En un análisis para TechCrunch, Russell Brandom sostuvo que el manifiesto resultó contraproducente y profundizó activamente la desconfianza pública hacia la IA. Sus objeciones clave:
Brandom señaló que el 64% de los estadounidenses cree que las redes sociales han sido perjudiciales para la democracia, y que ese mismo fin de semana un tribunal multó a Meta con 567 millones de dólares por daños relacionados con la seguridad infantil . Escribió que "sea justo o no, el público no confía en que los ejecutivos tecnológicos se aseguren de que nuevas tecnologías como esta tengan un impacto positivo en la sociedad"
. Pedir al público que confíe en el CEO de Facebook con una tecnología aún más íntima —una IA personal que sabría lo que los usuarios "valoran" y "dónde se estancan"— ignora la resaca de la era de las redes sociales
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El ensayo de Zuckerberg no ofreció ningún reconocimiento de las consecuencias negativas documentadas, como que los estudiantes usen chatbots para copiar en los deberes . Brandom argumentó que ignorar estos daños existentes mientras se promete un futuro utópico resulta evasivo, no visionario.
Brandom criticó las "generalidades vagas sobre la inteligencia" del ensayo y su suposición de que, a medida que todos obtengan herramientas más potentes, los intereses en competencia se equilibrarían naturalmente hasta llegar a resultados positivos . Estableció un paralelismo directo con las "generalidades vagas que Zuckerberg y [Jack] Dorsey solían dar sobre la libertad de expresión", el mismo tipo de retórica de laissez-faire que precedió a los peores resultados de las redes sociales
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Brandom señaló que la visión de precios de Zuckerberg —acceso gratuito a la IA— choca con la realidad de que la computación es un recurso escaso que podría asignarse mediante "subastas dinámicas" . Contrastó esto desfavorablemente con cómo los directores ejecutivos de OpenAI, Sam Altman, y de Anthropic, Dario Amodei, al menos reconocen los peligros e intentan generar confianza, mientras que la negativa de Zuckerberg a abordar el potencial de los precios dinámicos u otras consecuencias no deseadas erosiona su credibilidad
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La crítica central de Brandom fue que el ensayo no fracasó porque la gente no pueda imaginar una IA útil, sino que fracasó "porque el mensajero carga con la memoria de la última gran promesa de las redes sociales" . Cada vez que Meta pide la intimidad que requiere la IA personal, recuerda al público por qué está ansioso por dejar que las empresas de plataformas entren más profundamente en sus vidas
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