Por tanto, se trata por ahora de una posible segunda cotización, no de una OPV ya lanzada. No se han fijado públicamente el número de acciones, el precio, los fondos que se captarían ni el destino concreto del capital.
La compañía ha señalado dos objetivos principales:
La posible operación llega en un momento en el que los diseñadores chinos de chips afrontan grandes necesidades de financiación. Desarrollar una GPU exige invertir de forma constante en diseño, software, productos e infraestructura. Los documentos y materiales corporativos de Moore Threads describen una actividad que abarca productos gráficos, aceleración del cómputo de IA, renderizado, procesamiento de vídeo y computación científica.
Moore Threads captó unos 8.000 millones de yuanes —aproximadamente 1.130 millones de dólares— en su OPV de Shanghái en diciembre de 2025. El tramo minorista registró una sobredemanda muy elevada y la acción subió un 425% en su primer día de cotización.
En agosto de 2026, los títulos acumulaban una subida superior al 420% desde aquel debut, según las informaciones sobre el plan de Hong Kong. Son dos referencias distintas: el avance del primer día se calcula frente al precio de la OPV, mientras que la subida posterior parte del precio de debut. Por eso, no deben interpretarse como la misma métrica de rentabilidad.
La magnitud de aquella salida ofreció a los inversores una forma especialmente visible de apostar por los fabricantes chinos de chips de IA. También creó una referencia de valoración y captación de fondos para otros desarrolladores nacionales de GPU y semiconductores. La cobertura de la época vinculó la demanda por Moore Threads con el creciente interés por compañías como MetaX y otras empresas locales de chips.
Eso no demuestra que Moore Threads provocara por sí sola la ola de OPV de inteligencia artificial. Una conclusión más prudente es que su oferta sobredemandada y su salto excepcional del primer día reforzaron una narrativa de mercado: los inversores estaban dispuestos a pagar precios muy elevados para exponerse a las ambiciones chinas en computación y semiconductores nacionales.
Moore Threads registró ingresos de 1.740 millones de yuanes en el primer semestre de 2026, un 147,42% más interanual. Su pérdida neta se redujo un 95,73%, hasta 11,6 millones de yuanes, frente a los 270,9 millones del mismo periodo del año anterior. El gasto en investigación y desarrollo alcanzó 769,1 millones de yuanes.
Las cifras apuntan a un crecimiento rápido y a una reducción drástica de las pérdidas, pero todavía no a una rentabilidad consolidada. Para quienes evalúen una futura oferta en Hong Kong, las preguntas clave serán si el crecimiento de los ingresos puede mantenerse, si las inversiones en hardware y software se traducen en márgenes duraderos y cuánto capital adicional necesitará la empresa para competir en aceleradores de IA.
Zhang Jianzhong, antiguo ejecutivo de Nvidia China, fundó Moore Threads en Pekín en 2020. La compañía comenzó centrada en productos gráficos para videojuegos y renderizado visual, antes de poner más énfasis en los aceleradores empleados en computación de IA y en el desarrollo de modelos de gran tamaño.
Actualmente, su oferta incluye tarjetas gráficas y plataformas de cómputo para tareas como aceleración de IA, entrenamiento de modelos grandes, renderizado 3D, codificación y descodificación de vídeo, simulación física y computación científica.
La evolución refleja la importancia de construir una plataforma completa de GPU, no solo un chip independiente. El rendimiento del hardware es esencial, pero los desarrolladores y clientes empresariales también necesitan software compatible, herramientas de despliegue y sistemas capaces de atender cargas que van desde los gráficos hasta el entrenamiento y la inferencia de modelos de IA.
La propuesta de Moore Threads encaja en el repunte de la financiación bursátil en Hong Kong. Las primeras ventas de acciones de 2026 movilizaron aproximadamente 42.000 millones de dólares en la ciudad, mientras que las OPV, colocaciones y operaciones en bloque captaron en conjunto casi 44.000 millones en el primer semestre, el nivel más alto en cinco años.
La oferta de Zhongji Innolight muestra la escala de este mercado. El fabricante chino de componentes ópticos fijó en 980 dólares de Hong Kong el precio de 54,5 millones de acciones H y recaudó 53.410 millones de dólares de Hong Kong, unos 6.810 millones de dólares estadounidenses, en una de las mayores cotizaciones asiáticas del año.
La comparación resulta útil, aunque ambas empresas operan en segmentos distintos. Zhongji Innolight fabrica componentes ópticos para la conectividad de centros de datos; Moore Threads desarrolla GPU y productos de computación para IA. El punto en común es el interés de los inversores por infraestructuras que podrían beneficiarse del aumento de la demanda de inteligencia artificial.
También hay una advertencia en el propio mercado hongkonés: la fuerte demanda por las ofertas relacionadas con la IA no garantiza un debut positivo. Las acciones de Zhongji Innolight cerraron por debajo del precio de oferta en su primera jornada.
Los próximos hitos relevantes serán más concretos que el anuncio inicial:
Por ahora, el plan de Hong Kong debe entenderse como una ampliación de las opciones de financiación e internacionalización de Moore Threads, no como una operación ya valorada y en marcha. El comportamiento de sus acciones en Shanghái y la mejora de sus resultados semestrales han creado un relato favorable, pero la valoración definitiva en Hong Kong dependerá de la ejecución, la información que publique la empresa y el apetito inversor cuando la oferta llegue realmente al mercado.