La cotización perdió parte de ese impulso durante la jornada y terminó en 845 yuanes por acción. Aun así, el precio de cierre implicó una ganancia del 460,34 % en el primer día y una capitalización de aproximadamente 341.800 millones de yuanes, cerca de 50.000 millones de dólares.
En términos sencillos: una acción comprada al precio de la OPV habría multiplicado varias veces su valor sobre el papel al cierre, aunque esa ganancia solo se materializaría al vender y estaría expuesta a la fuerte volatilidad del título.
El material disponible no aporta una cifra verificada del volumen total negociado durante la primera sesión. Por ello, no es posible ofrecer un dato fiable sobre cuántas acciones cambiaron de manos el 19 de agosto.
Lo que sí está documentado es que la empresa recaudó alrededor de 6.100 millones de yuanes, equivalentes a unos 904-905 millones de dólares, en una operación descrita como ampliamente sobredemandada.
Reuters señaló además que aproximadamente el 10 % de las acciones de Unitree se vendió en la OPV. Otros datos publicados antes de la cotización indican que el capital social total posterior a la oferta sería de unos 404,46 millones de acciones.
Sin embargo, las fuentes reunidas no permiten establecer con plena fiabilidad todos los detalles de la estructura final de la oferta, incluido el porcentaje exacto de propiedad que representaron los títulos vendidos.
Wang Xingxing fundó Unitree en 2016. Algunas publicaciones calcularon una gran revalorización de sus participaciones tras el debut, pero el material principal utilizado para este resumen no ofrece una estimación suficientemente verificada de su patrimonio neto posterior a la salida a bolsa. Por tanto, no es prudente fijar una cifra definitiva sobre su fortuna.
Tampoco hay en la evidencia principal una cifra verificada sobre la participación exacta de Meituan ni sobre su rentabilidad total. Informes secundarios mencionan una participación cercana al 9,65 % y una importante ganancia latente, pero esos datos no están suficientemente corroborados para presentarlos como hechos concluyentes.
La salida a bolsa coincidió con la inauguración en Pekín de la Conferencia Mundial de Robótica, un escaparate de la industria china. Allí, distintas empresas mostraron robots humanoides clasificando paquetes, empaquetando teléfonos móviles y realizando tareas domésticas. Los organizadores esperaban la participación de más de 300 compañías, con más de 2.000 productos expuestos y más de 150 lanzamientos.
El contexto ayuda a explicar el entusiasmo inversor: el sector intenta demostrar que los humanoides pueden pasar de las exhibiciones llamativas —como bailar o hacer volteretas— a usos comerciales concretos. El debut de Unitree fue descrito por Reuters como una muestra de la confianza del mercado en la robótica china.
Aun así, la reacción posterior recordó los riesgos. Las acciones abrieron con una caída del 11 % al día siguiente, una señal de la volatilidad que puede acompañar a una compañía tecnológica recién cotizada y a un sector todavía en desarrollo.
La valoración implícita de Unitree antes de comenzar a cotizar no queda establecida de forma fiable en el conjunto de fuentes disponible. Las cifras más sólidas son las derivadas directamente de la negociación: