Envision ha puesto en funcionamiento una primera fase de 120 MW de su Galaxy Campus en Ulanqab, con planes de ampliar el complejo hasta 2 GW. El proyecto conecta directamente la computación con energía eólica y solar local, almacenamiento en baterías y gestión inteligente de la electricidad.
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How does Envision Group’s operational and planned renewable powered AI infrastructure in Inner Mongolia challenge SpaceX CEO Elon Musk’s pro. Article summary: Envision’s Inner Mongolia project is a practical counterexample to the claim that AI’s electricity constraint requires moving compute into orbit: it places large scale AI hardware directly beside low cost renewable gener. Topic tags: general web, ai, workflow, productivity, regulation. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks,
La escasez de electricidad para alimentar la inteligencia artificial está dando lugar a dos respuestas radicalmente distintas. En Ulanqab, en la Región Autónoma de Mongolia Interior, Envision Group está construyendo un gran campus de centros de datos junto a fuentes renovables terrestres. Elon Musk, por su parte, defiende que SpaceX podría llevar la computación de IA a satélites alimentados por el Sol.
La diferencia clave es que Envision intenta resolver el problema desplazando los servidores hacia la energía disponible, mientras que SpaceX plantea sacar los servidores de las redes eléctricas de la Tierra. El primer enfoque ya tiene una fase operativa; el segundo sigue siendo una propuesta de gran escala y alto riesgo tecnológico y financiero.
| Aspecto | Galaxy Campus de Envision | Propuesta orbital de SpaceX |
|---|---|---|
| Ubicación | En tierra, en Ulanqab, Mongolia Interior, cerca de abundantes recursos eólicos y de las regiones septentrionales y occidentales de China que están ganando peso como polos de computación. |
En órbita baja terrestre, mediante una constelación propuesta de satélites de computación alimentados por energía solar. |
| Estado y escala | Envision ha puesto en servicio una fase inicial de 120 MW de un campus concebido para alcanzar 2 GW. |
No se identifica ninguna constelación operativa de centros de datos de IA en la evidencia disponible. SpaceX ha solicitado autorización para hasta un millón de satélites; Musk ha dicho que los primeros podrían lanzarse en el cuarto trimestre de 2027 y alcanzar una escala significativa en 2028. |
| Fuente de energía | Energía eólica y solar local conectada directamente con la computación, con baterías para suavizar la variabilidad. |
Energía solar captada en órbita, con una exposición potencialmente más continua y sin depender, en principio, de las redes eléctricas terrestres. |
| Infraestructura | Centro de datos convencional, generación renovable, almacenamiento, gestión inteligente de la energía y condiciones climáticas frías que pueden reducir la carga de refrigeración. |
Satélites distribuidos con chips de IA conectados como una red de computación orbital. |
| Problema que aborda | Lleva las cargas de trabajo a zonas donde la electricidad limpia es abundante, en vez de esperar años por una conexión a redes saturadas. |
Elimina la necesidad de conectar el centro de datos a las redes de la Tierra al generar la electricidad en el espacio. |
El proyecto chino ofrece un contraejemplo práctico a la idea de que la limitación eléctrica de la IA exige abandonar el planeta. Su lógica es sencilla: instalar los servidores donde ya hay viento, sol, terreno disponible y temperaturas relativamente bajas.
La solución es geográfica e industrial, no extraterrestre. En lugar de construir centros de datos en zonas urbanas con redes congestionadas, Envision los sitúa cerca de la generación renovable y combina esa producción con almacenamiento y gestión de la demanda. 3
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La tecnología está más madura. Un campus terrestre puede utilizar servidores, sistemas de refrigeración, redes, personal de mantenimiento y ciclos de sustitución conocidos. La propuesta orbital depende de una arquitectura de satélites aún no desplegada y de una capacidad de lanzamiento frecuente y barata. 3
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No se trata de enfrentar renovables contra energía solar. Ambos modelos dependen de una fuente renovable. Envision apuesta por viento, sol y baterías en tierra; SpaceX tendría que captar energía solar en el espacio y, además, lanzar, refrigerar, conectar, mantener y sustituir los equipos en órbita. 52
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En otras palabras, Envision no elimina el desafío energético: lo reorganiza. La empresa evita parte del cuello de botella de las conexiones a la red construyendo la generación eléctrica junto a los servidores.
El modelo terrestre tiene un problema conocido: el viento y la luz solar no producen siempre la misma cantidad de electricidad. La fiabilidad del campus dependerá del almacenamiento, la gestión de la potencia, la posibilidad de desplazar cargas de trabajo, eventuales recortes de producción y cualquier respaldo o acuerdo con la red que no se detalla en la evidencia disponible. Se ha informado del uso de baterías para suavizar la intermitencia, pero no hay información pública suficiente aquí para confirmar una capacidad renovable firme de 24 horas o el comportamiento del campus ante interrupciones. 52
El espacio podría ofrecer una exposición solar más constante en determinadas órbitas. Pero el vacío no hace que refrigerar un centro de datos sea sencillo. Como no hay aire que transporte el calor por convección, los satélites necesitarían sistemas térmicos y grandes radiadores capaces de expulsar energía mediante radiación infrarroja. 6
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Además, los equipos orbitales tendrían que soportar radiación, cambios extremos de temperatura y un entorno difícil de reparar. Expertos citados por Reuters señalan problemas todavía no resueltos relacionados con la refrigeración, el precio de los lanzamientos y la resistencia de los componentes. 7
El posible argumento económico de Envision es relativamente directo: utilizar renovables locales abundantes, evitar o reducir la espera por una conexión eléctrica escasa y aprovechar un clima frío para disminuir las necesidades de refrigeración. Una estimación difundida sitúa la electricidad en torno a 0,05 dólares por kilovatio-hora, pero esa cifra no está verificada de forma independiente en las fuentes proporcionadas y debe tratarse como orientativa, no como un coste final demostrado. 52
SpaceX sostiene que la energía solar orbital y los lanzamientos reutilizables podrían hacer que la computación espacial resultara más barata con el tiempo. Sin embargo, un análisis del Parlamento Europeo identifica la economía —sobre todo el coste futuro de poner carga en órbita— como la principal barrera. Los lanzamientos reutilizables cuestan actualmente del orden de varios miles de euros por kilogramo, según esa evaluación. 1
Otro análisis, no revisado por pares, parte de un supuesto de 200 dólares por kilogramo para futuros lanzamientos de Starship. Con esa hipótesis, calcula que colocar 1 GW de capacidad de computación de IA en órbita baja exigiría unas 10.000 toneladas de satélites, alrededor de 50 lanzamientos de Starship V3 y 2.000 millones de dólares solo en lanzamientos. Son estimaciones basadas en supuestos, no un coste conseguido por SpaceX ni una valoración completa del proyecto. 2
Ninguna de las dos alternativas tiene todavía un coste total consolidado por unidad de computación de IA. En el caso de Envision, faltan datos sobre el precio de servidores y aceleradores, la duración y sustitución de las baterías, las redes, la utilización real del campus y el coste efectivo de la electricidad renovable. En el caso de SpaceX, se suman incógnitas sobre la reutilización y la frecuencia de los cohetes, la masa de los satélites, los paneles solares, los radiadores, la protección contra la radiación, los seguros, los fallos, las comunicaciones, los lanzamientos de reemplazo y la rápida obsolescencia de los chips de IA. 1
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Envision ya opera la fase inicial de su campus en Mongolia Interior. Eso lo convierte en una respuesta de corto plazo a la presión energética de la IA, aunque la ampliación completa hasta varios gigavatios sigue siendo un objetivo planificado y no una capacidad ya terminada. 3
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El calendario de SpaceX es más incierto. Musk ha señalado que los primeros satélites de IA podrían despegar a finales de 2027 y alcanzar una escala significativa en 2028. El cumplimiento de esas fechas dependería de la ejecución técnica, las autorizaciones, la fabricación y la disponibilidad de lanzamientos pesados frecuentes y de bajo coste. 4
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En términos estratégicos, el campus de Envision encaja en una tendencia terrestre: concentrar la computación en regiones con energía y suelo abundantes y conectar esa capacidad con los centros de demanda. La evidencia disponible respalda el papel de Mongolia Interior como ubicación para infraestructura de IA, pero no permite cuantificar por sí sola la contribución de Envision a la estrategia informática nacional de China ni atribuir resultados concretos de política pública a este único campus. 3
El coste y la demanda de servidores. Los aceleradores de IA se deprecian con rapidez. La proporción futura entre entrenamiento e inferencia, la eficiencia de los modelos y las tasas de utilización podrían cambiar la rentabilidad tanto de los campus de varios gigavatios como de una constelación de un millón de satélites.
La electricidad terrestre. La ventaja de Envision depende de mantener renovables baratas y de gestionar correctamente el almacenamiento. La capacidad renovable nominal no equivale automáticamente a una disponibilidad garantizada para la computación. 52
La economía de los lanzamientos. La propuesta de SpaceX depende en gran medida de reducciones futuras, no actuales, del coste de poner carga en órbita. Los 200 dólares por kilogramo son una referencia hipotética, mientras que el Parlamento Europeo sigue considerando el precio del lanzamiento la restricción económica decisiva. 1
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La fiabilidad técnica. Envision se enfrenta a problemas conocidos de la infraestructura terrestre. SpaceX tendría que demostrar que puede operar computación de alta densidad, disipar calor, proteger componentes, mantener las comunicaciones y reemplazar equipos en el espacio a una escala sin precedentes. 6
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El proyecto de Envision no demuestra que las energías renovables terrestres vayan a ser siempre más baratas que la computación orbital. A largo plazo, los lanzamientos reutilizables, la energía solar continua y nuevas arquitecturas de satélites podrían modificar el cálculo.
Pero sí debilita una afirmación más concreta: que la falta de electricidad en la Tierra deja como única salida trasladar la IA al espacio. Envision muestra que también es posible construir grandes campus terrestres junto a fuentes renovables, almacenamiento y condiciones favorables de refrigeración. Esa solución ya está empezando a operar; los centros de datos orbitales siguen siendo una apuesta futura cuyo mayor desafío no es solo imaginarla, sino hacerla económicamente viable, reparable y fiable.
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Envision ha puesto en funcionamiento una primera fase de 120 MW de su Galaxy Campus en Ulanqab, con planes de ampliar el complejo hasta 2 GW.
Envision ha puesto en funcionamiento una primera fase de 120 MW de su Galaxy Campus en Ulanqab, con planes de ampliar el complejo hasta 2 GW. El proyecto conecta directamente la computación con energía eólica y solar local, almacenamiento en baterías y gestión inteligente de la electricidad.
SpaceX propone hasta un millón de satélites con centros de datos de IA alimentados por energía solar en órbita baja, pero todavía no existe una constelación operativa de este tipo.