La diferencia entre ambos ejecutivos no es que Jobs creara productos y Cook no. Sus papeles públicos fueron distintos. Jobs quedó asociado a una visión singular y a lanzamientos revolucionarios; Cook, a una estrategia operativa que amplió la producción, la distribución, los servicios recurrentes y el alcance del ecosistema de hardware de Apple.
El crecimiento conseguido bajo Cook no permite una lectura completamente triunfalista. Una parte importante del modelo de fabricación de Apple sigue dependiendo de la producción en el extranjero, una realidad que ha alimentado las críticas sobre lo que su trayectoria significa para la industria estadounidense.
Esa tensión ayuda a entender el énfasis de Apple en la inversión dentro de Estados Unidos durante el último periodo de Cook como CEO. La compañía afirma que su compromiso estadounidense asciende a 600.000 millones de dólares durante cuatro años e incluye fabricación avanzada y producción nacional de componentes.
Apple también ha descrito una planta en Houston dedicada a fabricar servidores avanzados utilizados por Apple Intelligence y Private Cloud Compute. Sus propios anuncios ofrecen, además, detalles concretos sobre las operaciones de la ciudad texana: la compañía ha anunciado que allí comenzará más adelante en 2026 la producción de Mac mini, junto con una ampliación de la fabricación de servidores de inteligencia artificial y un centro de formación en capacidades de manufactura avanzada.
John Ternus, actual vicepresidente sénior de ingeniería de hardware, se convertirá en CEO el 1 de septiembre, después de aproximadamente 25 años en Apple. La cobertura sobre su trayectoria le atribuye responsabilidades clave en la ingeniería de productos y un papel importante en la recuperación del negocio del Mac.
Su nombramiento también funciona como una señal sobre las prioridades inmediatas de Apple. Ternus recibe una compañía que afronta una competencia intensa en inteligencia artificial y que debe integrar esta tecnología de forma más convincente en sus productos y servicios.
Cook no abandonará Apple de inmediato. Como presidente ejecutivo, seguirá vinculado a la compañía mientras Ternus asume la dirección operativa. El modelo ofrece continuidad, pero también plantea una prueba: Apple deberá conservar la disciplina de ejecución asociada a Cook y, al mismo tiempo, construir un nuevo relato de producto y de inteligencia artificial.
El iPhone plegable podría ser uno de los productos más visibles del cambio de liderazgo. Según Bloomberg, Apple planea presentar su primer teléfono plegable durante el habitual periodo de lanzamientos de septiembre, junto con el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max.
Sin embargo, se trata de un plan publicado por medios, no de una confirmación de Apple. Otra información ha descrito problemas de ingeniería que, en el peor de los casos, podrían retrasar varios meses la producción masiva o los primeros envíos.
La conclusión más prudente es condicional: se ha informado de un debut del iPhone plegable en septiembre, pero ni el calendario ni la disponibilidad están garantizados.
El legado de Cook probablemente se juzgará en dos planos. En términos financieros y operativos, supervisó una expansión extraordinaria: mantuvo al iPhone en el centro del negocio, convirtió los servicios y los wearables en actividades de gran tamaño y llevó a Apple a una escala corporativa inédita.
Desde una perspectiva histórica, su balance es más complejo. El mismo sistema global de suministro que permitió a Apple crecer también ha impulsado críticas sobre la externalización y los límites de su huella industrial en Estados Unidos. Ahora, su sucesor deberá demostrar que Apple puede combinar la disciplina operativa de Cook con avances más rápidos en inteligencia artificial y una cartera de productos capaz de despertar el entusiasmo que se asociaba especialmente con Jobs.