A finales de julio, los resultados extraordinarios de las grandes tecnológicas estadounidenses ya habían tranquilizado a los inversores, demostrando que el enorme gasto en IA seguía adelante . Esto revirtió la brutal caída que sufrieron estos valores en julio. Es importante destacar que el rally se concentra en los fabricantes de hardware para IA, como chips de memoria y semiconductores, lo que hace que las bolsas emergentes sean más dependientes que nunca de la confianza del sector tecnológico .
El informe del IPC de julio, publicado el miércoles, mostró que la inflación general se moderó al 3,4% interanual (frente al 3,5% de junio) y que la inflación subyacente se desaceleró al 2,5% . Los precios de la gasolina cayeron por segundo mes consecutivo, lo que ayudó a la cifra general .
Este dato hizo que los operadores redujeran drásticamente la probabilidad de una subida de tasas en septiembre, que pasó del 55% de la semana anterior a aproximadamente el 40% . El mercado ahora espera que la Fed mantenga las tasas sin cambios en su reunión de septiembre . Un menor temor a nuevas subidas alivió la presión sobre el dólar y mejoró el apetito por el riesgo en los activos de mercados emergentes, que suelen beneficiarse cuando la Fed hace una pausa en su ciclo de ajuste .
Corea del Sur: El Kospi ha subido alrededor de un 90% en lo que va de año, lo que lo convierte en el mercado más rentable del mundo en 2026 . A principios de agosto, los inversores extranjeros habían sacado 6.200 millones de dólares de la bolsa coreana, pero la tendencia se revirtió bruscamente a mitad de semana cuando el sentimiento hacia la IA cambió .
Taiwán: La semana pasada, las acciones taiwanesas atrajeron entradas netas de capital extranjero por valor de 1.700 millones de dólares, poniendo fin a seis semanas de ventas . Los inversores internacionales prefieren Taiwán a Corea del Sur por la percepción de unas perspectivas de beneficios más estables . El índice MSCI EM Asia IT se disparó más de un 13% en una sola sesión a finales de julio, su mayor alza en un día en más de 17 años .
El won surcoreano subió a su nivel más fuerte en 10 meses, ya que los exportadores convirtieron sus ganancias en dólares a la moneda local, lo que a su vez reforzó las entradas de capital en la bolsa . El won se ha apreciado aproximadamente un 8,8% en un mes, su mayor subida desde la crisis financiera mundial . El dólar taiwanés también se revalorizó, apoyado por la demanda sostenida de acciones tecnológicas vinculadas a la IA .
Por primera vez en más de 10 meses, los inversores se volvieron alcistas con el won y redujeron sus apuestas bajistas contra la mayoría de las divisas asiáticas, ya que el abaratamiento del petróleo alivió las preocupaciones sobre la inflación importada . Sin embargo, este círculo virtuoso es frágil: un resurgimiento de las tensiones en Medio Oriente o un dólar más fuerte podrían revertir rápidamente estos flujos .
El petróleo sigue siendo un lastre importante. El estrecho de Ormuz sigue gravemente interrumpido, y la Administración de Información Energética de EE.UU. espera que los envíos se mantengan restringidos al menos hasta agosto, y que algunos productores de Oriente Próximo no puedan recuperar totalmente su producción hasta finales de 2027 .
El crudo Brent tocó máximos de una semana a principios de esta semana, ya que las conversaciones de paz entre EE.UU. e Irán se estancaron. Irán insiste en que el estrecho permanecerá cerrado a menos que se cumplan sus condiciones .
Unos precios del petróleo más altos actúan como un impuesto para las economías emergentes importadoras de crudo (la mayoría en Asia), avivando la inflación y presionando a sus bancos centrales . Esta misma semana, los activos de mercados emergentes cayeron —rompiendo una racha de cuatro días de ganancias en las divisas— precisamente porque el desvanecimiento de las esperanzas de un acuerdo entre EE.UU. e Irán elevó el petróleo y redujo el apetito por el riesgo .
La volatilidad es extrema. Tras la histórica subida del 17,9% del Kospi en un solo día el 31 de julio, cayó un 5,1% al día siguiente . El apetito por los valores de IA puede oscilar violentamente ante cualquier indicio de decepción en los resultados tecnológicos o ante titulares geopolíticos adversos .
La Fed no ha terminado. El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), la medida preferida de la Fed, sigue por encima del 3%, y los analistas advierten que un solo dato benigno del IPC no pone fin al ciclo de ajuste .
El petróleo y la geopolítica de Oriente Próximo suponen un riesgo asimétrico a la baja. Un mayor deterioro de la situación en el estrecho de Ormuz podría llevar el crudo Brent de vuelta hacia los 100 dólares, lo que hundiría al mismo tiempo las divisas y las bolsas emergentes .
El rally es estrecho: se concentra en un puñado de grandes valores de chips. Una rotación más amplia hacia otros sectores aún no se ha confirmado, lo que deja al índice MSCI de mercados emergentes vulnerable a la toma de beneficios si el entusiasmo por la IA se enfría .
En resumen: El repunte de esta semana ha sido poderoso pero frágil, un 'rebote' impulsado por la IA y acelerado por un dato de inflación en EE.UU. bien recibido. El caso alcista se sostiene sobre un gasto elevado y continuado en IA y una Fed paciente. Pero el caso bajista —un petróleo disparado por las disrupciones en Medio Oriente, una Fed que retome su tono agresivo o decepciones en los resultados de las empresas de IA— sigue muy presente.
A finales de julio, los resultados extraordinarios de las grandes tecnológicas estadounidenses ya habían tranquilizado a los inversores, demostrando que el enorme gasto en IA seguía adelante . Esto revirtió la brutal caída que sufrieron estos valores en julio. Es importante destacar que el rally se concentra en los fabricantes de hardware para IA, como chips de memoria y semiconductores, lo que hace que las bolsas emergentes sean más dependientes que nunca de la confianza del sector tecnológico .
El informe del IPC de julio, publicado el miércoles, mostró que la inflación general se moderó al 3,4% interanual (frente al 3,5% de junio) y que la inflación subyacente se desaceleró al 2,5% . Los precios de la gasolina cayeron por segundo mes consecutivo, lo que ayudó a la cifra general .
Este dato hizo que los operadores redujeran drásticamente la probabilidad de una subida de tasas en septiembre, que pasó del 55% de la semana anterior a aproximadamente el 40% . El mercado ahora espera que la Fed mantenga las tasas sin cambios en su reunión de septiembre . Un menor temor a nuevas subidas alivió la presión sobre el dólar y mejoró el apetito por el riesgo en los activos de mercados emergentes, que suelen beneficiarse cuando la Fed hace una pausa en su ciclo de ajuste .
Corea del Sur: El Kospi ha subido alrededor de un 90% en lo que va de año, lo que lo convierte en el mercado más rentable del mundo en 2026 . A principios de agosto, los inversores extranjeros habían sacado 6.200 millones de dólares de la bolsa coreana, pero la tendencia se revirtió bruscamente a mitad de semana cuando el sentimiento hacia la IA cambió .
Taiwán: La semana pasada, las acciones taiwanesas atrajeron entradas netas de capital extranjero por valor de 1.700 millones de dólares, poniendo fin a seis semanas de ventas . Los inversores internacionales prefieren Taiwán a Corea del Sur por la percepción de unas perspectivas de beneficios más estables . El índice MSCI EM Asia IT se disparó más de un 13% en una sola sesión a finales de julio, su mayor alza en un día en más de 17 años .
El won surcoreano subió a su nivel más fuerte en 10 meses, ya que los exportadores convirtieron sus ganancias en dólares a la moneda local, lo que a su vez reforzó las entradas de capital en la bolsa . El won se ha apreciado aproximadamente un 8,8% en un mes, su mayor subida desde la crisis financiera mundial . El dólar taiwanés también se revalorizó, apoyado por la demanda sostenida de acciones tecnológicas vinculadas a la IA .
Por primera vez en más de 10 meses, los inversores se volvieron alcistas con el won y redujeron sus apuestas bajistas contra la mayoría de las divisas asiáticas, ya que el abaratamiento del petróleo alivió las preocupaciones sobre la inflación importada . Sin embargo, este círculo virtuoso es frágil: un resurgimiento de las tensiones en Medio Oriente o un dólar más fuerte podrían revertir rápidamente estos flujos .
El petróleo sigue siendo un lastre importante. El estrecho de Ormuz sigue gravemente interrumpido, y la Administración de Información Energética de EE.UU. espera que los envíos se mantengan restringidos al menos hasta agosto, y que algunos productores de Oriente Próximo no puedan recuperar totalmente su producción hasta finales de 2027 .
El crudo Brent tocó máximos de una semana a principios de esta semana, ya que las conversaciones de paz entre EE.UU. e Irán se estancaron. Irán insiste en que el estrecho permanecerá cerrado a menos que se cumplan sus condiciones .
Unos precios del petróleo más altos actúan como un impuesto para las economías emergentes importadoras de crudo (la mayoría en Asia), avivando la inflación y presionando a sus bancos centrales . Esta misma semana, los activos de mercados emergentes cayeron —rompiendo una racha de cuatro días de ganancias en las divisas— precisamente porque el desvanecimiento de las esperanzas de un acuerdo entre EE.UU. e Irán elevó el petróleo y redujo el apetito por el riesgo .
La volatilidad es extrema. Tras la histórica subida del 17,9% del Kospi en un solo día el 31 de julio, cayó un 5,1% al día siguiente . El apetito por los valores de IA puede oscilar violentamente ante cualquier indicio de decepción en los resultados tecnológicos o ante titulares geopolíticos adversos .
La Fed no ha terminado. El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), la medida preferida de la Fed, sigue por encima del 3%, y los analistas advierten que un solo dato benigno del IPC no pone fin al ciclo de ajuste .
El petróleo y la geopolítica de Oriente Próximo suponen un riesgo asimétrico a la baja. Un mayor deterioro de la situación en el estrecho de Ormuz podría llevar el crudo Brent de vuelta hacia los 100 dólares, lo que hundiría al mismo tiempo las divisas y las bolsas emergentes .
El rally es estrecho: se concentra en un puñado de grandes valores de chips. Una rotación más amplia hacia otros sectores aún no se ha confirmado, lo que deja al índice MSCI de mercados emergentes vulnerable a la toma de beneficios si el entusiasmo por la IA se enfría .
En resumen: El repunte de esta semana ha sido poderoso pero frágil, un 'rebote' impulsado por la IA y acelerado por un dato de inflación en EE.UU. bien recibido. El caso alcista se sostiene sobre un gasto elevado y continuado en IA y una Fed paciente. Pero el caso bajista —un petróleo disparado por las disrupciones en Medio Oriente, una Fed que retome su tono agresivo o decepciones en los resultados de las empresas de IA— sigue muy presente.