Los vehículos eléctricos chinos han transformado el mercado argentino, pasando de una presencia casi nula a una fuerza dominante en menos de dos años, gracias a la política de importación libre de aranceles del presidente Milei. Sin embargo, esto ha provocado un colapso de la fabricación local y ha creado agudos riesgos de dependencia estructural.
Los vehículos eléctricos chinos han transformado el mercado argentino, pasando de una presencia casi nula a una fuerza dominante en menos de dos años, gracias a la política de importación libre de aranceles del presidente Milei. Sin embargo, esto ha provocado un colapso de la fabricación local y ha creado agudos riesgos de dependencia estructural.