La compañía también elevó su objetivo de remuneración para el periodo 2025-2027: devolverá más del 50 % del flujo de caja libre acumulado, frente al objetivo anterior de hasta el 50 %. El paquete puede combinar recompras, cancelaciones y dividendos en efectivo. SK Hynix dijo que dará más detalles —incluidos el volumen y el método de futuras distribuciones— junto con sus resultados del tercer trimestre. Un dividendo extraordinario sigue siendo una posibilidad, no un pago confirmado.
La cancelación reduce de forma permanente el número de acciones en circulación. Como consecuencia, cada accionista que conserva sus títulos pasa a representar una proporción ligeramente mayor de la empresa. No es lo mismo que una recompra en la que las acciones adquiridas permanecen en cartera como autocartera. El mercado, no obstante, se fijó sobre todo en la magnitud y la rapidez del desembolso de SK Hynix.
La propuesta de Samsung era menos concreta cuando se produjo el rebote bursátil. Informaciones de prensa indicaron que la empresa podría anunciar una política de remuneración superior a 100 billones de wones (72.000 millones de dólares), destinando el 50 % de su flujo de caja libre a los accionistas y concentrando las medidas principalmente en dividendos en efectivo.
Se trata de un plan informado por los medios, no de un anuncio corporativo definitivo. Samsung había señalado que estudiaba cómo reforzar la remuneración al accionista, pero manteniendo un balance capaz de afrontar los ciclos del sector y financiar sus proyectos de crecimiento. Por eso, el importe exacto, el calendario y el reparto entre dividendos y recompras aún no estaban confirmados.
La diferencia es importante para los inversores: SK Hynix presentó una operación concreta, aprobada por su consejo, con fechas y un mecanismo de cancelación definido. La cifra mucho mayor atribuida a Samsung seguía basándose en informaciones periodísticas.
La presión llega después de un ciclo extraordinario de beneficios y generación de efectivo ligado a la infraestructura de inteligencia artificial. Samsung comunicó un beneficio operativo de 89,5 billones de wones en el segundo trimestre, de los cuales 89,2 billones procedieron de su división de semiconductores. Reuters describió el resultado como un aumento de más de 250 veces en el beneficio de chips frente al mismo periodo del año anterior. Por su parte, SK Hynix registró ingresos trimestrales de 79,3187 billones de wones y un beneficio operativo de 60,5426 billones.
Las dos compañías también han acumulado grandes reservas de efectivo. SK Hynix declaró una posición de caja neta de aproximadamente 69,37 billones de wones al cierre del primer semestre, según la cobertura de sus resultados semestrales. Los accionistas sostienen que una parte mayor de ese beneficio extraordinario debería volver a sus bolsillos mediante dividendos o recompras, especialmente porque las empresas habían dado pocos detalles sobre sus planes de distribución al presentar sus ganancias impulsadas por la IA.
El compromiso de Micron de devolver el 100 % de su efectivo excedente añadió otro punto de comparación para los inversores del sector de la memoria. Eso no significa que las tres compañías tengan balances, necesidades de inversión o políticas de pago idénticas, pero ayuda a explicar por qué aumentó la presión sobre Samsung y SK Hynix.
El 20 de agosto se produjo un pronunciado repunte de alivio. SK Hynix avanzó un 12,73 %, hasta 1,691 millones de wones; Samsung Electronics subió un 9,49 %, hasta 271.000 wones; y el Kospi, principal índice bursátil de Corea del Sur, ganó un 5,89 %, hasta cerrar en 6.852,58 puntos.
El movimiento respondió a varios factores a la vez: la recompra ya aprobada por SK Hynix, las expectativas de un pago más generoso por parte de Samsung, las compras de inversores extranjeros y una mejora del apetito por el riesgo después de que cedieran los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. Por tanto, la subida no puede interpretarse como una medida puramente aislada del valor que el mercado atribuyó a los planes de remuneración.
Los anuncios llegaron después de una fuerte revisión a la baja de las acciones surcoreanas de semiconductores. SK Hynix había perdido más del 50 % desde su máximo histórico de junio, mientras los inversores reevaluaban si el auge de la memoria para aplicaciones de inteligencia artificial podía justificar valoraciones tan elevadas.
El aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses se había convertido en una preocupación central. Unos tipos más altos pueden presionar las valoraciones de las empresas tecnológicas y alimentar las dudas sobre el ritmo de inversión en infraestructura de IA. Los analistas seguían atentos a un posible retroceso del gasto en inteligencia artificial, aunque la demanda de memoria de alto ancho de banda continuaba siendo sólida.
Para los inversores, quedan dos preguntas separadas:
La conclusión inmediata es clara: SK Hynix ofreció la señal más concreta y accionable al aprobar su recompra y cancelación, mientras Samsung elevó las expectativas con un plan potencialmente mayor, pero aún no confirmado, centrado en los dividendos. El rebote mostró hasta qué punto los inversores buscaban esa claridad. A partir de ahora, la evolución de las acciones dependerá también de que la generación de efectivo vinculada a la IA demuestre ser duradera.