Ucrania ha duplicado el ritmo de los ataques con drones contra refinerías rusas desde principios de 2026 . En mayo de 2026, prácticamente todas las grandes refinerías de la Rusia central se vieron obligadas a detener o reducir su producción
. Los ataques continuaron intensificándose: en julio se alcanzaron 18 refinerías, incluida la más grande del país, la refinería de Omsk, lo que llevó el procesamiento de petróleo ruso a su nivel más bajo desde 2002, un mínimo de 24 años
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La refinería de Orsk fue alcanzada en agosto y se vio forzada a cerrar por completo. Las reparaciones podrían llevar hasta seis meses porque los equipos clave son importados y las sanciones impiden la compra de repuestos . En mayo de 2026, la producción de crudo ruso cayó aproximadamente un 5% interanual, hasta 8,7 millones de bpd, un 10% por debajo del objetivo
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La campaña de ataques de profundidad de Ucrania también ha alcanzado instalaciones de almacenamiento, petroleros e infraestructura portuaria. Solo en julio de 2026, se registraron al menos 30 ataques ucranianos contra infraestructura petrolera, incluidos ataques a cinco grandes petroleros, cinco instalaciones portuarias y dos oleoductos . El puerto de Novorossiysk, un centro de exportación clave para el crudo ruso en el mar Negro, ha sufrido interrupciones que amenazan la fiabilidad de las exportaciones marítimas
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La UE, el Reino Unido, EE. UU. y sus aliados han reducido progresivamente el tope de precio del crudo ruso e introducido restricciones adicionales. El 18.º paquete de sanciones de la UE redujo el tope de precio del crudo a 47,60 dólares por barril a partir de septiembre de 2025, y un ajuste posterior a principios de 2026 lo bajó aún más, a 44,10 dólares por barril . El Senado de EE. UU. aprobó en agosto de 2026 la "Ley Lindsey O. Graham para Sancionar a Rusia e Irán", que establece aranceles de hasta el 100% para las naciones que importen petróleo ruso .
Las sanciones han incrementado los costos de envío y seguro del petróleo ruso entre un 10 y un 20% por viaje, reduciendo la rentabilidad y ralentizando las exportaciones hacia Asia . Según la Brookings Institution, las sanciones no muerden tanto por detener las exportaciones como por hacerlas menos rentables: Rusia paga sumas considerables para mover su petróleo, y cada viaje cuesta entre el 10 y el 20% del valor de la carga .
Más allá de las interrupciones inmediatas, Rusia se enfrenta a un problema estructural más profundo. Rystad Energy destaca que los pozos viejos y con un alto contenido de agua permanecen inactivos durante más tiempo, lo que reduce la capacidad de reserva efectiva, mientras que la falta de nuevos desarrollos de gran envergadura limita la capacidad del país para compensar las caídas de los yacimientos maduros después de 2027 .
Rystad estima que la capacidad de producción de reserva de Rusia —definida como los barriles que podrían volver a producirse rápidamente si se levantaran todas las restricciones— es de aproximadamente 620.000 bpd en 2026, aumentando modestamente a 700.000 bpd en 2027. Gran parte de esa capacidad está ligada a pozos viejos y con alto contenido de agua que fueron cerrados bajo las cuotas de la OPEP+, y no son fáciles de reactivar .
Los productores de petróleo rusos redujeron la perforación en 2025 al nivel más bajo en tres años: 29.140 km de pozos de producción, un 3,4% menos que en 2024, ya que las sanciones y la reducción de ingresos afectaron la inversión . Esta falta de inversión agrava el declive natural de los campos. En el corazón petrolero de Rusia, en Janti-Mansisk (Siberia Occidental), que representa aproximadamente el 40% de la producción del país, el bombeo ha disminuido constantemente desde 2009, cayendo más del 13% entre 2019 y 2024 .
La evidencia disponible confirma que los ataques con drones ucranianos han alcanzado la infraestructura portuaria del mar Negro, incluido Novorossiysk, un centro de exportación clave. En junio de 2026, se registró un aumento del 68% intermensual en las cargas de crudo en Novorossiysk, pero esto reflejó en parte un desvío de los puertos bálticos que también habían sufrido interrupciones . El contexto más amplio —el ajuste de la oferta global por múltiples factores, incluido el cierre del estrecho de Ormuz, el declive ruso y las interrupciones iraníes— ha mantenido los mercados petroleros bajo presión, y la AIE señala un creciente déficit de oferta global en 2026 .
El poder de negociación de Rusia con sus clientes restantes —principalmente China e India— se está debilitando por varias razones:
En resumen, Rusia está siendo estrangulada por todos los frentes: los ataques con drones degradan su capacidad de producir y refinar; las sanciones reducen la rentabilidad y aumentan los costos de transacción; los pozos envejecidos y la falta de inversión reducen su base de producción; y un inminente superávit global en 2027 anula el escaso poder de fijación de precios que le queda con una base de clientes cada vez más reducida.