El beneficio neto fue de unos 2.900 millones de euros. Una estimación de mercado situó el consenso comparable de los analistas en 2.620 millones, por lo que ASML habría superado las expectativas en el resultado final. El margen bruto del 54,0% también quedó por encima de la previsión trimestral anterior.
La cifra es especialmente relevante porque los equipos de ASML ocupan un lugar crítico en la cadena de fabricación de chips. Sus sistemas EUV permiten producir semiconductores avanzados, incluidos los procesadores que sostienen buena parte de la infraestructura de inteligencia artificial.
Según los materiales de la conferencia de resultados, las ventas de sistemas estuvieron prácticamente equilibradas entre clientes de lógica y de memoria: un 51% y un 49%, respectivamente.
ASML espera ahora unas ventas netas totales de entre 43.000 y 45.000 millones de euros en 2026, frente a la anterior horquilla de 36.000 a 40.000 millones. También elevó su previsión de margen bruto anual al 54%-56%, desde el 51%-53% anterior.
La previsión confirmada para el tercer trimestre contempla:
La revisión tiene peso porque es la segunda mejora de la guía de ASML para 2026. En abril, la compañía ya había elevado su previsión desde una horquilla inicial de 34.000-39.000 millones hasta 36.000-40.000 millones de euros.
La dirección calificó los pedidos del primer semestre de “extremadamente fuertes” y explicó que sus clientes están acelerando sus planes de ampliación de capacidad porque la demanda de chips está superando a la oferta.
Los planes de producción de ASML ofrecen una medida más concreta de esa presión. La empresa prevé enviar alrededor de 60 sistemas EUV de baja apertura numérica en 2026, un 25% más que en 2025. Además, planea ampliar su capacidad un 30% en 2027 y nuevamente en 2028, una señal de que los compromisos de sus clientes y la demanda prevista van más allá de un único trimestre.
Eso no elimina los riesgos. El gasto de capital en semiconductores continúa siendo cíclico y los datos disponibles reflejan planes de inversión sólidos, no una garantía de que la demanda vaya a mantenerse indefinidamente al mismo ritmo.
La conclusión más prudente es que el gasto ligado a la inteligencia artificial ha reforzado las perspectivas a medio plazo para los equipos destinados a chips avanzados de lógica y memoria. Sin embargo, la ejecución de los pedidos y las limitaciones de capacidad seguirán siendo factores decisivos.
Las declaraciones del consejero delegado, Christophe Fouquet, apuntan a un cambio en el comportamiento de los fabricantes de chips. No solo están encargando equipos para cubrir la demanda inmediata: también están adelantando y ampliando sus planes de capacidad.
Esto respalda la idea de que el ciclo actual va más allá de una simple reposición de inventarios. Parece tratarse de una ola de inversión plurianual vinculada a la infraestructura de IA y a la necesidad de disponer de más capacidad de computación avanzada.
La expansión industrial anunciada por ASML es una respuesta a esa actividad de sus clientes, no una prueba independiente de que el ciclo vaya a prolongarse sin interrupciones.
La reacción positiva del mercado se apoyó en tres señales conectadas:
La información disponible confirma una reacción positiva a los resultados y a la nueva guía, pero no permite establecer con suficiente fiabilidad todos los datos solicitados sobre la variación intradía exacta, el repunte desde el mínimo de 52 semanas, el rendimiento acumulado en 2026 o el conjunto completo de cambios en las calificaciones y los precios objetivo de los analistas. Esas cifras no deben deducirse únicamente del comunicado de resultados.
La información disponible incluye una actualización de ASM International, fabricante de equipos para procesos de deposición de semiconductores. La empresa inició el 10 de agosto un programa de recompra de acciones de hasta 150 millones de euros, que continuará hasta alcanzar ese importe o, como máximo, hasta diciembre de 2026, lo que ocurra primero.
La recompra es relevante para el conjunto del sector europeo de equipos para semiconductores, pero no constituye una prueba sobre las perspectivas operativas de ASM International ni sobre la evolución bursátil de BE Semiconductor Industries. El material proporcionado tampoco permite comparar de forma suficientemente respaldada las subidas del lunes o las previsiones de ambas compañías.
El informe del segundo trimestre refuerza la tesis de que la inversión en semiconductores vinculada a la inteligencia artificial ya se está traduciendo en una demanda tangible de equipos avanzados de litografía.
Las señales más claras son la combinación de 3.800 millones de euros en ventas de sistemas EUV, la segunda mejora de la previsión para 2026 y unos planes de capacidad de los clientes que se extienden a los próximos dos años.
La cautela sigue siendo necesaria: unos pedidos fuertes hoy no eliminan el riesgo de una desaceleración futura del gasto en semiconductores, un sector históricamente cíclico. Por ahora, sin embargo, los resultados de ASML indican que el desarrollo de la infraestructura de IA tiene la suficiente amplitud como para sostener mayores ventas de equipos, márgenes más altos y una expansión adicional de la capacidad EUV.
El beneficio neto fue de unos 2.900 millones de euros. Una estimación de mercado situó el consenso comparable de los analistas en 2.620 millones, por lo que ASML habría superado las expectativas en el resultado final. El margen bruto del 54,0% también quedó por encima de la previsión trimestral anterior.
La cifra es especialmente relevante porque los equipos de ASML ocupan un lugar crítico en la cadena de fabricación de chips. Sus sistemas EUV permiten producir semiconductores avanzados, incluidos los procesadores que sostienen buena parte de la infraestructura de inteligencia artificial.
Según los materiales de la conferencia de resultados, las ventas de sistemas estuvieron prácticamente equilibradas entre clientes de lógica y de memoria: un 51% y un 49%, respectivamente.
ASML espera ahora unas ventas netas totales de entre 43.000 y 45.000 millones de euros en 2026, frente a la anterior horquilla de 36.000 a 40.000 millones. También elevó su previsión de margen bruto anual al 54%-56%, desde el 51%-53% anterior.
La previsión confirmada para el tercer trimestre contempla:
La revisión tiene peso porque es la segunda mejora de la guía de ASML para 2026. En abril, la compañía ya había elevado su previsión desde una horquilla inicial de 34.000-39.000 millones hasta 36.000-40.000 millones de euros.
La dirección calificó los pedidos del primer semestre de “extremadamente fuertes” y explicó que sus clientes están acelerando sus planes de ampliación de capacidad porque la demanda de chips está superando a la oferta.
Los planes de producción de ASML ofrecen una medida más concreta de esa presión. La empresa prevé enviar alrededor de 60 sistemas EUV de baja apertura numérica en 2026, un 25% más que en 2025. Además, planea ampliar su capacidad un 30% en 2027 y nuevamente en 2028, una señal de que los compromisos de sus clientes y la demanda prevista van más allá de un único trimestre.
Eso no elimina los riesgos. El gasto de capital en semiconductores continúa siendo cíclico y los datos disponibles reflejan planes de inversión sólidos, no una garantía de que la demanda vaya a mantenerse indefinidamente al mismo ritmo.
La conclusión más prudente es que el gasto ligado a la inteligencia artificial ha reforzado las perspectivas a medio plazo para los equipos destinados a chips avanzados de lógica y memoria. Sin embargo, la ejecución de los pedidos y las limitaciones de capacidad seguirán siendo factores decisivos.
Las declaraciones del consejero delegado, Christophe Fouquet, apuntan a un cambio en el comportamiento de los fabricantes de chips. No solo están encargando equipos para cubrir la demanda inmediata: también están adelantando y ampliando sus planes de capacidad.
Esto respalda la idea de que el ciclo actual va más allá de una simple reposición de inventarios. Parece tratarse de una ola de inversión plurianual vinculada a la infraestructura de IA y a la necesidad de disponer de más capacidad de computación avanzada.
La expansión industrial anunciada por ASML es una respuesta a esa actividad de sus clientes, no una prueba independiente de que el ciclo vaya a prolongarse sin interrupciones.
La reacción positiva del mercado se apoyó en tres señales conectadas:
La información disponible confirma una reacción positiva a los resultados y a la nueva guía, pero no permite establecer con suficiente fiabilidad todos los datos solicitados sobre la variación intradía exacta, el repunte desde el mínimo de 52 semanas, el rendimiento acumulado en 2026 o el conjunto completo de cambios en las calificaciones y los precios objetivo de los analistas. Esas cifras no deben deducirse únicamente del comunicado de resultados.
La información disponible incluye una actualización de ASM International, fabricante de equipos para procesos de deposición de semiconductores. La empresa inició el 10 de agosto un programa de recompra de acciones de hasta 150 millones de euros, que continuará hasta alcanzar ese importe o, como máximo, hasta diciembre de 2026, lo que ocurra primero.
La recompra es relevante para el conjunto del sector europeo de equipos para semiconductores, pero no constituye una prueba sobre las perspectivas operativas de ASM International ni sobre la evolución bursátil de BE Semiconductor Industries. El material proporcionado tampoco permite comparar de forma suficientemente respaldada las subidas del lunes o las previsiones de ambas compañías.
El informe del segundo trimestre refuerza la tesis de que la inversión en semiconductores vinculada a la inteligencia artificial ya se está traduciendo en una demanda tangible de equipos avanzados de litografía.
Las señales más claras son la combinación de 3.800 millones de euros en ventas de sistemas EUV, la segunda mejora de la previsión para 2026 y unos planes de capacidad de los clientes que se extienden a los próximos dos años.
La cautela sigue siendo necesaria: unos pedidos fuertes hoy no eliminan el riesgo de una desaceleración futura del gasto en semiconductores, un sector históricamente cíclico. Por ahora, sin embargo, los resultados de ASML indican que el desarrollo de la infraestructura de IA tiene la suficiente amplitud como para sostener mayores ventas de equipos, márgenes más altos y una expansión adicional de la capacidad EUV.