Cheung cree que lo más saludable que se puede hacer una vez que los planes están listos es dejar de preocuparse. «Si te preocupas, te enfermas. Si no lo haces, es menos probable que te pase», afirma. No es negación, sino higiene mental deliberada: tomar las medidas prácticas y luego soltar la ansiedad.
Cheung evita los protocolos extremos de bienestar. En vez de eso, se centra en dos prioridades simples: pasar tiempo en la naturaleza, a lo que atribuye beneficios tanto para la mente como para el cuerpo, y dormir más. Más sueño, asegura, ayuda a relajar la mente y a mantener la energía durante el día.
Cheung aplica la misma mentalidad tranquila y colaborativa a la educación de sus hijos. Evita un estilo de crianza «de arriba abajo», que considera anticuado. En su lugar, habla las cosas con sus hijos y trata a su hija de 17 años más como una hermana mayor o una amiga. Su relación no es, definitivamente, de «Mamá lo dice, así que se hace».
A través de LoCoFarms, la empresa social agroalimentaria que cofundó, Cheung busca revitalizar el patrimonio agrícola de Hong Kong conectando a productores locales con artesanos de la comida. Para ella, ser proactiva también significa «hacer algo por nuestra sociedad, por la comunidad de Hong Kong»: plantar una semilla para el desarrollo sostenible y una mayor conciencia sobre la agricultura local.
La receta de longevidad de Nicola Cheung no consiste en perseguir el último truco de bienestar, sino en construir una mentalidad resiliente: prepararse de forma práctica, confiar en los expertos, dormir lo suficiente y, después, dejar ir todo lo demás.