La adquisición de Cursor es la pieza final de una rápida estrategia de integración vertical. A principios de 2026, SpaceX ya había adquirido xAI, la empresa de Elon Musk creadora del chatbot Grok . Al integrar Cursor en esa división —ahora llamada SpaceXAI— la compañía posee un modelo de IA fundacional (Grok), uno de los agentes de programación de IA más populares (Cursor) y la infraestructura de cómputo física para ejecutarlo todo
. La lógica estratégica es clara: SpaceX puede desarrollar software de IA internamente mientras alquila su capacidad de cómputo sobrante a sus competidores.
En la entrada de su blog anunciando el cierre del acuerdo, Cursor enfatizó que ahora tendrá acceso a "la mayor flota de GPU del mundo, lo que nos proporciona la capacidad de cómputo para construir modelos más potentes y también más económicos de ejecutar" . Cursor ya había ayudado a entrenar dos nuevos modelos de Grok antes de que se cerrara el trato, y los suscriptores de pago de Cursor ya habían obtenido acceso a algunos de los productos de IA de SpaceX
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El complejo de centros de datos Colossus de SpaceX, cerca de Memphis, Tennessee, tiene 1,4 gigavatios de capacidad de IA en línea . La empresa ha convertido su capacidad de cómputo sobrante en un importante centro de ganancias. A mediados de 2026 se firmaron dos enormes acuerdos de alquiler:
Juntos, los dos contratos representan unos ingresos anualizados de aproximadamente 26.000 millones de dólares, más que los ingresos totales de SpaceX en 2025, que fueron de 18.700 millones de dólares . Ambos acuerdos incluyen una cláusula de rescisión de 90 días después del 31 de diciembre de 2026, lo que permite a cualquiera de las partes rescindir el contrato con previo aviso .
La adquisición crea una dinámica incómoda. Cursor compite directamente con las herramientas de programación de Anthropic (Claude Code) y OpenAI (Codex). SpaceX ahora controla tanto la herramienta de programación como la infraestructura de cómputo subyacente de la que dependen tanto Anthropic como Google . Esto significa que Anthropic y Google son simultáneamente clientes (alquilando GPU) y competidores (creando productos de programación con IA rivales). Como señaló un análisis, "SpaceX ahora controla tanto la herramienta de codificación como la infraestructura de cómputo subyacente de la que dependen sus rivales, lo que crea una dinámica problemática"
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La expansión de SpaceX en el ámbito de la IA ha atraído importantes reacciones legales y regulatorias. La NAACP y el Southern Environmental Law Center demandaron a xAI (ahora SpaceXAI) en abril de 2026, alegando que la empresa operaba 69 turbinas de gas natural en Southaven, Misisipi, sin los permisos requeridos por la Ley de Aire Limpio . La demanda sostiene que las turbinas —utilizadas para alimentar el centro de datos Colossus— están enviando contaminación a los vecindarios cercanos .
El Departamento de Justicia intervino para defender a xAI en junio de 2026, argumentando en una presentación judicial que las turbinas están legalmente exentas y que desconectar la energía del centro de datos amenazaría "la seguridad nacional, económica y energética de Estados Unidos" . También está en marcha una investigación del Comité de Energía de la Cámara de Representantes, cuyo miembro de mayor rango, el representante Frank Pallone, exige registros de SpaceX y un recorrido por sus centros de datos, afirmando que SpaceXAI ha creado "un riesgo masivo para la salud" en la región .
SpaceX ha acordado con el Departamento de Calidad Ambiental de Misisipi retirar las 69 turbinas temporales antes de julio de 2027, haciendo la transición a una planta de energía de gas natural permanente de 1,2 gigavatios construida bajo un permiso de la Ley de Aire Limpio . La empresa dijo que comenzaría a retirar algunas turbinas a partir de agosto de 2026 .
El acuerdo con Cursor culmina una transformación vertiginosa. En aproximadamente 18 meses, SpaceX pasó de ser una empresa aeroespacial privada a una empresa pública en el Nasdaq, adquirió xAI, construyó la flota de cómputo de IA más grande del mundo, firmó acuerdos de alquiler de cómputo por valor de miles de millones de dólares al mes y adquirió Cursor por 60.000 millones de dólares . El acuerdo consolida a SpaceX como un actor de primer nivel en la IA, aunque se enfrenta a importantes litigios por contaminación y a un escrutinio regulatorio que podría ralentizar la expansión de sus centros de datos.