El 16 de agosto, las fuerzas israelíes impidieron que un camión cisterna de UNICEF llegara a las tres viviendas sitiadas . Fuentes locales informaron que a UNICEF se le permitió entregar algunos alimentos y suministros médicos, pero se le negó el paso al camión cisterna, dejando a las familias sin una fuente de agua fiable
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Estados Unidos presionó al primer ministro Benjamin Netanyahu para que condenara públicamente el asedio de Qusra . Funcionarios estadounidenses no llegaron a amenazar con consecuencias concretas, pero dejaron claro que esperaban una declaración clara del líder israelí. Cabe destacar que una de las tres viviendas sitiadas pertenecía a un ciudadano palestino-estadounidense, lo que añadió urgencia a la gestión diplomática de Washington
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