También se han mencionado reducciones o cierres en centros de Pekín, Shanghái, Chengdu y Qingdao. Sin embargo, la información disponible no establece un calendario definitivo para cada ciudad. Por ello, deben entenderse como zonas señaladas en los reportes y no como una lista confirmada de cierres con fechas concretas.
Nokia no ha publicado una cifra precisa de despidos limitada a China continental. Como referencia, a finales de 2025 la empresa contaba con unos 7.200 empleados en la Gran China, una categoría que incluye también Hong Kong y Taiwán; por tanto, ese dato no equivale directamente al número de puestos continentales en riesgo.
Los aproximadamente 1.600 puestos de Hangzhou sí corresponden a una cifra localizada que ha sido recogida en los reportes. El total de empleados afectados en todas las actividades y centros de China continental sigue sin estar claro. La diferencia es importante: las informaciones hablan de recortes para la mayor parte de la plantilla continental, pero Nokia no ha confirmado un número final.
El escenario descrito sería una operación enfocada en la atención posventa, en lugar de una presencia amplia que combine ventas, investigación y desarrollo y operaciones de equipamiento de red. En la práctica, esto supondría una retirada funcional del mercado, aunque mantendría una capacidad limitada para atender a clientes existentes y equipos ya instalados.
Según los reportes, el plan se comunicó durante una videoconferencia interna en la sede de Nokia en Helsinki. No obstante, los detalles proceden principalmente de fuentes conocedoras del proyecto y de informaciones periodísticas, no de un anuncio público integral sobre la reestructuración.
Algunas informaciones señalan que a los empleados que abandonaban la compañía se les ofreció una compensación “N+3”. En esta fórmula, la “N” alude a una compensación calculada según el tiempo de servicio del trabajador y el “+3” a tres meses adicionales de salario. Un exempleado citado en los reportes afirmó haber recibido un paquete de este tipo tras dejar la operación de Nokia en Shanghái.
La fórmula no debe presentarse como una política confirmada para toda la plantilla. Nokia no ha verificado públicamente sus condiciones exactas, los criterios de elegibilidad ni su aplicación a todos los empleados afectados. Con la información disponible, “N+3” debe describirse como un acuerdo reportado, no como un plan definitivo de indemnizaciones confirmado por la empresa.
La retirada supone un giro drástico en un mercado en el que Nokia llevaba más de cuatro décadas operando y que en su día fue su mayor mercado individual por país. El movimiento refleja el deterioro de su posición comercial en China y la fuerza de la competencia de los fabricantes nacionales de equipos de telecomunicaciones.
También ilustra las dificultades que afrontan los proveedores extranjeros de equipos de red para mantener grandes estructuras locales de investigación, ventas e infraestructura cuando se reducen las oportunidades de mercado y el acceso competitivo. Si el plan se completa, no sería solo una consolidación inmobiliaria: una presencia operativa que antes tenía un peso considerable quedaría reducida a una función limitada de soporte a clientes.
La información más clara vinculada a la compañía es que Nokia está alineando sus operaciones en China con su modelo operativo global porque su negocio en el país ha disminuido de forma sostenida. El cierre del centro de I+D de Hangzhou y su impacto estimado de unos 1.600 puestos también han sido ampliamente difundidos.
Estos puntos siguen siendo menos precisos:
Por ahora, la conclusión más sólida es que Nokia está llevando a cabo una retirada gradual y casi total de China continental, con el objetivo de completarla antes de finales de 2026. Eso no significa que todos los detalles del plan difundido hayan sido confirmados formalmente por la compañía.