OpenAI estaría probando con un grupo reducido de grandes clientes empresariales un modelo en el que se paga cuando un agente de IA completa una tarea acordada, en lugar de pagar por cada token utilizado. El modelo responde a un problema central de la economía de los agentes: un desarrollador habría acumulado 1,3 mil...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What does OpenAI’s reported pilot of outcome-based pricing for select large enterprise customers involve—including how it differs from token. Article summary: OpenAI is reportedly piloting outcome-based pricing with a small set of large enterprises: instead of charging for the volume of model input and output, it would charge when an AI agent completes a pre-agreed business ta. Topic tags: general, general web, news, user generated, documentation. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, water
OpenAI estaría permitiendo que un pequeño grupo de grandes clientes empresariales pague solo cuando un agente de inteligencia artificial completa una tarea de negocio previamente acordada. Por ahora, se trata de una prueba limitada, no de un plan de precios anunciado para el público, y la compañía no ha revelado qué tareas participan, cuánto cobra ni cuáles son las condiciones contractuales. 5
El experimento es relevante porque los agentes autónomos pueden consumir mucho más cómputo que un chatbot convencional. Con una factura basada en tokens, el coste aumenta según el número de instrucciones, respuestas, reintentos y llamadas a herramientas. Con un modelo basado en resultados, el cobro se vincularía al resultado que el cliente y el proveedor definan de antemano.
Las tarifas publicadas de OpenAI para su API y sus clientes empresariales cobran los tokens de entrada, los tokens de entrada almacenados en caché y los tokens de salida por cada millón de unidades. 1
2 En ese esquema, el cliente paga por el uso del modelo aunque el agente no llegue a completar la tarea.
La facturación por resultados cambia el momento que activa el cobro. La pregunta deja de ser «¿cuántos tokens procesó el sistema?» y pasa a ser «¿consiguió el agente el resultado acordado?». Ese resultado podría ser un caso de soporte resuelto, un flujo de trabajo completado o una actualización verificada en un sistema corporativo. Sin embargo, OpenAI no ha hecho públicos los resultados concretos incluidos en su prueba. 5
La diferencia también traslada parte del riesgo de ejecución del comprador al proveedor. Los intentos múltiples, las largas cadenas de razonamiento o las ejecuciones fallidas podrían elevar los costes de OpenAI sin generar necesariamente un cobro.
La facturación por uso suele ser relativamente sencilla de presupuestar en aplicaciones previsibles. El cálculo se complica cuando un agente puede elegir su propio camino, llamar repetidamente a herramientas, delegar tareas o trabajar en paralelo.
El ejemplo más llamativo comunicado públicamente involucra a un desarrollador que ejecutó 100 agentes y acumuló 1,3 millones de dólares en cargos por tokens de OpenAI durante 30 días. 5 Es un caso extremo, pero ilustra el problema comercial: en los sistemas autónomos, el gasto puede crecer con los intentos y el nivel de actividad, no con el valor del trabajo terminado.
Un contrato basado en resultados podría facilitar la previsión presupuestaria. También podría evitar que el cliente asumiera el coste completo de un intento fallido, siempre que el acuerdo establezca que los fallos no son facturables. En la prueba de OpenAI todavía no se sabe si esa protección existe ni cómo se tratarían las excepciones.
La facturación por resultados es más fácil de administrar cuando la tarea tiene límites claros y un evento de finalización observable. La atención al cliente es el ejemplo más evidente: una resolución puede comprobarse mediante el estado de un ticket, la interacción con el cliente o la ausencia de una intervención humana posterior.
También podrían encajar flujos muy delimitados de programación, gestión de reclamaciones, clasificación de clientes potenciales o tareas administrativas. Son posibilidades, no casos de uso confirmados por OpenAI. El requisito común es que las partes puedan definir qué significa «éxito» antes de que el agente empiece a trabajar.
Un contrato práctico probablemente tendría que especificar:
Sin esas reglas, «pagar solo cuando la IA funciona» suena atractivo, pero sigue siendo una promesa comercial ambigua.
La prueba de OpenAI se suma a un cambio más amplio en la forma en que las empresas de software cobran por sus agentes de IA. Los modelos están relacionados, aunque no son equivalentes:
Estos casos muestran por qué «basado en resultados» y «basado en consumo» no deben usarse como sinónimos. Cobrar por acción o por conversación puede hacer más comprensible el uso, pero el cliente podría seguir pagando aunque no se alcance el objetivo general del negocio.
Los datos disponibles de Futurum apuntan a un mercado fragmentado, no al abandono definitivo de los precios por usuario.
Una encuesta de Futurum a 830 responsables globales de decisiones tecnológicas concluyó que el 43 % prefería un modelo de consumo para las funciones de IA generativa, mientras que el 27 % se inclinaba por la facturación basada en resultados. 14 Otra encuesta correspondiente al segundo semestre de 2026 mostró que, para funciones de IA facturadas por separado, los compradores preferían el precio por usuario, con un 42,3 %, frente al 36,6 % del consumo y el 21,1 % de los resultados. Para el software principal, el consumo obtuvo un 28,9 % y los resultados un 22,2 %, mientras que el precio por usuario quedó en el 12,6 %.
La conclusión no es que las empresas hayan escogido un único modelo universal. Su preferencia parece depender de la función que desempeña la IA. Una herramienta de asistencia predecible puede encajar con un precio por usuario o como complemento. En cambio, un servicio autónomo que realiza trabajo medible puede justificarse mejor mediante el consumo o los resultados alcanzados.
El atractivo del modelo es claro para ambas partes. Los compradores pueden relacionar el gasto con el valor recibido, mientras que los proveedores tienen un incentivo mayor para mejorar la fiabilidad y reducir las ejecuciones desperdiciadas. Además, podría ayudar a los equipos financieros a aprobar proyectos con agentes que serían difíciles de presupuestar con un uso abierto de tokens.
Pero la facturación por resultados también expone a los proveedores a costes que ya no pueden trasladar automáticamente al cliente. Y crea incentivos que deben controlarse con cuidado. Si un agente se optimiza para una métrica demasiado estrecha, podría cumplir técnicamente el contrato y, aun así, perjudicar la experiencia general del cliente.
La atribución es otro obstáculo. Pensemos en un flujo que utiliza varios modelos, herramientas externas, empleados y sistemas corporativos. Si el agente completa solo una parte del proceso, o si una persona toma la decisión final, puede resultar difícil determinar qué parte del resultado debe atribuirse a OpenAI.
Por eso, la facturación por resultados probablemente se extenderá primero en procesos limitados y verificables, no en trabajos de conocimiento abiertos y difíciles de medir. Los acuerdos híbridos —que combinen licencias por usuario, consumo, créditos y determinadas tarifas por resultado— podrían seguir siendo más prácticos en despliegues complejos. Futurum ha descrito estos modelos híbridos como un punto intermedio importante mientras los proveedores prueban cómo vincular el precio de la IA con el valor para el cliente. 14
Si el acuerdo comunicado se amplía, supondría un cambio significativo en la economía de la IA empresarial: los proveedores venderían cada vez más trabajo completado, y no solo acceso a modelos o consumo de tokens.
Por ahora, las pruebas disponibles permiten extraer una conclusión más limitada. OpenAI estaría probando la facturación basada en resultados con algunos grandes clientes, pero no ha publicado un plan general ni ha revelado suficientes detalles contractuales para evaluar sus tarifas, alcance o éxito comercial. 5 El experimento debe entenderse como una primera prueba para comprobar si los proveedores de agentes de IA pueden convertir la promesa de «pagar por resultados» en una fórmula lo bastante precisa para las compras empresariales.
Studio Global AI
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OpenAI estaría probando con un grupo reducido de grandes clientes empresariales un modelo en el que se paga cuando un agente de IA completa una tarea acordada, en lugar de pagar por cada token utilizado.
OpenAI estaría probando con un grupo reducido de grandes clientes empresariales un modelo en el que se paga cuando un agente de IA completa una tarea acordada, en lugar de pagar por cada token utilizado. El modelo responde a un problema central de la economía de los agentes: un desarrollador habría acumulado 1,3 millones de dólares en cargos por tokens de OpenAI en 30 días mientras ejecutaba 100 agentes.
La facturación por resultados funciona mejor cuando el éxito es concreto y auditable, como una incidencia resuelta; los flujos complejos siguen planteando dudas sobre calidad, atribución, excepciones y disputas.