Kpler estima que las operaciones de refino de Oriente Medio cayeron de 9,9 millones de barriles diarios en febrero de 2026 a unos 7,3 millones. El impacto supera una interrupción del suministro de crudo: los daños en las refinerías se combinan con las restricciones en el estrecho de Ormuz y la inseguridad en Bab el...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What does Kpler’s analysis reveal about the Middle East’s refinery and refined-product supply disruption following the Iran war—including th. Article summary: Kpler’s assessment is that the Iran war created a refined-products shock, not merely a crude-oil disruption: physical refinery damage and impaired export routes have removed substantial Middle East fuel supply and will k. Topic tags: general, news, general web, user generated. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts w
La crisis energética de Oriente Medio es, sobre todo, un golpe al suministro de productos refinados, no únicamente una interrupción del crudo. Según Kpler, las operaciones de las refinerías de la región bajaron de 9,9 millones de barriles diarios (mbd) en febrero de 2026 a unos 7,3 mbd: una caída aproximada de 2,6 mbd. Entre marzo y agosto, la región perdió alrededor de 4 mbd de suministro de productos refinados, al sumar la menor producción de las refinerías y las interrupciones en los flujos de gas licuado de petróleo (GLP) y nafta derivada de líquidos del gas natural (LGN). 4
La consecuencia es relevante para los mercados mundiales: aunque disminuyan las hostilidades, la oferta de combustibles puede seguir limitada. Reabrir rutas comerciales suele ser más rápido que reparar unidades de proceso, servicios auxiliares e infraestructuras de exportación.
Kpler atribuye la pérdida regional de unos 4 mbd de productos refinados a dos factores principales: 4
La diferencia es importante porque disponer de crudo no basta para resolver el problema. El mercado necesita unidades de procesamiento operativas, materias primas adecuadas, terminales de exportación y rutas marítimas seguras para convertir el crudo y los LGN en gasolina, diésel, combustible de aviación, GLP y nafta que puedan llegar a los consumidores.
La interrupción combina infraestructuras dañadas con rutas de evacuación y transporte deterioradas. Los ataques y los cierres preventivos afectaron a refinerías de Arabia Saudí, Baréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. Reuters informó de que, a mediados de abril, 20 refinerías de Oriente Medio habían sido atacadas o habían cerrado preventivamente, dejando fuera de servicio más de 2,3 mbd de capacidad. 2
El estrecho de Ormuz agravó el impacto al restringir la entrada de crudo, las exportaciones de productos y el movimiento de los petroleros. Más tarde, Kpler advirtió de que Ormuz había vuelto a cerrarse y de que Bab el Mandeb también se estaba desestabilizando, lo que desplazaba las expectativas de recuperación hacia 2027. 3
El GLP y la nafta son especialmente vulnerables en torno a Bab el Mandeb. Kpler señaló que el bloqueo había afectado de forma significativa a estos tráficos desde julio. Además, el fraccionador de Yanbu, en Arabia Saudí, suele recibir LGN desde el este a través del oleoducto Abqaiq-Yanbu. 17
El impacto no se distribuye de manera uniforme por la región.
Arabia Saudí cuenta con infraestructuras en la costa occidental y puede desviar parte de sus flujos de crudo a través del canal de Suez y del oleoducto SUMED si los riesgos marítimos afectan a las rutas de Bab el Mandeb. 6 Esto le proporciona más alternativas logísticas que a algunos de sus vecinos.
Sin embargo, sus operaciones de refino y petroquímica en la costa occidental siguen dependiendo de la logística de suministro de este a oeste. Kpler señala que el fraccionador de Yanbu recibe normalmente LGN desde el este, por lo que disponer de rutas alternativas de exportación no elimina el riesgo para la oferta de GLP y nafta. 17
Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos cuentan con grandes sistemas de refino cuya operación y salida de productos dependen estrechamente del transporte marítimo en el Golfo. Entre las instalaciones afectadas por ataques, cierres o restricciones a la exportación figuran las refinerías kuwaitíes de Mina al-Ahmadi y Mina Abdullah, la planta de Sitra en Baréin y activos importantes de Emiratos. 25
Su recuperación dependerá, por tanto, de dos factores simultáneos: reparar los daños físicos y recuperar un acceso marítimo fiable. Restaurar uno sin el otro no bastará para normalizar las exportaciones de productos.
Omán se encuentra fuera del estrecho de Ormuz, lo que le concede una ventaja geográfica relativa. No obstante, la evidencia de Kpler facilitada no cuantifica una interrupción específica en Omán ni demuestra que sus instalaciones puedan sustituir el volumen y la combinación de productos perdidos por el sistema del Golfo. Afirmar que Omán puede compensar por completo el déficit regional iría más allá de los datos disponibles.
La perspectiva de Kpler contempla dos etapas. La primera podría comenzar a finales del cuarto trimestre de 2026, si mejoran el acceso marítimo y la logística. Las refinerías que hayan sobrevivido podrían entonces aumentar su producción y trasladar los productos con mayor regularidad. 46
La segunda fase será más lenta: habrá que reparar las unidades de procesamiento dañadas, los servicios auxiliares y las infraestructuras de apoyo antes de que la región pueda acercarse a los niveles operativos anteriores a la guerra. Kpler no espera una normalización completa antes, como mínimo, del segundo trimestre de 2027. 46
El calendario sigue condicionado por la seguridad regional. Nuevas restricciones en Ormuz o la continuidad de la inseguridad en Bab el Mandeb podrían retrasar aún más la recuperación. 3
Las refinerías situadas fuera de la zona de conflicto están operando cerca de sus límites prácticos para compensar la pérdida de suministro procedente de Oriente Medio, Asia y Rusia. Kpler describe así un mercado mundial de refino a dos velocidades: las instalaciones occidentales y otras plantas no afectadas trabajan intensamente, mientras Oriente Medio opera muy por debajo de sus niveles anteriores a la guerra. 5
Este desequilibrio sostiene márgenes de refino muy elevados y tensiona los mercados de diésel, gasolina, combustible de aviación, GLP y nafta. Reuters señaló que la disrupción podría mantener elevados durante años los precios del diésel y la gasolina, y citó estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía según las cuales más del 20 % de la capacidad de refino de Oriente Medio había quedado fuera de servicio. 1
Pero unos márgenes altos no crean capacidad de refino de la noche a la mañana. Pueden incentivar a las plantas existentes a maximizar su producción, pero no sustituyen de inmediato las unidades dañadas, no restauran los sistemas de suministro de materias primas ni vuelven seguras las rutas marítimas interrumpidas.
En un primer momento, el mercado absorbió la disrupción mediante el crudo excedentario, el petróleo que ya estaba en tránsito y el almacenamiento flotante. Kpler indicó posteriormente que esas reservas de emergencia estaban prácticamente agotadas, por lo que las retiradas de inventarios comerciales se convirtieron en el principal amortiguador restante. 11
Por eso la duración de la interrupción es decisiva. Un problema breve puede gestionarse con inventarios y cargamentos desviados. Una interrupción prolongada obliga a refinerías y compradores de combustibles a competir por un número cada vez menor de barriles y productos, aumentando el riesgo de una volatilidad sostenida de los precios.
Las restricciones al tráfico en Ormuz reducen los movimientos de petroleros, elevan los riesgos y los costes de los viajes, complican la programación de los buques y alteran el arbitraje de productos. Algunos cargamentos pueden verse obligados a utilizar rutas más largas o menos eficientes, lo que encarece y retrasa las entregas. 356
Estos costes pueden extenderse más allá del mercado petrolero. El transporte y los combustibles refinados más caros afectan al flete, al transporte por carretera, a la petroquímica y a la distribución de alimentos, aumentando la presión inflacionaria y el riesgo para las cadenas de suministro. La evidencia disponible respalda la dirección de estos efectos, pero no cuantifica su impacto inflacionario en cada país. 146
Un alto el fuego puede reducir el riesgo de nuevos ataques, pero no repara instantáneamente una refinería ni reabre un corredor marítimo. La AIE señaló que, incluso después del anuncio de un alto el fuego, seguía sin estar claro si la pausa conduciría a una paz duradera y al regreso de los flujos habituales de transporte por el estrecho de Ormuz. 9
La conclusión central del análisis de Kpler es que los mercados de productos refinados dependen de dos elementos: capacidad y conectividad. Las plantas dañadas limitan la producción; las vías marítimas inseguras limitan la entrega. Hasta que ambos factores se recuperen, el déficit de combustibles de Oriente Medio seguirá presionando los inventarios mundiales, los márgenes de refino, los costes de transporte y, potencialmente, los precios que pagan los consumidores.
Studio Global AI
Esta página incluye una respuesta respaldada por fuentes que puede continuar dentro de Studio Global.
Kpler estima que las operaciones de refino de Oriente Medio cayeron de 9,9 millones de barriles diarios en febrero de 2026 a unos 7,3 millones.
Kpler estima que las operaciones de refino de Oriente Medio cayeron de 9,9 millones de barriles diarios en febrero de 2026 a unos 7,3 millones. El impacto supera una interrupción del suministro de crudo: los daños en las refinerías se combinan con las restricciones en el estrecho de Ormuz y la inseguridad en Bab el Mandeb.
Las refinerías fuera de la zona de conflicto están operando cerca de sus límites, pero ni los márgenes elevados ni las rutas alternativas pueden sustituir rápidamente la capacidad dañada.