El incremento en la ruta del Mediterráneo Occidental está directamente vinculado a los eventos del 30 y 31 de julio de 2026, cuando una avalancha humana sin precedentes cruzó la frontera desde Marruecos hacia la ciudad autónoma española de Ceuta. Se estima que entre 50.000 y 80.000 personas, en su mayoría hombres jóvenes, entraron a pie y por mar en apenas dos días . Al menos 57 personas murieron durante el intento, muchas ahogadas o aplastadas en la estampida
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Las autoridades españolas lograron revertir la situación en 48 horas, y la mayoría de los aproximadamente 60.000 entrantes fueron devueltos a Marruecos de forma voluntaria o forzosa . Sin embargo, el impacto ya estaba en las estadísticas de Frontex, impulsando la subida del 37% en la ruta del Mediterráneo Occidental
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El gobierno español ha señalado que las redes de tráfico de personas explotaron un fallo judicial de julio y difundieron rumores en redes sociales que exageraban la facilidad de entrada, creando un efecto de "estampida" . La crisis humanitaria y de seguridad fue tal que el primer ministro español, Pedro Sánchez, calificó el incidente como "una violación de la integridad territorial de España"
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La paradoja es evidente: mientras las cifras globales de cruces irregulares caían a su nivel más bajo en años, las impactantes imágenes de la avalancha en Ceuta ofrecieron a los partidos de ultraderecha y derecha radical europea un poderoso símbolo para exigir políticas fronterizas aún más severas .
De esta forma, el descenso real de los cruces irregulares quedó opacado por un evento que la derecha utilizó para impulsar su agenda de mano dura.
Tanto España como las autoridades europeas han puesto el foco en el papel de la desinformación como detonante de la crisis de Ceuta. El gobierno español afirma que los traficantes difundieron deliberadamente rumores falsos en internet —incluyendo la falsa noticia de que un fallo judicial español había abierto las fronteras— para provocar la migración masiva .
La UE ha respondido en varios frentes:
En conclusión, los datos de Frontex presentan una realidad dual: un descenso general de la migración irregular hacia la UE, pero con un foco de tensión puntual en el Mediterráneo Occidental que ha tenido profundas consecuencias políticas y ha evidenciado la vulnerabilidad de las fronteras europeas ante campañas de desinformación coordinadas por las mafias.