La señal más clara no es un desempleo masivo, sino una presión selectiva sobre los primeros empleos: Corea del Sur perdió 285.000 puestos entre jóvenes de 15 a 29 años entre junio de 2022 y junio de 2026; 268.000, el... Goldman Sachs detecta un crecimiento más débil de las ofertas laborales en industrias expuestas a...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What does the latest research from the Bank of Korea, Goldman Sachs, King’s College London, central banks, investment firms, and academic in. Article summary: The strongest current evidence points to a selective early-career hiring shock, not yet economy-wide mass unemployment: AI is reducing demand for routine, codifiable junior work while increasing the value of experienced . Topic tags: general, general web, user generated, education, government. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, wat
La evidencia más sólida disponible no demuestra que la inteligencia artificial ya haya provocado un desempleo masivo en el conjunto de la economía. Sí apunta, en cambio, a una disrupción más concreta: los trabajadores jóvenes y quienes buscan su primer empleo afrontan una presión creciente en ocupaciones donde la IA puede ejecutar tareas rutinarias y codificables, mientras que los profesionales con experiencia conservan ventajas en criterio, supervisión, relación con clientes, control de calidad y responsabilidad sobre las decisiones.
La diferencia es importante. La IA puede transformar la vía de entrada a una profesión mucho antes de hacer desaparecer la profesión en sí. Una empresa puede reducir la contratación júnior utilizando sistemas de IA para preparar primeros borradores, investigar, realizar análisis básicos, redactar documentación o responder consultas habituales, aunque no anuncie una ola de despidos.
Un análisis vinculado al Banco de Corea indica que el empleo entre los surcoreanos de 15 a 29 años cayó en 285.000 puestos entre junio de 2022 y junio de 2026. De esa pérdida, 268.000 empleos —el 94 %— se concentraron en industrias clasificadas como muy expuestas a la IA. Los descensos más pronunciados se registraron en servicios de información, edición y publicación, programación informática y servicios de sistemas, así como en servicios profesionales.
Durante el mismo periodo, el empleo entre los trabajadores de alrededor de 50 años aumentó en unos 230.000 puestos, según la cobertura del análisis del Banco de Corea. El contraste es compatible con un cambio en la escalera profesional: las empresas podrían estar reduciendo el trabajo de entrada que la IA puede apoyar o automatizar, mientras siguen valorando a profesionales capaces de interpretar resultados, gestionar excepciones y asumir la responsabilidad de las decisiones. Sin embargo, el patrón por edades no demuestra por sí solo que la IA haya causado todo el cambio; también pueden haber influido la demografía, la demanda general y las decisiones de contratación empresarial.
Por eso, las cifras surcoreanas deben leerse como una advertencia sobre dónde se concentra la disrupción, no como una prueba de que cada puesto perdido por un joven haya desaparecido por culpa de ChatGPT u otro sistema de IA. La medición del Banco de Corea identifica industrias y ocupaciones con una elevada exposición técnica a la IA. La exposición señala dónde resulta más viable la transformación; no equivale a una sustitución laboral confirmada.
Tener un título universitario no es una protección automática frente a la IA generativa. Muchos graduados comienzan su trayectoria en puestos de oficina vinculados con la tecnología, los servicios profesionales, la investigación, el análisis, la edición y la administración: áreas amplias en las que la IA ya puede asumir una parte del trabajo.
Tradicionalmente, estos puestos cumplían una doble función. Generaban resultados útiles y, al mismo tiempo, formaban a los empleados para asumir responsabilidades más complejas. Cuando la IA se encarga de la parte sencilla, los empleadores pueden elevar el listón de entrada en lugar de eliminar de inmediato toda la ocupación. Un analista júnior puede tener que revisar un trabajo generado por IA en vez de preparar cada primer borrador; un programador recién incorporado puede necesitar validar e integrar código generado en lugar de escribir desde cero todo el código repetitivo.
Esto puede mejorar la productividad de los equipos consolidados, pero crea un cuello de botella para quienes intentan entrar en el sector. Si se contrata a menos perfiles júnior, menos trabajadores acumularán la experiencia necesaria para convertirse en especialistas sénior, responsables de equipo o asesores de confianza.
La investigación de Goldman Sachs señala que las industrias más expuestas a la automatización mediante IA han registrado, en general, un crecimiento más débil de las ofertas de empleo desde la segunda mitad de 2022. La relación se ha observado especialmente en varias economías avanzadas, entre ellas Estados Unidos, Alemania y Australia.
Las comparaciones por sectores son más llamativas en los centros de atención telefónica. Según la cobertura de la investigación, el empleo se encuentra aproximadamente un 39 % por debajo de su tendencia histórica en Estados Unidos, un 33 % en Canadá y un 27 % en Alemania. Entre otras áreas expuestas aparecen la edición de software, la consultoría de gestión y la publicidad. Estas comparaciones describen una brecha frente a una tendencia anterior; no demuestran que la IA sea la única causa del descenso.
La conclusión general de Goldman Sachs es más prudente que una predicción de sustitución inmediata en toda la economía. El impacto visible sigue concentrado en determinadas industrias y grupos de trabajadores. Los empleados que están empezando son vulnerables porque las tareas que reciben suelen estar más estandarizadas, ser más fáciles de medir y resultar más sencillas de automatizar o acelerar.
La adopción de IA también es significativa, pero todavía incompleta. Las estimaciones citadas en la cobertura de Goldman Sachs sitúan la adopción en las principales economías desarrolladas entre el 15 % y el 20 %, mientras que otra medición —la de empresas estadounidenses que utilizan IA de forma habitual en su producción— la situaba en torno al 9 %. La diferencia muestra por qué las estadísticas de adopción deben interpretarse con cuidado: una encuesta puede medir experimentación, uso ocasional por parte de empleados o despliegue sostenido en procesos productivos.
El efecto sobre el empleo depende en parte de si las empresas utilizan la IA para sustituir trabajo humano o para aumentar la productividad de sus empleados.
Automatización significa que se necesita menos trabajo humano para realizar una tarea. Algunos ejemplos son responder consultas habituales de clientes, elaborar resúmenes rutinarios, generar código repetitivo o preparar un primer documento. La automatización puede reducir la contratación júnior incluso cuando ningún empleado actual es despedido formalmente.
Aumento de capacidades significa que la IA permite a una persona producir más, pero el trabajador conserva la responsabilidad sobre el criterio, la verificación, las excepciones, las relaciones y las decisiones. Esto puede elevar el valor de los profesionales experimentados, aunque también puede aumentar la cantidad de resultados que se espera de cada empleado. En ese escenario, una persona que utiliza IA puede realizar tareas que antes ocupaban varias horas de trabajo júnior.
Ambos procesos pueden convivir en una misma empresa. La IA puede eliminar ciertas tareas rutinarias, mejorar la productividad de los empleados sénior y crear demanda de profesionales capaces de diseñar procesos, revisar resultados y gestionar riesgos. Por eso, las cifras generales de empleo pueden mantenerse relativamente estables mientras se vuelve más difícil acceder al primer trabajo.
La pregunta más importante a largo plazo no es simplemente si la IA elimina el nombre de un puesto. Es si elimina las primeras tareas mediante las cuales una persona aprende una profesión.
Una trayectoria profesional saludable suele llevar al empleado desde un trabajo repetible y supervisado hacia responsabilidades que exigen contexto, criterio y capacidad de responder por los resultados. Si la IA absorbe una parte excesiva de ese trabajo inicial, las empresas pueden conservar a sus profesionales sénior y contratar a menos principiantes. A corto plazo, el resultado puede ser una mayor eficiencia. A largo plazo, podría reducirse la cantera de trabajadores con experiencia.
Este riesgo también explica por qué un efecto aparentemente pequeño en el mercado laboral agregado puede ser importante para los jóvenes. Un cambio moderado en el empleo total puede ocultar una transformación mucho más profunda en quién consigue ser contratado, quién recibe formación en el puesto y quién tiene la oportunidad de progresar.
La investigación disponible permite extraer cuatro conclusiones prudentes:
La conclusión práctica para empresas y responsables públicos es que no basta con vigilar el número total de empleos. La contratación júnior, las prácticas y programas de aprendizaje, la movilidad interna, el rediseño de tareas, las tasas de promoción y el acceso a una formación útil pueden revelar la disrupción antes que las cifras generales de desempleo.
Por ahora, la IA está cambiando de forma más visible cómo se entra en una carrera profesional que eliminando carreras enteras. Las empresas y los gobiernos mejor preparados para esta transición serán aquellos que utilicen la tecnología para mejorar el trabajo sin desmantelar el camino humano mediante el cual se construye la experiencia.
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La señal más clara no es un desempleo masivo, sino una presión selectiva sobre los primeros empleos: Corea del Sur perdió 285.000 puestos entre jóvenes de 15 a 29 años entre junio de 2022 y junio de 2026; 268.000, el...
La señal más clara no es un desempleo masivo, sino una presión selectiva sobre los primeros empleos: Corea del Sur perdió 285.000 puestos entre jóvenes de 15 a 29 años entre junio de 2022 y junio de 2026; 268.000, el... Goldman Sachs detecta un crecimiento más débil de las ofertas laborales en industrias expuestas a la automatización.
El principal riesgo es el desgaste de la escalera profesional: si la IA absorbe las tareas rutinarias que antes formaban a los trabajadores júnior, las empresas pueden conservar puestos sénior mientras dificultan que...