La campaña comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques estadounidenses e israelíes contra sistemas de misiles, defensas aéreas, infraestructura militar y centros de mando iraníes. El memorando de Islamabad, firmado en junio con mediación de Pakistán, creó un marco de 14 puntos para detener las hostilidades, reabrir...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What has happened in the six month U.S. Israeli war against Iran—launched on February 28, 2026, as Israel’s “Operation Lion’s Roar” and the. Article summary: Six months in, the campaign has not achieved a stable political settlement.. Topic tags: general web, workflow, security, regulation, marketing. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts with fake numbers, clickbait thumbnails, icons, and tiny thumbnail layouts. Make it useful as an illustrative visual, not as factual ev
Seis meses después del inicio de la guerra, Estados Unidos e Israel no han conseguido una solución política estable. La ofensiva inicial golpeó con dureza el aparato militar y de seguridad de Irán, pero el alto el fuego alcanzado en junio terminó fracasando. El conflicto ha entrado ahora en una fase marcada por las sanciones, la presión económica y marítima y el riesgo de una nueva escalada. 1
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El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirma que la Operación Epic Fury comenzó a la 1:15 de la madrugada del 28 de febrero de 2026. Según la versión estadounidense, el objetivo era desmantelar el aparato de seguridad iraní y neutralizar amenazas consideradas inminentes. Israel llevó a cabo una campaña paralela denominada Operación Lion’s Roar, o «Rugido del León». 1
Los ataques se dirigieron contra sistemas de defensa aérea, emplazamientos de misiles balísticos, centros de mando, instalaciones de la Guardia Revolucionaria, buques y submarinos, además de infraestructura militar y nuclear en distintos puntos de Irán. La respuesta iraní incluyó ataques con misiles y drones contra Israel, fuerzas estadounidenses y otros objetivos regionales. 3
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A mediados de junio, Estados Unidos e Irán firmaron con mediación de Pakistán un memorando de entendimiento de 14 puntos. El acuerdo buscaba detener las operaciones militares, reabrir el estrecho de Ormuz —una ruta clave para el transporte marítimo y energético—, iniciar conversaciones técnicas sobre el programa nuclear iraní y abrir la puerta a un alivio de las sanciones y a la reconstrucción. 3
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El marco incluía una pausa para negociar un acuerdo definitivo, pero no se convirtió en un arreglo duradero. La reanudación de los combates y las disputas sobre el cumplimiento de los compromisos dejaron el memorando prácticamente superado. Irán sostiene que Estados Unidos incumplió sus obligaciones, mientras Washington atribuye a Teherán la responsabilidad de bloquear avances suficientes.
La estrategia estadounidense parece haberse desplazado, al menos por ahora, de una nueva campaña de bombardeos a una combinación de sanciones, presión financiera y medidas marítimas en torno al estrecho de Ormuz. El secretario de Estado Marco Rubio habría comunicado a varios gobiernos aliados que Estados Unidos no prevé iniciar nuevos ataques «por el momento». Esa formulación no equivale a descartar para siempre una acción militar. 12
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La política mantiene abierta la posibilidad de una respuesta armada si Irán inicia nuevas hostilidades, al tiempo que Washington intenta aumentar el coste económico y logístico para Teherán.
Funcionarios iraníes han advertido de que el país podría adoptar una postura «plenamente ofensiva» si fracasan las negociaciones. Entre las amenazas figura la posibilidad de enfrentarse a cualquier esfuerzo estadounidense por restringir la navegación iraní dentro o cerca del estrecho de Ormuz. 3
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Por ahora, esas declaraciones deben entenderse como una amenaza y también como una señal de negociación. No demuestran que Irán haya conseguido romper con éxito un bloqueo naval. El estrecho sigue siendo uno de los principales puntos de presión del conflicto porque cualquier interrupción de su tráfico puede afectar al comercio y al suministro energético internacional.
Es demasiado pronto para concluir de forma definitiva que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, está «peor» que antes de la guerra. Sin embargo, la evidencia disponible permite una valoración más limitada: la acción militar coercitiva no obligó a Irán a capitular.
Teherán conserva capacidad para amenazar con una escalada y ha combinado esa postura con demandas diplomáticas favorables a sus propios intereses, entre ellas el levantamiento de sanciones y el fin de las restricciones navales. En ese sentido, la ofensiva debilitó partes importantes de la estructura militar iraní, pero no produjo el resultado político que sus impulsores buscaban. 3
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Algunas de las acusaciones más llamativas siguen sin estar suficientemente corroboradas por fuentes independientes de alta calidad. Entre ellas se encuentran:
Estas afirmaciones deben presentarse como acusaciones enfrentadas, no como hechos establecidos, salvo que aparezcan pruebas primarias o confirmaciones coincidentes de varias fuentes periodísticas creíbles.
La guerra pasó de una ofensiva aérea de gran escala a un pulso prolongado por las sanciones, el comercio marítimo y las condiciones de cualquier futura negociación. Estados Unidos intenta presionar a Irán sin abrir de inmediato otra campaña militar; Irán busca demostrar que puede resistir y elevar el coste de las restricciones.
El resultado, por ahora, no es una paz estable ni una rendición iraní, sino una tregua frágil y un conflicto que puede volver a intensificarse alrededor del estrecho de Ormuz, el programa nuclear y las condiciones para levantar las sanciones.
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La campaña comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques estadounidenses e israelíes contra sistemas de misiles, defensas aéreas, infraestructura militar y centros de mando iraníes.
La campaña comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques estadounidenses e israelíes contra sistemas de misiles, defensas aéreas, infraestructura militar y centros de mando iraníes. El memorando de Islamabad, firmado en junio con mediación de Pakistán, creó un marco de 14 puntos para detener las hostilidades, reabrir el estrecho de Ormuz y negociar el programa nuclear, pero no produjo una solució...
Washington parece haber pasado de una nueva ofensiva inmediata a una estrategia basada en sanciones, presión económica y control marítimo, aunque no ha descartado responder militarmente si Irán ataca primero.