A ese precio estimado, el plegable costaría aproximadamente un 83% más que el iPhone 17 Pro Max. Esa diferencia sería relevante porque incluso unas ventas moderadas podrían elevar el precio medio de venta del iPhone y mejorar la combinación de ingresos de Apple. Redburn calcula que los plegables podrían aumentar un 11% el precio medio de venta del iPhone para junio de 2027.
La firma prevé unas 14 millones de unidades del iPhone Ultra en el ejercicio fiscal 2027. De ese volumen, estima que solo alrededor de 4 millones reemplazarían ventas de iPhone tradicionales; el resto representaría demanda adicional.
Esta suposición es la diferencia entre una tesis de crecimiento y una simple rotación dentro de la gama. Si la mayoría de los compradores cambiara un iPhone existente por el plegable, Apple mejoraría su mezcla de precios, pero no necesariamente sumaría muchos usuarios nuevos. Redburn, en cambio, cree que la entrada de Apple podría atraer a consumidores que hoy no compran iPhone o llevar a usuarios actuales a adquirir un dispositivo más caro sin hundir las ventas del resto de la gama.
Los analistas citan los AirPods y el Apple Watch como precedentes de categorías que Apple ayudó a expandir tras entrar en ellas. Según su análisis, la compañía capturó aproximadamente entre el 65% y el 75% del crecimiento incremental de unidades en esas categorías después de sus respectivos lanzamientos. Esa comparación respalda la idea de que Apple puede crear demanda alrededor de un producto nuevo, en lugar de limitarse a redistribuir la demanda existente.
Redburn proyecta que los ingresos del iPhone se situarán entre un 3% y un 14% por encima del consenso entre los ejercicios fiscales 2026 y 2030. Para el conjunto de las ganancias, sus estimaciones estarían entre un 8% y un 18% por encima del consenso en 2030.
El modelo combina varios factores:
Uno de los resúmenes del análisis estima que las ventas del iPhone crecerán un 12% anual hasta 2030 y llegarán a situarse hasta un 14% por encima del consenso. Se trata de previsiones de analistas, no de objetivos comunicados por Apple.
Redburn habría descrito Apple Intelligence y los esfuerzos de Apple en modelos fundacionales como decepcionantes y rezagados frente a los competidores más avanzados. También señaló la dependencia de Google Gemini para algunas funciones de IA generativa y la importancia estratégica de los pagos que Google realiza a Apple por la colocación de su buscador.
En el marco de Redburn, esa debilidad no es únicamente un riesgo: también representa una oportunidad. La firma considera que Apple podría reforzar su posición concentrándose en áreas donde cuenta con ventajas estructurales, como la integración entre hardware y software, sus chips propios, la distribución, los controles de privacidad y su negocio de servicios.
La ruta propuesta por Redburn, bautizada como «Fast Follower 2.0», consistiría en adoptar modelos de código abierto capaces, en lugar de intentar liderar desde cero el desarrollo de modelos fundacionales. Entre las opciones citadas aparece la familia Nemotron de Nvidia, posiblemente acompañada de una relación más estrecha entre ambas compañías.
La idea es estratégica y todavía no está confirmada. La información disponible habla de una posible alianza con Nvidia, no de un acuerdo cerrado, y recuerda que la relación histórica entre Apple y Nvidia ha sido tensa. Por tanto, la tesis alcista presupone que Apple podrá acceder a modelos competitivos y desplegarlos aprovechando su ecosistema de dispositivos y servicios.
La apuesta por el plegable presenta varios riesgos de ejecución. Un retraso en la producción aplazaría el principal catalizador, mientras que problemas con la marca visible en la pantalla, la resistencia de la bisagra o la calidad general del dispositivo podrían perjudicar la demanda de un teléfono situado en lo más alto del mercado.
También existe un riesgo relacionado con el precio: los consumidores podrían no estar dispuestos a pagar 2.199 dólares, especialmente si la experiencia resulta evolutiva en lugar de transformadora. Y si la mayoría de los compradores del plegable procede de otros iPhone, la contribución al crecimiento sería menor de lo que Redburn supone.
La parte de IA es igualmente condicional. Apple podría seguir dependiendo de proveedores externos, una colaboración con Nvidia podría no llegar a materializarse y la adopción de modelos de código abierto no garantizaría por sí sola un producto de consumo superior. La mejora de recomendación de Redburn es, por tanto, una apuesta por la ejecución y la flexibilidad estratégica, no una afirmación de que Apple ya haya resuelto sus problemas de IA.
En el contexto bursátil disponible cuando se publicó la nota, las acciones de Apple acumulaban una subida del 13% en el año, aunque habían retrocedido un 8% durante el mes anterior. El sentimiento era favorable, pero no unánime: 29 de 47 analistas seguidos por LSEG calificaban el valor como «comprar» o «comprar con convicción».
Rothschild Redburn se volvió más optimista con Apple porque ve una combinación poco valorada por el mercado: crecimiento de hardware prémium y una opción de mejora en inteligencia artificial. Su modelo supone que un iPhone plegable de unos 2.199 dólares podría vender 14 millones de unidades en el ejercicio fiscal 2027, sustituir solo una parte de las ventas tradicionales, elevar el precio medio del iPhone y llevar los ingresos y las ganancias por encima del consenso.
El segundo pilar sería un cambio desde el intento de desarrollar internamente los modelos más avanzados hacia la integración de modelos de código abierto sólidos en el ecosistema de hardware y servicios de Apple. Si ambas hipótesis se cumplen, el objetivo de 400 dólares tiene una lógica clara. Si el plegable se retrasa, la demanda decepciona o el reinicio de la estrategia de IA fracasa, buena parte del potencial alcista desaparecería.
A ese precio estimado, el plegable costaría aproximadamente un 83% más que el iPhone 17 Pro Max. Esa diferencia sería relevante porque incluso unas ventas moderadas podrían elevar el precio medio de venta del iPhone y mejorar la combinación de ingresos de Apple. Redburn calcula que los plegables podrían aumentar un 11% el precio medio de venta del iPhone para junio de 2027.
La firma prevé unas 14 millones de unidades del iPhone Ultra en el ejercicio fiscal 2027. De ese volumen, estima que solo alrededor de 4 millones reemplazarían ventas de iPhone tradicionales; el resto representaría demanda adicional.
Esta suposición es la diferencia entre una tesis de crecimiento y una simple rotación dentro de la gama. Si la mayoría de los compradores cambiara un iPhone existente por el plegable, Apple mejoraría su mezcla de precios, pero no necesariamente sumaría muchos usuarios nuevos. Redburn, en cambio, cree que la entrada de Apple podría atraer a consumidores que hoy no compran iPhone o llevar a usuarios actuales a adquirir un dispositivo más caro sin hundir las ventas del resto de la gama.
Los analistas citan los AirPods y el Apple Watch como precedentes de categorías que Apple ayudó a expandir tras entrar en ellas. Según su análisis, la compañía capturó aproximadamente entre el 65% y el 75% del crecimiento incremental de unidades en esas categorías después de sus respectivos lanzamientos. Esa comparación respalda la idea de que Apple puede crear demanda alrededor de un producto nuevo, en lugar de limitarse a redistribuir la demanda existente.
Redburn proyecta que los ingresos del iPhone se situarán entre un 3% y un 14% por encima del consenso entre los ejercicios fiscales 2026 y 2030. Para el conjunto de las ganancias, sus estimaciones estarían entre un 8% y un 18% por encima del consenso en 2030.
El modelo combina varios factores:
Uno de los resúmenes del análisis estima que las ventas del iPhone crecerán un 12% anual hasta 2030 y llegarán a situarse hasta un 14% por encima del consenso. Se trata de previsiones de analistas, no de objetivos comunicados por Apple.
Redburn habría descrito Apple Intelligence y los esfuerzos de Apple en modelos fundacionales como decepcionantes y rezagados frente a los competidores más avanzados. También señaló la dependencia de Google Gemini para algunas funciones de IA generativa y la importancia estratégica de los pagos que Google realiza a Apple por la colocación de su buscador.
En el marco de Redburn, esa debilidad no es únicamente un riesgo: también representa una oportunidad. La firma considera que Apple podría reforzar su posición concentrándose en áreas donde cuenta con ventajas estructurales, como la integración entre hardware y software, sus chips propios, la distribución, los controles de privacidad y su negocio de servicios.
La ruta propuesta por Redburn, bautizada como «Fast Follower 2.0», consistiría en adoptar modelos de código abierto capaces, en lugar de intentar liderar desde cero el desarrollo de modelos fundacionales. Entre las opciones citadas aparece la familia Nemotron de Nvidia, posiblemente acompañada de una relación más estrecha entre ambas compañías.
La idea es estratégica y todavía no está confirmada. La información disponible habla de una posible alianza con Nvidia, no de un acuerdo cerrado, y recuerda que la relación histórica entre Apple y Nvidia ha sido tensa. Por tanto, la tesis alcista presupone que Apple podrá acceder a modelos competitivos y desplegarlos aprovechando su ecosistema de dispositivos y servicios.
La apuesta por el plegable presenta varios riesgos de ejecución. Un retraso en la producción aplazaría el principal catalizador, mientras que problemas con la marca visible en la pantalla, la resistencia de la bisagra o la calidad general del dispositivo podrían perjudicar la demanda de un teléfono situado en lo más alto del mercado.
También existe un riesgo relacionado con el precio: los consumidores podrían no estar dispuestos a pagar 2.199 dólares, especialmente si la experiencia resulta evolutiva en lugar de transformadora. Y si la mayoría de los compradores del plegable procede de otros iPhone, la contribución al crecimiento sería menor de lo que Redburn supone.
La parte de IA es igualmente condicional. Apple podría seguir dependiendo de proveedores externos, una colaboración con Nvidia podría no llegar a materializarse y la adopción de modelos de código abierto no garantizaría por sí sola un producto de consumo superior. La mejora de recomendación de Redburn es, por tanto, una apuesta por la ejecución y la flexibilidad estratégica, no una afirmación de que Apple ya haya resuelto sus problemas de IA.
En el contexto bursátil disponible cuando se publicó la nota, las acciones de Apple acumulaban una subida del 13% en el año, aunque habían retrocedido un 8% durante el mes anterior. El sentimiento era favorable, pero no unánime: 29 de 47 analistas seguidos por LSEG calificaban el valor como «comprar» o «comprar con convicción».
Rothschild Redburn se volvió más optimista con Apple porque ve una combinación poco valorada por el mercado: crecimiento de hardware prémium y una opción de mejora en inteligencia artificial. Su modelo supone que un iPhone plegable de unos 2.199 dólares podría vender 14 millones de unidades en el ejercicio fiscal 2027, sustituir solo una parte de las ventas tradicionales, elevar el precio medio del iPhone y llevar los ingresos y las ganancias por encima del consenso.
El segundo pilar sería un cambio desde el intento de desarrollar internamente los modelos más avanzados hacia la integración de modelos de código abierto sólidos en el ecosistema de hardware y servicios de Apple. Si ambas hipótesis se cumplen, el objetivo de 400 dólares tiene una lógica clara. Si el plegable se retrasa, la demanda decepciona o el reinicio de la estrategia de IA fracasa, buena parte del potencial alcista desaparecería.