El problema, según la explicación recogida en los materiales del llamado a revisión, es que la señal del volante puede indicar que una mano —o incluso un objeto que ejerza resistencia— está en contacto con él. Sin embargo, no demuestra de forma fiable que el conductor esté despierto, mirando a la carretera o preparado para intervenir. Por eso, los reguladores consideraron insuficiente ese mecanismo como protección frente a un accidente provocado por la falta de atención.
Algunos reportes señalaron que ciertos conductores en China intentaron engañar al sistema de vigilancia mediante objetos con apariencia de rostro colocados cerca del retrovisor, entre ellos cabezas de muñecas de plástico y una figura de Dwayne Johnson. Estos casos muestran que cualquier sistema basado únicamente en una cámara puede ser vulnerable a intentos de suplantación. No obstante, no hay pruebas suficientes en los materiales del llamado a revisión disponibles aquí para afirmar que esas maniobras fueran el detonante formal de la decisión de la SAMR.
A partir del 25 de septiembre, Tesla retirará del mercado cerca de 2,98 millones de vehículos Model 3, Model Y, Model S y Model X, tanto fabricados en China como importados. La preocupación es que las aperturas mecánicas interiores de emergencia puedan resultar difíciles de identificar o accionar después de un accidente grave o de una pérdida de energía eléctrica. Eso podría retrasar la salida de los ocupantes o dificultar el rescate.
La corrección incluye etiquetas de advertencia y medidas relacionadas con el software. Esta campaña no se limita a los Model 3, Model S y Model X importados: la información disponible indica que también abarca vehículos fabricados en China y unidades Model Y.
El problema se centra en las aperturas manuales de emergencia del interior, no necesariamente en las manijas exteriores enrasadas que Tesla popularizó. La preocupación regulatoria es que el mecanismo de respaldo pueda confundirse con el revestimiento interior o no ser localizado con rapidez en una situación crítica.
El razonamiento recuerda al llamado a revisión anunciado por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) en diciembre de 2023, que afectó a unos dos millones de vehículos Tesla con Autopilot. En ese caso, los reguladores concluyeron que las salvaguardas para mantener la participación del conductor necesitaban controles más sólidos frente al uso indebido de una automatización de nivel 2.
La medida china resulta especialmente significativa porque Tesla se había mostrado anteriormente cautelosa con la activación de funciones de cámara en el habitáculo en ese mercado, en un contexto de preocupaciones sobre privacidad y las normas chinas de tratamiento de datos.