La subida del precio medio refleja un desplazamiento hacia modelos más caros y una mayor presencia de la gama premium. En China, estos dispositivos representaron el 32,1% de las ventas de smartphones de Xiaomi. Sin embargo, ese cambio de mezcla no bastó para compensar la inflación de los componentes.
Algunas informaciones han relacionado la escasez de memoria convencional para móviles con la preferencia de grandes fabricantes, como Samsung y SK Hynix, por productos destinados a centros de datos de inteligencia artificial. No obstante, los extractos disponibles no permiten cuantificar de forma independiente cuánto contribuyó esa reasignación concreta al deterioro de Xiaomi.
La división de vehículos eléctricos inteligentes, IA y otras nuevas iniciativas ingresó 24.900 millones de yuanes en el trimestre. Xiaomi entregó 104.199 vehículos, una señal de que el negocio automovilístico continúa ampliándose.
Pero la escala todavía tiene un coste: el segmento registró una pérdida operativa de 2.600 millones de yuanes, aunque el déficit fue menor que el del trimestre anterior.
La dirección afirmó que el peor momento de la presión sobre los costes de smartphones ya habría pasado y que el ritmo de aumento de los precios de la memoria podría moderarse durante la segunda mitad de 2026.
La compañía también mantiene su atención en el crecimiento del negocio de vehículos eléctricos. Los datos facilitados apuntan a un objetivo anual de 550.000 entregas y al lanzamiento del SUV SkyNomad en septiembre, pero los extractos disponibles no ofrecen suficiente detalle de fuente primaria para confirmar la formulación exacta de ese objetivo ni sus fundamentos.
En suma, Xiaomi está utilizando los vehículos eléctricos y la gama alta de smartphones para diversificar sus ingresos, pero el trimestre dejó claro que el encarecimiento de la memoria sigue afectando a los márgenes y que la transición hacia nuevas áreas de negocio aún no compensa la debilidad del teléfono móvil.