En el caso de las quiebras, estas aumentaron en cinco de los ocho sectores analizados. El mayor incremento fue el de educación y actividades sociales, con un 21,1%. Esta categoría incluye actividades como la educación, los servicios sociales, el apoyo a las familias y la atención a las personas mayores.
El dato apunta a una presión financiera especialmente intensa en actividades que suelen tener costes laborales elevados y un margen limitado para trasladar rápidamente el aumento de costes a los usuarios o financiadores. Sin embargo, no significa que todos los proveedores de estos servicios estén en dificultades: se trata de una variación trimestral agregada del sector, no de una medición de la rentabilidad o de la calidad de cada empresa.
El contexto financiero ayuda a entender por qué algunas empresas pueden estar teniendo más dificultades para resistir. El Banco Central Europeo informó de un nuevo endurecimiento de las condiciones generales de financiación, impulsado sobre todo por la situación de las pequeñas y medianas empresas, en un entorno de mayores costes de endeudamiento y acceso limitado a los fondos.
Además, los bancos de la zona del euro comunicaron un endurecimiento neto moderado de los criterios para conceder préstamos o líneas de crédito a empresas: el 7% neto de las entidades declaró haberlos endurecido.
Estos indicadores son compatibles con una menor capacidad de las empresas para absorber costes, mantener el flujo de caja o refinanciar sus deudas. Aun así, los datos de Eurostat sobre registros y quiebras no permiten demostrar por sí solos que el endurecimiento del crédito sea la causa directa del aumento de las insolvencias. La relación también puede estar influida por la rentabilidad, la demanda, los costes operativos y otros factores empresariales.
La información disponible para este análisis no identifica qué países registraron los mayores aumentos o descensos trimestrales de quiebras o nuevos registros empresariales. Por tanto, no hay evidencia suficiente para nombrarlos o cuantificar sus variaciones con fiabilidad.
Tampoco se dispone aquí de los porcentajes específicos del segundo trimestre para la zona del euro en su conjunto. El comunicado de Eurostat cubre tanto la UE como la zona del euro, pero las cifras suministradas no permiten afirmar esos datos con precisión.
En conjunto, el segundo trimestre de 2026 muestra una combinación preocupante: menos empresas nuevas y más quiebras, incluso con un crecimiento económico moderado. La evolución sugiere que la mejora del producto interior bruto no se está traduciendo de manera uniforme en una mayor resistencia financiera para las empresas, especialmente para las más expuestas a costes elevados y a un crédito más caro o difícil de obtener.