La división geográfica es el dato más revelador del informe. Los ingresos procedentes de China continental, Hong Kong, Macao y Taiwán aumentaron un 47%, mientras que los ingresos internacionales cayeron un 11%.
El contraste es especialmente relevante porque la expansión internacional había sido uno de los principales motores de la historia de crecimiento de Pop Mart. En 2025, los ingresos de la empresa aumentaron un 184,7%, impulsados en buena medida por la demanda exterior y por Labubu. El retroceso fuera de China plantea ahora una pregunta incómoda: ¿el personaje está generando compras recurrentes en distintos mercados o dependía sobre todo de una primera oleada viral?
Los informes también señalan un debilitamiento de las ventas online en China y una actitud más prudente por parte de los inversores. Sin embargo, la evidencia disponible no ofrece una medida única y comparable sobre el aumento de las posiciones bajistas, por lo que no conviene exagerar su magnitud.
El consejero delegado, Wang Ning, afirmó que la compañía probablemente no alcanzará su objetivo anterior de crecer al menos un 20% en ingresos durante 2026. La advertencia refleja la difícil comparación con el excepcional desempeño del año pasado y la presión que soportan los mercados internacionales.
Morgan Stanley ya había recortado un 13% su precio objetivo para Pop Mart, de 247 a 214 dólares hongkoneses, debido a la elevada base comparativa del segundo semestre y a la ralentización de las ventas internacionales. Según otra síntesis de sus estimaciones, el banco redujo aproximadamente entre un 4% y un 5% sus previsiones de ventas para 2026 y 2027, y recortó cerca de un 4% sus previsiones de beneficios.
Otros pronósticos del mercado también se han vuelto más cautos. Una estimación anterior de Morgan Stanley situaba el crecimiento de las ventas de 2026 en el 13%, por debajo del objetivo del 20% de la dirección. El mismo informe señalaba que HSBC esperaba un crecimiento del 9,6%, mientras que Deutsche Bank proyectaba una caída del 2%. Se trata de previsiones de analistas, no de objetivos confirmados por la empresa, y pueden cambiar a medida que se conozcan nuevos resultados.
La debilidad de la cotización refleja una cuestión más amplia: ¿puede Pop Mart transformar un personaje viral en una cartera duradera de propiedades intelectuales o buena parte del crecimiento reciente estuvo ligada a una moda temporal?
Business Times informó de que Pop Mart había perdido aproximadamente 32.000 millones de dólares estadounidenses de capitalización bursátil desde el máximo de la fiebre de Labubu. Otro informe calculó la pérdida en unos 28.000 millones de dólares, una diferencia que muestra cómo el resultado depende de la fecha de medición y del máximo utilizado como referencia.
La empresa intenta ampliar Labubu más allá de los juguetes coleccionables. Pop Mart y Sony Pictures Entertainment anunciaron planes para desarrollar una película sobre el personaje, con la intención de llevarlo a una audiencia más amplia. La estrategia descrita en los informes también incluye experiencias como el parque temático Pop Land de Pekín, colaboraciones como la de Disney-Pixar, más acuerdos de licencia y franquicia, un aumento de las compras repetidas y el desarrollo de nuevas propiedades intelectuales.
Estas iniciativas pueden abrir nuevas formas de relacionarse con los personajes de Pop Mart. Pero necesitan tiempo para demostrar su valor. Una película, una colaboración o una nueva línea de productos no prueba por sí sola que exista una demanda recurrente, especialmente cuando las ventas internacionales ya están disminuyendo.
La próxima prueba será comprobar si la fortaleza del mercado chino puede compensar el deterioro internacional sin que la empresa vuelva a depender de un único personaje de éxito. Los inversores probablemente se fijarán en cuatro indicadores:
Pop Mart también anunció un programa de recompra de acciones de entre 2.000 y 5.000 millones de yuanes, aludiendo a la moderación de las ventas domésticas y a la normalización de la demanda después del sólido desempeño del año anterior. La recompra puede ayudar a sostener la confianza del mercado, pero no resuelve la cuestión fundamental sobre la durabilidad del negocio.
Los resultados del primer semestre marcan así un cambio en el debate de inversión. Pop Mart ya no será juzgada solo por su capacidad para provocar otro fenómeno viral con Labubu. Ahora debe demostrar que sus personajes, canales de venta y alianzas de entretenimiento pueden generar un crecimiento repetible cuando la euforia empieza a disiparse.