El Cosmos estaba originalmente previsto para finales de 2026. Napoli lo ha pospuesto hasta la segunda mitad de 2027 para garantizar que llegue al mercado con la calidad y madurez de software adecuadas, en lugar de repetir el problemático lanzamiento del Gravity .
El SUV Gravity se ha convertido en un caso de estudio sobre las consecuencias de un lanzamiento prematuro:
Lucid aseguró que una actualización de febrero de 2026 solucionaba entre el "90 y el 95%" de los problemas del Gravity , pero nuevas quejas sobre fallos en el sistema manos libres surgieron de nuevo en agosto de 2026
, lo que demuestra que los problemas son persistentes y han dañado la reputación de la marca.
Las medidas financieras de Napoli son contundentes:
El Cosmos es su modelo de volumen y ahora está a tres años o más de distancia. Este todocamino de menos de $50,000 estaba llamado a ser la puerta de entrada de Lucid al mercado generalista, un rival directo del Tesla Model Y. Al retrasarlo hasta finales de 2027, Lucid indica que seguirá siendo un actor de bajo volumen y alta gama durante al menos otro año más, y quizás más si se producen nuevos retrasos .
Los recortes de costes ganan tiempo, pero reducen la capacidad. Reducir la plantilla, cancelar el segundo turno y recortar la I+D permite conservar efectivo (Lucid reportó pérdidas netas trimestrales de más de $1,000 millones ), pero también ralentiza la velocidad de desarrollo y disminuye la capacidad operativa necesaria para aumentar la producción del Cosmos en el futuro
.
El giro hacia la prioridad absoluta de la calidad es estratégicamente necesario pero comercialmente muy costoso. Napoli apuesta por llegar tarde con un producto refinado antes que llegar pronto con uno defectuoso. Es una estrategia defendible, pero deja a Lucid dependiendo únicamente de las ventas de su sedán Air y del SUV Gravity (ambos por encima de los $70,000) para generar ingresos, en un mercado donde la demanda de vehículos eléctricos de lujo es volátil y la competencia de fabricantes tradicionales y de Tesla se intensifica .
En resumen: Lucid ha puesto esencialmente en pausa su trayectoria de crecimiento. La empresa sacrifica su escala a corto plazo para restaurar su reputación en calidad y conservar efectivo, con la esperanza de que el Cosmos pueda finalmente sacarla de su nicho de lujo en 2028. Es una apuesta de alto riesgo que requiere sobrevivir dos años más con pérdidas y modelos de bajo volumen mientras el panorama competitivo no deja de evolucionar.