La consolidación de las acciones se divide en dos partes:
La cifra de 120.000 millones de dólares debe interpretarse como un umbral potencial para obtener todas las acciones del warrant, no como una promesa firme de compras por parte de Google. El documento presentado por Marvell describe esas adquisiciones como discrecionales.
Una vez consolidadas y sujeto al resto de las condiciones del contrato, Google podrá ejercer total o parcialmente el warrant hasta el 18 de agosto de 2033. En general, el instrumento no puede transferirse, salvo a filiales bajo control de Google. Las acciones que se emitan estarán sujetas a las leyes de valores, límites de volumen y determinadas restricciones de bloqueo.
Las acciones de Marvell, que cotizan con el símbolo MRVL en el Nasdaq, subieron aproximadamente un 6 % durante la sesión regular tras conocerse la operación, después de que algunos informes apuntaran a un avance cercano al 11 % en la negociación previa a la apertura.
La reacción refleja dos lecturas principales. Por un lado, Google está vinculando una posible participación accionaria de gran tamaño a la generación de negocio para Marvell. Por otro, el acuerdo da a la compañía de semiconductores una posición más visible en uno de los mercados de mayor crecimiento de la industria: la infraestructura personalizada para centros de datos de IA.
Broadcom ha sido hasta ahora el principal socio de Google en el desarrollo de chips personalizados. La entrada de Marvell ofrece a Google otro proveedor importante y podría reducir la exclusividad estratégica de Broadcom, además de convertir a Marvell en una alternativa más creíble para grandes programas de ASIC de los proveedores de servicios en la nube. Esta es la repercusión competitiva más directa del acuerdo.
El acuerdo también encaja con una tendencia más amplia: los grandes operadores de la nube están desarrollando aceleradores y chips de infraestructura específicos para determinadas cargas de trabajo, buscando en algunos casos un mejor coste, consumo energético o control que el ofrecido por las GPU de propósito general.
Sin embargo, la operación no implica por sí sola que Google vaya a sustituir la plataforma de GPU de Nvidia. Los programas cubiertos incluyen aceleradores de inferencia y diversos componentes de apoyo a la infraestructura, además de otros chips personalizados.
En comparación con la relación anterior de Marvell con AWS en materia de silicio personalizado, la alianza con Google diversifica su base de clientes entre los grandes operadores de la nube. También respalda el objetivo de Marvell de ampliar los ingresos por chips personalizados más allá de un único socio.
Antes de anunciarse este acuerdo, Marvell había previsto que los ingresos de su negocio de chips personalizados superarían los 10.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2029.
Antes de la publicación de los resultados del segundo trimestre del ejercicio fiscal 2027, prevista para el 27 de agosto, las estimaciones de consenso publicadas apuntaban a unos ingresos de aproximadamente 2.710 millones de dólares y un beneficio por acción ajustado de 0,93 dólares.
Pero el impacto inmediato del acuerdo probablemente no era la única cuestión relevante. Los inversores también esperaban respuestas sobre:
Como el acuerdo se firmó cerca del final del trimestre comunicado, no debe suponerse que ya tuviera una contribución material a los resultados de ese periodo.
El titular de 12.180 millones de dólares puede resultar llamativo, pero la variable decisiva es otra: Google tendrá que generar negocio para Marvell para poder acceder a la mayor parte de las acciones. La operación alinea los intereses de ambas compañías y da a Marvell una oportunidad importante de crecimiento, aunque el valor económico final dependerá de las compras efectivas, la ejecución de los programas y la capacidad de Google para llevarlos a producción a escala.