Uber y Serve llegaron a un acuerdo comercial en 2022 para integrar los robots de reparto de Serve en la plataforma de Uber Eats, inicialmente en Los Ángeles . Los robots—unidades autónomas de cuatro ruedas con forma de caja—comenzaron a realizar entregas de comida para los clientes de Uber Eats
.
En mayo de 2023, las empresas firmaron un importante acuerdo de expansión. Serve acordó desplegar hasta 2,000 robots de reparto en Uber Eats en múltiples mercados de EE. UU., uno de los acuerdos comerciales más grandes en el espacio de reparto con vehículos autónomos en ese momento . La asociación debía durar hasta principios de 2027
. Serve luego se expandió a cinco grandes áreas metropolitanas (Los Ángeles, Miami, Dallas, Atlanta, Chicago) y aumentó su flota a más de 400 robots, alcanzando finalmente más de 2,000 robots desplegados para diciembre de 2025
.
A pesar del crecimiento, la relación se deterioró debido a tres desacuerdos operativos fundamentales :
La desinversión total en el segundo trimestre de 2026 se produjo después de que Uber ya hubiera estado recortando su posición en 2025, lo que indicaba que la brecha se estaba ampliando . El CEO y cofundador de Serve, Ali Kashani, citó públicamente "visiones diferentes" sobre cómo escalar una flota de robots compartida como la razón principal de la separación
. La medida coincidió con la primera caída trimestral de entregas de Serve a través de Uber en 17 trimestres consecutivos de crecimiento y un fuerte recorte en la proyección de ingresos, de $26 millones a $9–$10 millones para todo el año 2026
.
El acuerdo comercial de la asociación expira a principios de 2027. Kashani ha declarado que la asociación probablemente no se renovará, calificando la colaboración como "básicamente terminada" . A pesar de la ruptura accionarial y de la asociación, Serve dijo que su relación comercial con Uber Eats continuaría operando con normalidad hasta el final del acuerdo
.
La sorpresiva desinversión total de Uber fue la culminación de una divergencia de varios años sobre el control de la flota, la integración de los comercios y el ritmo de despliegue—desacuerdos fundamentales que convirtieron una prometedora relación de escisión en una asociación que ambas partes describen ahora como efectivamente terminada.