Fei Fei Li considera que la próxima frontera de la IA es la inteligencia espacial: sistemas capaces de percibir, razonar sobre, generar e interactuar con mundos tridimensionales. World Labs, la startup que cofundó, desarrolla Marble, un modelo que crea entornos 3D persistentes y editables a partir de texto, imágenes...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What did AI pioneer Fei-Fei Li discuss in her August 19 Bloomberg “The Circuit” interview about the future of artificial intelligence beyond. Article summary: Li’s central argument was that AI’s next frontier is not just language and chatbots, but “spatial intelligence”: systems that can perceive, generate, reason about, and act within persistent three-dimensional worlds. That. Topic tags: general, news, general web, user generated, government. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermar
La tesis de Fei-Fei Li no es que los chatbots hayan quedado obsoletos. Su argumento es que el lenguaje representa solo una parte de la inteligencia. El siguiente gran salto, sostiene, será la inteligencia espacial: sistemas capaces de comprender, generar, razonar sobre el mundo tridimensional e interactuar con él.
Esa idea guía a World Labs, la startup que Li cofundó, y a su primer producto, Marble. Por eso la empresa apunta a algo más ambicioso que otra interfaz conversacional.
Los grandes modelos de lenguaje trabajan principalmente con texto y otros datos secuenciales. Los sistemas dotados de inteligencia espacial, en cambio, buscan representar entornos: su geometría, los objetos que contienen, las relaciones físicas entre ellos, el movimiento y las acciones que pueden realizar personas o máquinas. Li ha descrito esta capacidad como complementaria de la inteligencia lingüística, no como un sustituto.
La diferencia es importante. Una IA capaz de describir una habitación no necesariamente puede construir un modelo interno fiable de ese espacio, anticipar cómo se relacionan sus objetos u operar en él con seguridad. World Labs resume su objetivo como pasar de percibir a razonar y de ver a hacer.
Marble es un modelo multimodal de mundos capaz de generar entornos tridimensionales de alta fidelidad, espacialmente coherentes y persistentes a partir de entradas como texto, imágenes y vídeo. Esos mundos pueden explorarse y modificarse: no son únicamente una imagen fugaz ni una respuesta escrita.
La persistencia es clave para la propuesta. Un entorno digital estable puede servir como escenario para contar historias y crear contenido, o como espacio simulado en el que los sistemas aprendan, prueben decisiones y evalúen su comportamiento. World Labs ha señalado aplicaciones en ámbitos como la creatividad, la simulación, la robótica y el descubrimiento científico.
Los robots necesitan algo más que instrucciones verbales. Deben interpretar el espacio, reconocer objetos y superficies, anticipar movimientos y conectar lo que perciben con las acciones que ejecutan. Un mundo 3D navegable podría permitir a los desarrolladores simular entornos y probar el comportamiento de los robots antes de desplegarlos en el mundo físico.
Esto no significa que Marble haya resuelto la robótica de propósito general. La conclusión respaldada por las fuentes es más concreta: los modelos de mundos espaciales se están desarrollando como una infraestructura que podría ayudar a entrenar, simular y evaluar robots.
La imagen médica y la manufactura suelen mencionarse como áreas plausibles para la IA espacial porque implican estructuras tridimensionales y procesos físicos. Sin embargo, la información disponible sobre el segmento de The Circuit emitido el 19 de agosto no permite atribuir directamente a Li, en esa entrevista, promesas detalladas sobre esos sectores. Son posibilidades razonables, pero no compromisos confirmados en ese programa.
World Labs ha captado más de 1.000 millones de dólares, según la cobertura de Forbes sobre su lista AI 50 de 2026. La publicación también la identificó como una de las cuatro empresas lideradas por mujeres incluidas en esa edición y describió su especialización como inteligencia espacial.
La financiación refleja el interés de los inversores por los modelos de mundos como una posible nueva capa de infraestructura de IA, más allá de la actual carrera por los modelos de lenguaje. Pero el capital recaudado no demuestra por sí solo que la tecnología vaya a convertirse en una plataforma dominante ni que sus aplicaciones estén comercialmente probadas.
En la entrevista con Bloomberg, Li afirmó que los tecnólogos deben comunicar mejor los beneficios concretos de la inteligencia artificial. También advirtió de que el creciente rechazo público en Estados Unidos podría tener consecuencias más allá del país, debido al peso de este en el ecosistema tecnológico mundial.
Su postura no consiste simplemente en pedir mensajes más optimistas. Plantea una comunicación más rigurosa: qué puede hacer realmente un sistema, qué riesgos se derivan de esas capacidades y quién tiene acceso a sus beneficios.
Este enfoque coincide con la visión humanista de la IA que Li ha defendido durante años. La investigadora ha reclamado políticas basadas en pruebas, liderazgo del sector público, colaboración internacional y un desarrollo responsable.
También ha subrayado la importancia de ampliar el acceso a la capacidad de cómputo, los datos, las infraestructuras de investigación y la educación. El Instituto de Inteligencia Artificial Centrada en el Ser Humano de Stanford ha señalado que el acceso equitativo a recursos computacionales potentes y a grandes conjuntos de datos es relevante para universidades y organizaciones sin ánimo de lucro. A través de AI4ALL, Li ha impulsado además la inclusión y la diversidad en la educación sobre IA.
La preocupación de fondo es que los beneficios de la inteligencia artificial —y la capacidad de decidir cómo evoluciona— queden concentrados en un pequeño grupo de empresas o comunidades. En su marco de referencia, la inversión pública y la educación inclusiva no son asuntos secundarios: forman parte de la manera de repartir esos beneficios de forma más amplia.
La visión de Li amplía el horizonte de la IA: de sistemas que principalmente hablan sobre el mundo a sistemas capaces de modelarlo y actuar dentro de él. World Labs y Marble son una primera expresión de esa apuesta, basada en entornos 3D persistentes y editables que podrían servir para herramientas creativas, simulación y robótica.
El mensaje general es más prudente de lo que sugiere el titular «más allá de los chatbots». La inteligencia espacial es una frontera propuesta, no una prueba de que los modelos de lenguaje hayan llegado a su límite. Y, para Li, el progreso debería medirse por capacidades demostrables, beneficios reales, desarrollo responsable y acceso equitativo, no por promesas utópicas ni predicciones apocalípticas.
Studio Global AI
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Fei Fei Li considera que la próxima frontera de la IA es la inteligencia espacial: sistemas capaces de percibir, razonar sobre, generar e interactuar con mundos tridimensionales.
Fei Fei Li considera que la próxima frontera de la IA es la inteligencia espacial: sistemas capaces de percibir, razonar sobre, generar e interactuar con mundos tridimensionales. World Labs, la startup que cofundó, desarrolla Marble, un modelo que crea entornos 3D persistentes y editables a partir de texto, imágenes y vídeo; la robótica y la simulación figuran entre sus usos potenciales más cl...
Li también pidió explicar mejor los beneficios concretos de la IA, ampliar el acceso a recursos y educación, e impulsar un desarrollo responsable basado en pruebas, no en promesas utópicas ni temores apocalípticos.