El presidente Volodímir Zelenski afirmó que varios drones golpearon el centro «deliberadamente» y «uno tras otro». En su primera declaración, dijo que todos los servicios necesarios habían sido desplegados y calificó el ataque de atrocidad rusa.
Los informes disponibles confirman la secuencia de dos oleadas y el intervalo aproximado entre ellas. Funcionarios ucranianos sostuvieron que el segundo impacto alcanzó a los equipos de rescate; sin embargo, la intención operativa exacta de los ataques sigue siendo objeto de investigación.
El balance más reciente incluido en las actualizaciones facilitadas era el siguiente:
Las cifras cambiaron durante las primeras horas. Los primeros informes hablaban de 14 o 15 muertos y de entre 121 y 130 heridos; posteriormente, el número de fallecidos subió a 16.
Los equipos de emergencia siguieron retirando escombros y registrando el centro comercial dañado. La existencia de personas desaparecidas hizo que la operación fuera especialmente urgente. Las autoridades dijeron que la búsqueda permanecía activa mientras se recopilaba información sobre quienes podían encontrarse dentro del complejo.
Kryvyi Rih declaró el 23 de agosto día de luto por las personas fallecidas en el ataque.
Zelenski calificó la secuencia de «deliberada» y «despreciable», prometió que Ucrania respondería y subrayó que los servicios de emergencia, médicos y demás equipos esenciales habían sido movilizados en el lugar.
Oleksandr Vilkul, jefe del consejo de defensa de Kryvyi Rih, informó de que había personas desaparecidas y que no se podía contactar con ellas. Oleksandr Hanzha, gobernador regional, comunicó las actualizaciones sobre muertos y heridos a medida que el balance aumentaba durante la tarde y la noche.
El lenguaje empleado por los funcionarios ucranianos refleja su valoración sobre el segundo impacto. Los informes independientes confirman el intervalo de unos 30 minutos y que los equipos de rescate ya estaban actuando, pero esos datos no demuestran por sí solos cuál fue la intención de los atacantes.
El ataque contra Kryvyi Rih no fue un hecho aislado. En otra acción atribuida por funcionarios ucranianos a Rusia, cuatro civiles murieron en la región de Mykolaiv; entre ellos había tres niños de 11 y 12 años.
Los ataques se produjeron después de una gran oleada nocturna de misiles y drones rusos contra Kyiv y sus alrededores. Esa ofensiva dejó 17 muertos y más de 40 heridos. La Fuerza Aérea ucraniana afirmó que Rusia había lanzado 168 drones, además de misiles de crucero, balísticos e hipersónicos.
La capacidad de defensa aérea fue una de las principales preocupaciones. En otro ataque anterior contra Kyiv, funcionarios ucranianos dijeron que solo uno de 27 misiles balísticos había sido interceptado. Zelenski advirtió que la falta de misiles interceptores para sistemas como Patriot estaba costando vidas. Esa cifra no debe interpretarse como la tasa de interceptación del ataque contra Kryvyi Rih.
También se informó de que fuerzas ucranianas habían atacado la refinería de petróleo de Novokuibyshevsk, en la región rusa de Samara, y un almacén de la empresa rusa de comercio electrónico Ozon. Según esos informes, la refinería figura entre las diez mayores de Rusia y tiene una capacidad anual de aproximadamente 8,8 millones de toneladas métricas. Otro reporte indicó que un incendio se declaró en el almacén de Ozon tras un ataque con drones.
La información facilitada no incluye una versión rusa de los daños o las posibles víctimas con un nivel de detalle comparable. Por ello, no es posible extraer conclusiones independientes completas sobre el impacto de esos incidentes.
El caso de Kryvyi Rih muestra el peligro inmediato para la población civil cuando un lugar urbano concurrido es atacado durante el día y una segunda oleada llega mientras trabajan los primeros intervinientes. El coste humano confirmado fue grave: 16 muertos, 130 heridos y nueve personas desaparecidas en las últimas actualizaciones disponibles.
La oleada más amplia de ataques también explica por qué el suministro de defensa aérea se ha convertido en una preocupación recurrente para Ucrania. Las cifras de interceptación citadas proceden de otros ataques contra Kyiv, no del episodio de Kryvyi Rih, pero respaldan la preocupación general por las reservas limitadas de interceptores avanzados frente a misiles balísticos y grandes ataques combinados.
Lo que puede afirmarse con seguridad es la secuencia del ataque contra Kryvyi Rih, la evolución del balance de víctimas, la continuidad de las labores de rescate y la magnitud del daño civil. Las afirmaciones sobre la intención específica del segundo impacto deben mantenerse atribuidas a funcionarios ucranianos hasta que aparezcan nuevas pruebas.