunicación oficial.
La formulación más precisa es que el crecimiento de Hong Kong otorga a China una capacidad mayor para albergar flujos y servicios de oro fuera de los centros de mercado occidentales.
Washington ha perseguido a intermediarios vinculados a operaciones concretas con oro ruso. En junio de 2024, Estados Unidos sancionó a varias compañías de Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos, incluida VPower Finance Security, por facilitar transacciones con oro procedente de Polyus, una minera rusa que ya estaba sancionada por EE. UU. 18
La medida ilustra el alcance de la aplicación selectiva de sanciones: las entidades designadas pueden afrontar fuertes límites para operar con personas estadounidenses, financiación en dólares y contrapartes que evitan riesgos. Pero no fue un embargo general contra el mercado de lingotes de Hong Kong. Mientras existan compradores e intermediarios dispuestos en jurisdicciones que no aplican las mismas sanciones, las designaciones pueden alterar redes específicas sin terminar con todo el comercio físico.
La London Bullion Market Association (LBMA), entidad clave del mercado londinense de metales preciosos, revocó de inmediato la membresía de VPower Finance Security tras la designación estadounidense. Fue una respuesta contra esa firma sancionada, no una prueba de que todo el oro ruso sea imposible de negociar en el mundo.
El fenómeno no se explica solo por un supuesto “centro de evasión” de sanciones. La tendencia de fondo es la aparición de una red alternativa más amplia de compradores, logística, almacenamiento, compensación y financiación, menos dependiente de los filtros de acceso occidentales.
Para los responsables de política pública, esto limita la capacidad de las prohibiciones de importación por sí solas para reducir los ingresos procedentes de una materia prima física que se negocia en todo el mundo. Para el mercado del oro, aumenta la importancia de rastrear el origen, examinar las contrapartes y mejorar la transparencia de custodia.
Y para Hong Kong y China, el crecimiento de estos flujos refuerza su ambición de convertirse en nodos centrales de un mercado del oro más orientado hacia Asia, aunque la propiedad final de buena parte del metal siga siendo opaca.
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Las sanciones del G7 y la UE cerraron a Rusia el acceso a grandes mercados occidentales del oro, pero el comercio se reorientó primero hacia Dubái y después hacia Hong Kong.
Las sanciones del G7 y la UE cerraron a Rusia el acceso a grandes mercados occidentales del oro, pero el comercio se reorientó primero hacia Dubái y después hacia Hong Kong. Hong Kong importó 92,1 toneladas de oro ruso en 2025, valoradas en unos US$10.500 millones; los datos comerciales sugieren que buena parte del flujo continúa hacia China continental.
La expansión de bóvedas y sistemas de compensación en Hong Kong fortalece su papel en el mercado asiático de lingotes, aunque los datos públicos no revelan al comprador final ni prueban compras para las reservas del b...