España respondió desplegando unidades militares para reforzar la seguridad . El 31 de julio, las autoridades españolas y marroquíes cooperaron para revertir el flujo, y la mayoría de los más de 50.000 retornados regresaron a Marruecos de forma voluntaria
. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó el suceso de "violación de la integridad territorial de España" y culpó a las mafias de tráfico de personas por aprovechar una reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohibía la devolución sumaria de migrantes interceptados en el mar
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Según Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, las entradas irregulares por la ruta del Mediterráneo occidental —principalmente el estrecho de Gibraltar— aumentaron un 37% en los primeros siete meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2025, alcanzando los 11.217 cruces . Este aumento contrasta fuertemente con todas las demás rutas principales de entrada a la UE, la mayoría de las cuales registraron fuertes descensos.
A principios de año, el Mediterráneo occidental ya era la única ruta importante que registraba un aumento, con alrededor de 4.400 detecciones en el primer trimestre de 2026 —un 66% más interanual—, aunque marzo experimentó un descenso .
En todas las rutas, Frontex registró algo más de 49.000 cruces irregulares en el primer semestre de 2026, un descenso del 37% interanual . En los primeros siete meses, el total fue de aproximadamente 61.000, aún un 37% menos
. Esto significa que el Mediterráneo occidental fue prácticamente la única ruta en crecimiento, mientras que la inmigración irregular total en la UE alcanzaba su nivel más bajo desde 2021.
El descenso reflejó una cooperación sostenida con los países socios y medidas preventivas en los estados clave de salida, según Frontex, que continúan reduciendo el número de embarcaciones que parten hacia Europa .
El 31 de julio, Italia anunció la suspensión del acuerdo de libre circulación de Schengen con España por un mes, restableciendo los controles de identidad en aeropuertos y puertos a los viajeros procedentes de España . La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó las imágenes de Ceuta de "impactantes" y pidió que se suspendiera a España del espacio Schengen por completo
. El Ministerio del Interior italiano ordenó lo que denominó el cierre de las fronteras aéreas y marítimas del país con España, aunque los ciudadanos de la UE estaban exentos de los controles
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El 7 de agosto, España amenazó con imponer sus propios controles fronterizos a Italia si Roma no retiraba sus restricciones . El 8 de agosto, España cumplió su amenaza e impuso controles recíprocos a medianoche en todos los viajes aéreos y marítimos procedentes de Italia
. Se esperaba que las medidas permanecieran en vigor al menos hasta el 7 de septiembre
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La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se unió a Italia para pedir la suspensión de España de Schengen, afirmando que "la inmigración descontrolada supone una amenaza para Europa" y advirtiendo: "No aceptaremos una repetición de 2015" . Finlandia y la República Checa (con el primer ministro Andrej Babiš) también respaldaron la medida de Italia o instaron a una suspensión temporal
. Veintidós de los 27 países de la UE solicitaron una reunión ministerial de emergencia sobre los controles fronterizos internos
. La Comisión Europea, sin embargo, rechazó los llamados a suspender a España de Schengen, señalando que, según la legislación de la UE, ningún Estado miembro puede suspender unilateralmente la participación de otro
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La crisis de mediados de 2026 se define por una fuerte concentración geográfica: el Mediterráneo occidental concentró casi todo el crecimiento migratorio de la UE, impulsado abrumadoramente por la brecha de Ceuta, incluso mientras las llegadas irregulares totales a la UE caían a su nivel más bajo en seis años. Esa paradoja —un aumento localizado en medio de un declive general— fracturó la solidaridad de Schengen, con Italia, Dinamarca, Finlandia y la República Checa presionando para la suspensión de España de la zona sin pasaportes, una medida que sigue siendo legalmente imposible según los tratados actuales de la UE.