De hecho, los CEO han comenzado a dar marcha atrás. Forbes informó en julio de 2026 que muchos ejecutivos que predijeron pérdidas masivas de empleo ahora están retirando esos pronósticos, ya que el desempleo real se mantiene bajo y los estudios no logran mostrar una ola de desplazamiento .
Oracle redujo unos 21,000 empleos (el 13% de su fuerza laboral) en el año fiscal 2026 y declaró explícitamente en su presentación regulatoria anual que "la adopción y el despliegue de tecnologías de IA en todas nuestras operaciones ha resultado, y puede continuar resultando, en reducciones de nuestra fuerza laboral" . Pero se trata más bien de una historia de reestructuración que de una simple reducción de personal. Los recortes afectaron con mayor fuerza a las tareas rutinarias: la división de Ingresos y Ciencias de la Salud y la de SaaS/Servicios de Operaciones Virtuales perdieron aproximadamente el 30% de su personal cada una
. Mientras tanto, los equipos que trabajan en Oracle Cloud Infrastructure, servicios de IA y tecnología de centros de datos de próxima generación se salvaron en gran medida y están contratando activamente
. La compañía gastó 1.840 millones de dólares en indemnizaciones y elevó su presupuesto de reestructuración a 2.100 millones de dólares, lo que indica una reasignación deliberada de talento hacia roles adyacentes a la IA
.
Booking Holdings, a través de su CEO Glenn Fogel, reconoció que la IA tendrá un "coste humano", pero expresó su deseo de que "cada empleado" se convierta en "alfabetizado en IA" y pueda utilizar las herramientas, posicionando el enfoque de la empresa en la mejora de habilidades (upskilling) más que en el reemplazo .
El informe S&P Global 2026 confirma que este patrón está generalizado: entre los objetivos empresariales de la IA, la eficiencia de los procesos (64%) y la productividad de los empleados (59%) se priorizan mucho más que la reducción de personal (24%). Los recortes de empleo siguen siendo una consecuencia secundaria, no el objetivo principal .
Este es el hallazgo empírico más claro del último año de investigación. El Laboratorio de Economía Digital de Stanford publicó en agosto de 2026 un artículo titulado "¿Canarios en la mina de carbón?", que muestra:
Por separado, Morgan Stanley encontró que los trabajadores de 22 a 27 años son los más vulnerables a la desintermediación de la IA, con efectos de desplazamiento que aumentan desde los 10 puntos básicos reportados en diciembre pasado y que se aceleran . La OIT estima que los empleos expuestos a la IA representan el 6,1% de los puestos ocupados por jóvenes de 15 a 29 años a nivel mundial, y la disminución de los roles administrativos, de ventas y oficinistas de nivel medio —que son las puertas de entrada tradicionales— está agravando el problema
.
La encuesta de Mercer encontró que solo el 32% de los ejecutivos cree que sus organizaciones son efectivas en reciclar a los trabajadores para un lugar de trabajo habilitado por la IA . Esto crea una asimetría peligrosa: las empresas se sienten cómodas reestructurando su fuerza laboral pero no invierten proporcionalmente en preparar a los empleados existentes para la transición.
Varias figuras prominentes han cambiado públicamente su discurso:
Estas reversiones han sido lo suficientemente notables como para que The Next Web publicara un artículo titulado "Big Tech dijo que la IA te quitaría el trabajo. Ahora los jefes no están de acuerdo" , y Forbes declaró que "El Apocalipsis Laboral Acaba de Ser Cancelado por Quienes Lo Predijeron"
.
La evidencia hasta mediados de 2026 muestra de manera consistente que la temida ola de desempleo masivo impulsada por la IA no se ha materializado. Lo que está sucediendo es más matizado: una fuerte contracción en la contratación de trabajadores jóvenes y de nivel inicial, una reestructuración selectiva en grandes empresas como Oracle que traslada la plantilla hacia la infraestructura de IA, una escasez de reciclaje profesional financiado por los empleadores y un coro creciente de líderes tecnológicos —incluidos aquellos que alguna vez advirtieron sobre una catástrofe— que ahora argumentan que la IA creará escasez de mano de obra en lugar de redundancia. La brecha entre las expectativas de los CEO y el desplazamiento agregado real sigue siendo la característica definitoria de este momento.