Los ministros de Medio Ambiente de BRICS condenaron el CBAM de la Unión Europea como una medida “unilateral, punitiva, discriminatoria y proteccionista”. El bloque sostiene que el mecanismo traslada a los exportadores de países en desarrollo el coste de la descarbonización y contradice el principio de responsabilida...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What did BRICS environment ministers—including representatives of India, China, Russia, South Africa, Brazil, and newer members Egypt, Ethio. Article summary: BRICS environment ministers jointly condemned the EU’s CBAM as “unilateral, punitive, discriminatory and protectionist,” arguing that climate linked trade measures should not shift decarbonisation costs onto developing c. Topic tags: general web, regulation, manufacturing, finance, climate. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, waterm
Los ministros de Medio Ambiente y Clima de BRICS —incluidos representantes de India, China, Rusia, Sudáfrica, Brasil y los nuevos miembros Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí e Indonesia— rechazaron el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la Unión Europea, conocido como CBAM por sus siglas en inglés.
En su declaración conjunta, describieron este tipo de medidas como “unilaterales, punitivas, discriminatorias y proteccionistas”, y afirmaron que no son compatibles con el derecho internacional cuando se justifican bajo argumentos ambientales.
La crítica central es que el CBAM puede hacer que productores de países en desarrollo asuman el precio del carbono fijado por la UE, aunque sus economías hayan contribuido menos históricamente a las emisiones acumuladas y dispongan de menos recursos para financiar la transición energética.
Brasil y Sudáfrica ya habían expresado una objeción similar basada en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas —conocido como CBDR-RC—, recogido en el marco climático internacional. Según esta posición, los países desarrollados deberían asumir una mayor responsabilidad financiera y tecnológica en la reducción de emisiones.
El régimen definitivo entró en vigor el 1 de enero de 2026. Los importadores de la UE que superen el umbral único de 50 toneladas de productos incluidos deben obtener la condición de declarantes autorizados y adquirir certificados vinculados a las emisiones incorporadas en las mercancías importadas.
El mecanismo cubre inicialmente:
En términos prácticos, los certificados buscan igualar el coste del carbono soportado por los productos importados con el que afrontan los productores europeos dentro del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE, conocido como EU ETS. Si el importador puede demostrar que ya pagó un precio equivalente por el carbono en el país de origen, ese importe puede tenerse en cuenta.
La Comisión Europea publicó un precio de 75,36 euros por certificado para el primer trimestre de 2026 y de 75,28 euros para el segundo trimestre.
El acero y el aluminio están directamente incluidos en el mecanismo y son sectores con un uso intensivo de energía y emisiones. Sus exportadores pueden afrontar no solo un coste adicional por el carbono, sino también nuevas obligaciones de medición, verificación y documentación.
Cuando no se dispone de datos verificados, los operadores pueden verse obligados a recurrir a valores por defecto establecidos por la UE. Todo ello puede afectar a productores de India, China y Sudáfrica que venden bienes con una elevada huella de carbono en el mercado europeo.
Una evaluación de políticas citada por el Banco Mundial calcula que el CBAM podría afectar cada año a exportaciones de países en desarrollo por valor de 16.000 millones de dólares. Sin embargo, esa cifra no constituye una estimación específica para India, China o Sudáfrica.
BRICS también cuestiona el destino de los ingresos obtenidos mediante la venta de certificados. La recaudación está diseñada para integrarse en el presupuesto de la Unión Europea.
Para el bloque, los fondos cobrados a exportadores de países en desarrollo deberían contribuir a financiar la mitigación de emisiones, la adaptación al cambio climático y la modernización industrial en esos países, en lugar de convertirse simplemente en ingresos del presupuesto europeo.
No obstante, no hay una única cifra fiable sobre cuánto recaudará el CBAM en 2030. Las estimaciones publicadas varían de forma considerable: una calcula unos 1.500 millones de euros anuales desde 2028; otra sitúa la cifra cerca de 2.100 millones de euros al año; y una estimación para 2030, bajo el alcance actual, la coloca entre 5.000 y 9.000 millones de euros.
La carga financiera del CBAM crecerá a medida que la UE retire progresivamente las asignaciones gratuitas de derechos de emisión a sus industrias. El factor aplicable al mecanismo está previsto en los siguientes niveles:
Por eso, cualquier cálculo sobre los ingresos de 2030 depende de variables que pueden cambiar, como el precio del carbono, el volumen de importaciones, las emisiones verificadas y el número de productos incluidos.
La condena política de BRICS no equivale por sí sola a una demanda ante la Organización Mundial del Comercio. Para iniciar un procedimiento formal, un país miembro tendría que solicitar consultas y, si no se alcanza una solución, pedir la creación de un grupo especial.
El posible litigio giraría probablemente en torno a si el CBAM discrimina, en la práctica, a los productos importados o a los métodos de producción extranjeros. La UE previsiblemente defendería que el mecanismo reproduce un coste interno del carbono, permite descontar los precios ya pagados en el país de origen y persigue un objetivo ambiental amparado por las excepciones del GATT, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio.
El material disponible indica que Sudáfrica ha mostrado interés en presentar una reclamación y que India, China y Brasil han planteado objeciones jurídicas y de equidad. Pero no confirma que China haya iniciado una disputa específica contra el CBAM ante la OMC.
Los acuerdos comerciales y las negociaciones con la Unión Europea pueden abrir espacios para consultas, cooperación técnica y ajustes negociados. Sin embargo, no impiden que un miembro de la OMC presente una impugnación.
La conclusión más prudente es que una escalada resulta posible, sobre todo a medida que aumenten las obligaciones económicas asociadas a los certificados. Lo que todavía no está acreditado es la existencia de una demanda coordinada de todos los países de BRICS ante la OMC.
La relevancia política del conflicto se explica también por la composición ampliada del grupo, que reúne a grandes exportadores de materias primas, metales y productos manufacturados. No obstante, las fuentes disponibles no permiten verificar un porcentaje concreto del comercio mundial que corresponda a BRICS.
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Los ministros de Medio Ambiente de BRICS condenaron el CBAM de la Unión Europea como una medida “unilateral, punitiva, discriminatoria y proteccionista”.
Los ministros de Medio Ambiente de BRICS condenaron el CBAM de la Unión Europea como una medida “unilateral, punitiva, discriminatoria y proteccionista”. El bloque sostiene que el mecanismo traslada a los exportadores de países en desarrollo el coste de la descarbonización y contradice el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.
El régimen definitivo del CBAM comenzó el 1 de enero de 2026 y cubre inicialmente cemento, hierro y acero, aluminio, fertilizantes, electricidad e hidrógeno.