Un borrador de resolución separado sobre Ormuz, respaldado por Baréin y EE. UU., había sido vetado por Rusia y China en el Consejo de Seguridad en abril de 2026 . Una resolución posterior (2817) que condenaba los ataques iraníes contra los estados del Golfo fue adoptada en julio
.
El colapso diplomático estuvo acompañado de un intenso intercambio de fuego entre Irán, EE. UU. y las fuerzas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
Con el plazo de la tregua a punto de expirar, el riesgo inmediato es el regreso a los intensos intercambios militares que se vivieron en julio. EE. UU. mantiene un bloqueo naval en los puertos iraníes y cuenta con cientos de buques de guerra y aeronaves desplegados en la región. Irán ha señalado que no reabrirá el estrecho sin concesiones importantes, incluido el fin permanente de la guerra, el levantamiento de todas las sanciones y la retirada de las fuerzas estadounidenses de la zona . Los precios mundiales del petróleo ya están subiendo, y cualquier nuevo cierre del estrecho de Ormuz tendría consecuencias inmediatas para los mercados energéticos y las cadenas de suministro globales.
Los canales diplomáticos siguen abiertos a través de Omán, pero la brecha entre ambas partes parece más amplia que nunca. Los próximos días serán cruciales para determinar si la tregua puede reavivarse o si el conflicto entra en una fase nueva y más peligrosa.