BlackRock propone destinar entre el 1% y el 2% de una cartera tradicional 60/40 a Bitcoin, reduciendo la parte de acciones. Su argumento se basa en la posible diversificación y en el papel de Bitcoin como alternativa monetaria a largo plazo, no en que sea una cobertura fiable frente a la inflación a corto plazo.
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What did BlackRock’s late-August report, “Re-Underwriting Bitcoin: Still a Portfolio Diversifier,” recommend regarding Bitcoin’s allocation. Article summary: BlackRock’s core message was not to make Bitcoin a large holding: it advocated a measured 1–2% allocation, funded from the equity sleeve of a conventional 60/40 stock-bond portfolio. Its back-test found that this modest . Topic tags: general, general web, user generated, government, news. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermark
El informe actualizado de BlackRock, Re-Underwriting Bitcoin: Still a Portfolio Diversifier After the Pullback?, no defiende una gran posición en criptomonedas. Su recomendación sigue siendo deliberadamente limitada: asignar entre el 1% y el 2% de una cartera tradicional 60/40 a Bitcoin, financiando esa inversión desde la parte destinada a acciones. 6
La distinción es importante. BlackRock presenta Bitcoin como un posible diversificador estratégico para la construcción de carteras a largo plazo; no como un sustituto de las acciones y los bonos, una cobertura garantizada ni un activo de baja volatilidad.
Una cartera 60/40 suele estar compuesta por un 60% de renta variable y un 40% de renta fija. En el marco analizado por BlackRock, la incorporación de Bitcoin se haría reduciendo la primera parte:
La decisión de financiar la exposición desde la renta variable refleja el comportamiento de Bitcoin. El gestor continúa describiéndolo como un activo muy volátil, por lo que una posición reducida limita su impacto sobre el riesgo total de la cartera, al tiempo que conserva una exposición a posibles rendimientos elevados. 6
La actualización del análisis de los últimos 10 años de BlackRock concluyó que una asignación modesta a Bitcoin mejoró históricamente la rentabilidad ajustada al riesgo de una cartera 60/40 basada en activos estadounidenses. En el escenario con un 2% de Bitcoin, los resultados fueron los siguientes:
El resultado respalda la tesis central de BlackRock: Bitcoin puede aportar potencial de rentabilidad sin aumentar de forma proporcional la pérdida máxima histórica de la cartera cuando su peso se mantiene bajo. Pero se trata de un resultado de una simulación retrospectiva, no de una promesa sobre el comportamiento futuro.
El peso de Bitcoin en una cartera y su contribución a la volatilidad no son lo mismo. Debido a que históricamente ha fluctuado mucho más que las acciones y los bonos, una asignación de apenas entre el 1% y el 2% puede representar una proporción desproporcionada del riesgo total. 6
La posible ventaja aparece en el otro lado de la ecuación. La relación histórica de Bitcoin con los activos tradicionales ha sido limitada; un resumen de la investigación de BlackRock sitúa en aproximadamente 0,18 la correlación media a 10 años con el S&P 500. 3 Si un activo mantiene una correlación baja o inestable con acciones y bonos, una pequeña asignación puede mejorar la diversificación, siempre que el inversor pueda soportar fuertes oscilaciones de precio.
Esta es la asimetría que destaca BlackRock: el capital expuesto queda limitado por el reducido peso de la posición, mientras que el potencial alcista podría ser considerable si la tesis de adopción a largo plazo y de alternativa monetaria de Bitcoin sigue desarrollándose. Ese potencial es incierto. Además, Bitcoin puede moverse al mismo tiempo que los activos de riesgo durante episodios de ventas forzadas o desapalancamiento del mercado. 6
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BlackRock describe Bitcoin como una alternativa monetaria global emergente y una posible cobertura frente a la depreciación de las monedas fiduciarias. Su argumento se apoya en la escasez programada del activo, el mayor acceso institucional y el crecimiento de productos de inversión regulados; no en la idea de que Bitcoin siga de forma fiable la inflación en periodos cortos. 3
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Desde esa perspectiva, la reciente corrección sería un motivo para revisar el tamaño de las posiciones y la estructura del mercado, no una prueba concluyente de que Bitcoin haya perdido su función diversificadora. La conclusión práctica continúa siendo prudente: los inversores con un horizonte largo pueden valorar una exposición, pero esta debería ser medida.
Los productos de Bitcoin de BlackRock muestran dos formas diferentes de obtener exposición al activo.
El iShares Bitcoin Trust, conocido por el código bursátil IBIT, busca ofrecer exposición al precio de Bitcoin mediante un producto cotizado familiar para muchos inversores. Esto puede simplificar la operativa para quienes prefieren utilizar una cuenta de intermediación en lugar de gestionar directamente la custodia y los aspectos operativos de Bitcoin.
Por tanto, IBIT es el vehículo más directo: su objetivo principal es reflejar la evolución del precio de Bitcoin antes de comisiones y gastos.
El iShares Bitcoin Premium Income ETF, cuyo código es BITA, sigue una estrategia diferente. Busca exposición a Bitcoin y, al mismo tiempo, ingresos procedentes de primas de opciones mediante una estrategia de covered calls gestionada activamente. La documentación de BlackRock indica que BITA vende opciones de compra cubiertas sobre aproximadamente entre el 25% y el 35% de los activos de la cartera y realiza distribuciones mensuales.
La estructura implica un intercambio. Las primas de las opciones pueden generar ingresos, pero las opciones vendidas también pueden limitar parte de la subida cuando Bitcoin se revaloriza con fuerza. Por eso, BITA no es equivalente a un fondo que simplemente replica la exposición al Bitcoin al contado: el inversor renuncia a parte del potencial alcista a cambio de una estrategia orientada a generar ingresos.
Robert Mitchnick, responsable de activos digitales de BlackRock, ha sostenido que la propuesta legislativa estadounidense conocida como CLARITY Act es menos decisiva para Bitcoin que para otras áreas del mercado cripto. Su razonamiento es que Bitcoin ya cuenta con una vía institucional relativamente consolidada a través de productos cotizados regulados, mientras que las finanzas descentralizadas —DeFi— y otras categorías digitales más complejas todavía afrontan mayor incertidumbre sobre su clasificación, los intermediarios y las reglas operativas.
La ley sigue siendo relevante para el conjunto del mercado. Congress.gov registra que el proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes y que el Senado anotó una acción procesal el 8 de agosto de 2026. Posteriormente, Reuters informó de que la iniciativa se había estancado en el Senado, dejando parte de la definición regulatoria en manos de los organismos supervisores mientras sus perspectivas legislativas seguían siendo inciertas. 17
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En el caso concreto de Bitcoin, el argumento de Mitchnick es que una nueva ley podría actuar como catalizador adicional, pero no constituye un requisito indispensable para la tesis de inversión institucional. Para DeFi y otros activos digitales complejos, unas reglas más claras podrían ser mucho más fundamentales.
El repunte reciente de Bitcoin también encaja con el escenario macroeconómico que BlackRock ha señalado. La preocupación por el aumento de la deuda estadounidense y los déficits fiscales persistentes ha llevado a algunos inversores a buscar activos como Bitcoin y el oro como alternativas a la exposición tradicional a las monedas fiduciarias y a la deuda pública.
La inquietud aumentó después de que el Tesoro estadounidense ampliara sus operaciones de recompra de bonos de largo plazo. Reuters informó de que el oro subió más del 3% y Bitcoin ganó un 13% en dos días tras la sorpresa del Tesoro, mientras los inversores evaluaban si unos rendimientos de largo plazo contenidos podían presionar al dólar y reavivar los temores de depreciación monetaria.
También se informó de una subida semanal de Bitcoin cercana al 22%, con el precio aproximándose a los 77.000 dólares. CNBC atribuyó el movimiento a una combinación de la intervención del Tesoro, la mejora del sentimiento regulatorio y el renovado optimismo inversor, no a una única causa mecánica.
La precisión importa. El repunte puede reflejar una operación más amplia de protección frente a la depreciación monetaria, pero también estuvo influido por la demanda de fondos cotizados, el cierre de posiciones cortas, las condiciones de liquidez y las expectativas sobre la política cripto. Una tesis de cobertura macroeconómica puede sostener la demanda sin impedir que Bitcoin vuelva a sufrir una corrección pronunciada.
El mensaje de BlackRock puede resumirse así: asignación pequeña, horizonte largo y elevada tolerancia a la volatilidad.
El informe es, en definitiva, un argumento a favor de una exposición medida, no una instrucción generalizada para comprar Bitcoin. La propia BlackRock advierte de que sus materiales no deben considerarse investigación ni asesoramiento de inversión para un inversor, fondo o valor concreto. 15
Studio Global AI
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BlackRock propone destinar entre el 1% y el 2% de una cartera tradicional 60/40 a Bitcoin, reduciendo la parte de acciones.
BlackRock propone destinar entre el 1% y el 2% de una cartera tradicional 60/40 a Bitcoin, reduciendo la parte de acciones. Su argumento se basa en la posible diversificación y en el papel de Bitcoin como alternativa monetaria a largo plazo, no en que sea una cobertura fiable frente a la inflación a corto plazo.
En el análisis histórico, una asignación del 2% elevó el ratio de Sharpe de 0,81 a 0,96, mientras que la pérdida máxima fue prácticamente similar: −20,9% frente a −20,3%.