El ministro israelí de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli, ha sido el funcionario israelí más vocal sobre la perspectiva de una guerra más amplia con Siria.
Los medios israelíes han descrito las declaraciones de Chikli como la predicción pública más contundente de una futura guerra contra Siria hecha por un ministro en funciones.
Mientras las operaciones militares israelíes en Siria se han expandido, Estados Unidos ha adoptado una postura cada vez más restrictiva.
El 'veto' estadounidense reportado indica un cambio en la postura de Washington. Los medios israelíes informaron que la solicitud bloqueada estaba relacionada con objetivos turcos en Siria, y que la Casa Blanca había rechazado una solicitud de Israel para atacar objetivos turcos varias semanas antes .
La combinación de incursiones terrestres en curso, retórica ministerial y la creciente contención de EE.UU. dibuja un panorama complejo. Desde la caída de Assad, Israel ha impuesto efectivamente una zona de amortiguamiento no declarada en el sur de Siria, realizando patrullas casi diarias y estableciendo posiciones temporales. Las advertencias cada vez más duras de Chikli —descritas por los medios israelíes como una predicción de guerra sin precedentes por parte de un ministro en funciones— sugieren una creciente disposición a enfrentar al nuevo liderazgo sirio, respaldado por Turquía.
Mientras tanto, Estados Unidos ha pasado de solicitar moderación a imponerla, primero pidiendo un redespliegue de las fuerzas israelíes fuera de Siria y luego denegando rotundamente una solicitud de ataque por primera vez. Este cambio, que coincide con la creciente presencia de Turquía en Siria, sugiere que la libertad de acción de Israel en Siria se enfrenta a restricciones más estrictas que en cualquier otro momento de los últimos años.
Las operaciones militares israelíes en el sur de Siria se han vuelto rutinarias e intensivas desde diciembre de 2024, con cientos de incursiones terrestres, docenas de puestos militares y frecuentes detenciones de civiles. La declaración del ministro Chikli de que la guerra con Siria es 'una certeza absoluta' señala el endurecimiento de la postura del gobierno. Sin embargo, Estados Unidos, que antes apoyaba las operaciones israelíes, ahora ha comenzado a bloquear las solicitudes de ataque israelíes y a exigir la retirada de sus fuerzas, lo que marca un cambio significativo en la postura regional de Washington.