El 14 de agosto, el gobierno de Trump dio un paso histórico: el Departamento de Justicia calificó formalmente la amenaza de misil iraní contra el presidente durante la cumbre de la OTAN en Turquía como un "intento de asesinato" .
En una presentación ante la Corte Suprema, la Fiscalía se refirió al incidente ocurrido en julio: los servicios de inteligencia detectaron una amenaza con un misil tierra-aire contra el Air Force One, y se reportó la presencia de una persona con un misil portátil cerca de la sede de la cumbre. La amenaza fue tan grave que obligó a activar un elaborado plan de engaño: Trump cambió de avión en secreto al salir de Turquía, mientras el Air Force One partía como señuelo .
Durante el último año, Estados Unidos había recibido múltiples advertencias de Israel sobre la intención de Irán de asesinar a Trump, si bien los servicios de inteligencia estadounidenses siempre mostraron distintos niveles de confianza en esas informaciones .