Visa estaría buscando reemplazar a BVNK después de que Mastercard completara el 3 de agosto la adquisición de la firma de infraestructura para stablecoins por hasta 1.800 millones de dólares. El nuevo socio no sería simplemente un proveedor tecnológico: debería aportar licencias, liquidez, conversiones OTC y capacid...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What is driving Visa to seek a new stablecoin payments, settlement, and over-the-counter trading partner licensed as a digital-asset exchang. Article summary: Visa’s search is principally a replacement-and-control problem: Mastercard’s acquisition of BVNK removed a key Visa Direct stablecoin-payments provider and put that infrastructure inside Visa’s closest network rival. Vis. Topic tags: general, general web, news, user generated. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts w
La solicitud de propuestas —o RFP, por sus siglas en inglés— de Visa se entiende mejor como un problema de reemplazo y control estratégico. Mastercard convirtió a BVNK, una compañía de infraestructura para pagos con stablecoins que había trabajado con Visa, en un activo propio de su principal rival. Visa busca ahora un socio regulado capaz de gestionar conversiones entre stablecoins, liquidez extrabursátil y liquidación, mientras desarrolla su propia infraestructura institucional.
Mastercard completó el 3 de agosto la adquisición de BVNK, con sede en Londres. La operación tuvo un precio inicial de 1.500 millones de dólares y contempla hasta 300 millones adicionales sujetos al desempeño, lo que eleva su valor máximo a 1.800 millones.
BVNK aportaba infraestructura para pagos con stablecoins, incluidas capacidades utilizadas en relación con Visa Direct. Una vez integrada en Mastercard, dejó de ser un proveedor estratégicamente neutral para Visa. Por eso, la RFP busca cubrir una relación que se volvió difícil de mantener tras la adquisición.
Esto no significa necesariamente que Visa esté abandonando su estrategia con stablecoins. Más bien apunta a una separación de funciones: Visa quiere controlar la plataforma institucional, pero obtener de socios externos regulados la ejecución de mercado y la liquidez necesarias.
Los requisitos comunicados van mucho más allá de una API convencional de pagos. La empresa seleccionada tendría que admitir e intercambiar varias stablecoins, ofrecer operaciones extrabursátiles —conocidas como OTC— y gestionar la liquidación de Open USD, o OUSD.
En la práctica, el socio podría ayudar a Visa y a sus clientes institucionales a:
Este esquema permitiría a Visa ofrecer un servicio compatible con múltiples stablecoins, en lugar de hacer que su capa de liquidación dependa de un solo token o emisor. Visa conservaría la plataforma y la relación con el cliente, mientras el socio asumiría funciones críticas de mercado y ejecución.
Según los documentos citados en los informes, Visa exige que el socio tenga licencias de exchange de activos digitales en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Singapur. Cubrir los cuatro mercados reduce de forma considerable el número de empresas elegibles.
La exigencia es importante porque Visa no busca únicamente una compañía capaz de mover tokens. Necesita una contraparte con acceso regulado a varios mercados financieros, controles operativos para liquidar operaciones y suficiente liquidez para atender actividad institucional.
El requisito multinacional también refleja la dificultad de construir una red global de pagos con stablecoins sobre normas fragmentadas. Un proveedor autorizado en un país no necesariamente puede ofrecer los mismos servicios en otro. Visa parece intentar reducir esa fricción legal y operativa a medida que las stablecoins pasan de las pruebas piloto a los pagos de mayor escala y la gestión de tesorería.
Open USD está siendo desarrollado por Open Standard, una organización respaldada por más de 140 empresas, entre ellas Visa, Mastercard, Stripe, Coinbase y BlackRock. El proyecto plantea una stablecoin vinculada al dólar, con un modelo de ecosistema compartido en lugar de un token controlado exclusivamente por un emisor.
Open Standard ha anunciado que las empresas podrán acuñar y canjear OUSD sin comisiones y sin límites de volumen. Además, el diseño contempla compartir con los socios participantes buena parte de los ingresos generados por las reservas, después de una comisión de gestión.
El lanzamiento está previsto para más adelante en 2026 y el token se ha presentado con emisión nativa en Solana.
Ese modelo hace especialmente importantes la liquidez y la liquidación. Un consorcio amplio necesita una infraestructura capaz de conectar instituciones, billeteras, divisas y diferentes stablecoins sin obligar a cada participante a construir su propia mesa de negociación y sistema de liquidación.
El nuevo socio funcionaría, por tanto, como una capa de ejecución para OUSD. No sustituiría la gobernanza de Open Standard ni la plataforma de Visa; ayudaría a convertir el proyecto del consorcio en un activo que las instituciones puedan intercambiar y liquidar en mercados regulados.
Visa presentó en julio la Visa Stablecoin Platform, un entorno empresarial para que bancos, fintechs y compañías nativas de las criptomonedas accedan a funciones relacionadas con stablecoins desde un sistema gestionado por Visa. La plataforma permite emitir, almacenar, transferir y canjear estos activos, y Open USD es su primer token compatible.
La división de tareas puede resumirse así:
La búsqueda de Visa muestra que controlar la plataforma no elimina la necesidad de contar con contrapartes especializadas. Puede incluso aumentar su valor: una plataforma institucional necesita acceso fiable a liquidez, exchanges y sistemas de liquidación en sus puntos de conexión con el mercado.
Mastercard está siguiendo una vía de integración vertical: compró la infraestructura y la incorporó a su red. Visa, a juzgar por la RFP y por el lanzamiento de su Stablecoin Platform, parece optar por controlar la interfaz institucional y contratar a especialistas regulados para la ejecución de mercado.
La adquisición de Bridge por parte de Stripe, valorada en 1.100 millones de dólares, y la operación de Mastercard con BVNK apuntan a la misma conclusión: las grandes empresas de pagos ya consideran la infraestructura de stablecoins una capacidad estratégica de distribución y liquidación, no un complemento experimental de las criptomonedas.
La diferencia entre ambas estrategias importa. Mastercard busca poseer más directamente los raíles; Visa intenta ser la capa operativa que organiza el acceso institucional y se apoya en socios licenciados para las funciones financieras más especializadas.
El mercado de stablecoins ronda los 300.000 millones de dólares, una escala suficiente para que la competencia se extienda mucho más allá de elegir qué token tiene mayor capitalización. Las capas estratégicas incluyen:
La empresa que controle una parte mayor de esta infraestructura puede facilitar el uso institucional de las stablecoins y, al mismo tiempo, conservar una relación más estrecha con el cliente. Por eso, la pregunta decisiva ya no es solo qué stablecoin ganará, sino quién será dueño de la infraestructura que permite utilizar los dólares digitales.
El diseño de Open USD intenta repartir la gobernanza y los ingresos de las reservas entre un amplio grupo de participantes. Esto podría resultar atractivo para empresas que no quieran depender por completo de un único emisor para acceder al activo, participar en su economía o influir en su dirección estratégica.
Sin embargo, el modelo no desplaza automáticamente a las stablecoins consolidadas. La adopción seguirá dependiendo de la liquidez, las integraciones, la aceptación regulatoria y la disposición de bancos, comercios, exchanges y proveedores de pagos a utilizar OUSD en operaciones reales.
La búsqueda de Visa pone de relieve precisamente ese desafío. Una stablecoin puede reunir a más de 140 empresas y aun así necesitar infraestructura especializada para convertir y liquidar fondos entre jurisdicciones. El éxito de OUSD dependerá no solo de su gobernanza, sino también de que las instituciones puedan utilizarlo de forma fiable junto con otros dólares digitales.
En el caso de USDC, el modelo de consorcio de OUSD plantea una posible presión competitiva, pero no una sustitución inmediata. USDC conserva liquidez instalada, integraciones, reconocimiento regulatorio y efectos de red importantes.
La RFP de Visa muestra hasta qué punto las stablecoins se están trasladando desde el terreno experimental de la tecnología blockchain hacia la infraestructura central de los pagos. La compra de BVNK por Mastercard retiró a un proveedor estratégicamente relevante del ecosistema de Visa y llevó a la red a buscar un reemplazo con licencias en cuatro mercados principales.
Al mismo tiempo, la Visa Stablecoin Platform le da a la compañía una forma de gestionar el acceso institucional a estos activos, mientras que Open USD aporta desde el inicio un token respaldado por un consorcio de empresas.
La contienda central ya no consiste simplemente en decidir qué stablecoin gana. Se trata de determinar qué compañías controlan los raíles regulados, la liquidez, los procesos de liquidación y las interfaces que rodean al dinero tokenizado.
Studio Global AI
Esta página incluye una respuesta respaldada por fuentes que puede continuar dentro de Studio Global.
Visa estaría buscando reemplazar a BVNK después de que Mastercard completara el 3 de agosto la adquisición de la firma de infraestructura para stablecoins por hasta 1.800 millones de dólares.
Visa estaría buscando reemplazar a BVNK después de que Mastercard completara el 3 de agosto la adquisición de la firma de infraestructura para stablecoins por hasta 1.800 millones de dólares. El nuevo socio no sería simplemente un proveedor tecnológico: debería aportar licencias, liquidez, conversiones OTC y capacidad de liquidación en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Singapur.
La búsqueda encaja con la Visa Stablecoin Platform y con Open USD, y muestra que las grandes redes de pagos compiten por controlar los raíles que hacen útiles a los dólares digitales.