La rifa pública de Blokyz, iniciada el 27 de agosto de 2026, recibió 853.964 entradas de 22.443 billeteras y comprometió temporalmente 25.618,92 ETH, unos 64,4 millones de dólares. El precio de entrada era de 0,03 ETH —aproximadamente 75 dólares—, sin lista de permitidos ni límite de entradas por billetera; además,...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How did the Blokyz NFT raffle become one of the most oversubscribed NFT drops in recent memory despite a broader market downturn, including. Article summary: Blokyz showed that a sharply declining NFT market had not eliminated demand for a perceived high-upside, fairly distributed mint. Its raffle drew nearly $64 million in temporarily committed ETH—slightly more than the ent. Topic tags: general, academic, documentation, general web, user generated. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, wa
La rifa pública de Blokyz captó una atención extraordinaria durante una semana complicada para los NFT. Iniciada el 27 de agosto de 2026, reunió 853.964 entradas de 22.443 billeteras y llegó a comprometer 25.618,92 ETH, valorados entonces en aproximadamente 64,4 millones de dólares. 3
La cifra superó ligeramente los 63,33 millones de dólares en ventas NFT orgánicas registrados en todo el mercado durante los siete días terminados el 29 de agosto. La comparación resulta llamativa, pero no debe interpretarse como una venta de 64 millones: en Blokyz se trataba de ETH bloqueados temporalmente en participaciones de la rifa, mientras que el dato del mercado correspondía a ventas orgánicas completadas.
Blokyz era una colección de 10.000 NFT en Ethereum. La distribución anunciada fue la siguiente:
Cada entrada costaba 0,03 ETH, unos 75 dólares en ese momento. Cualquier persona podía participar: no hacía falta estar en una lista de permitidos, mantener una cantidad mínima de tokens ni completar tareas en redes sociales. Además, las billeteras podían presentar tantas entradas como quisieran. 514
La rifa permaneció abierta durante 24 horas después de alcanzar inicialmente las 7.500 entradas necesarias para cubrir la asignación pública. El proyecto anunció un sistema de selección justo y verificable, mientras que las entradas no ganadoras podían recibir un reembolso completo. 51114
Ese diseño modificó el cálculo de riesgo para los participantes. Comprar más entradas aumentaba las posibilidades de obtener uno de los 7.500 NFT, pero una entrada perdedora no suponía necesariamente perder de forma permanente los 0,03 ETH si el mecanismo de reembolso funcionaba según lo anunciado. En la práctica, la estructura incentivaba pujas agresivas sin convertir cada intento fallido en una pérdida definitiva.
El lanzamiento combinó cuatro incentivos especialmente potentes en un mercado especulativo:
Al cierre, hubo casi 114 entradas por cada NFT disponible en la rifa pública, al comparar las 853.964 entradas totales con las 7.500 piezas asignadas. Por tanto, la sobresuscripción reflejó tanto una participación amplia como una puja concentrada de billeteras que presentaron numerosas entradas.
El formato también alimentó una narrativa especulativa muy clara: comprometer una cantidad relativamente pequeña por entrada para intentar conseguir un activo escaso antes de que comenzara la negociación secundaria. La información disponible situó el precio inicial en OpenSea cerca de 0,17 ETH, aunque esa referencia debe entenderse como una señal temprana del mercado, no como una prueba de valor sostenido o rentabilidad garantizada.
Los datos de los siete días terminados el 29 de agosto mostraron una fuerte contracción de la actividad NFT orgánica. Las ventas totales cayeron un 44,7%, desde aproximadamente 114,5 millones hasta 63,33 millones de dólares. Las transacciones bajaron un 14,13%, hasta 802.330.
Al mismo tiempo, aumentó el número de direcciones participantes:
La combinación apunta a un mercado con más participantes registrados, pero con menos volumen en dólares por operación. Por sí sola, no demuestra una recuperación de la demanda. Es compatible, más bien, con una actividad fragmentada, operaciones de menor valor y episodios aislados de especulación.
Ethereum siguió siendo la principal cadena por ventas NFT orgánicas, con 35,56 millones de dólares, pese a una caída semanal del 49%. Bitcoin ocupó el segundo lugar, con 8,68 millones de dólares, tras retroceder casi un 60%.
Polygon registró 7,03 millones de dólares en ventas orgánicas, pero también acumuló 18,19 millones de dólares en volumen reportado de operaciones de lavado —transacciones que pueden inflar artificialmente la actividad—. Por eso, sus cifras generales requieren una lectura especialmente cautelosa.
Solana fue la excepción positiva más destacada: sus ventas aumentaron un 11,17%, hasta 1,91 millones de dólares durante el periodo.
Courtyard lideró las colecciones individuales, con 6,09 millones de dólares en ventas. La mayor transacción individual reportada fue la venta por 2,14 millones de dólares de un NFT de Bitcoin BRC-20 $X@AGI.
Estos datos refuerzan la naturaleza desigual del mercado. Algunas colecciones y operaciones de alto valor siguieron concentrando la atención, incluso mientras el volumen agregado se reducía con fuerza.
Blokyz no demostró que el mercado NFT se hubiera recuperado de forma generalizada. Su resultado mostró algo más concreto: la demanda especulativa puede seguir siendo intensa cuando un lanzamiento combina accesibilidad, escasez, reglas transparentes, participación reembolsable y una posibilidad creíble de obtener una subida rápida en el mercado secundario.
El episodio también demuestra por qué el capital comprometido no debe confundirse con ventas realizadas. Blokyz atrajo aproximadamente tanto ETH bloqueado temporalmente como los ingresos generados por todo el mercado NFT en ventas orgánicas durante esa semana, pero se esperaba que buena parte de esos fondos regresara a los participantes que no resultaran seleccionados. Por eso, la rifa debe entenderse mejor como una prueba de demanda a gran escala que como una venta NFT de 64 millones de dólares.
La lección más amplia es que unas cifras débiles a nivel de mercado pueden ocultar un entusiasmo muy concentrado por determinados lanzamientos. Para coleccionistas y analistas, no basta con preguntar cuánto dinero entró en una rifa. También importa cuánto capital retuvo el proyecto, cuántos participantes únicos lo aportaron, qué grado de concentración tuvieron las entradas y si los precios del mercado secundario se mantuvieron después de disiparse el entusiasmo inicial.
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La rifa pública de Blokyz, iniciada el 27 de agosto de 2026, recibió 853.964 entradas de 22.443 billeteras y comprometió temporalmente 25.618,92 ETH, unos 64,4 millones de dólares.
La rifa pública de Blokyz, iniciada el 27 de agosto de 2026, recibió 853.964 entradas de 22.443 billeteras y comprometió temporalmente 25.618,92 ETH, unos 64,4 millones de dólares. El precio de entrada era de 0,03 ETH —aproximadamente 75 dólares—, sin lista de permitidos ni límite de entradas por billetera; además, las entradas no ganadoras podían reembolsarse.
El mercado NFT siguió débil: las ventas orgánicas cayeron un 44,7%, hasta 63,33 millones de dólares, aunque aumentaron las direcciones de compradores y vendedores.