Los comercios valoran el efectivo principalmente por su privacidad y fiabilidad . La encuesta de consumidores del BCE (SPACE) también confirma que los consumidores siguen usando efectivo en la mayoría de las transacciones presenciales: el 52% de estos pagos en la eurozona se hicieron con billetes y monedas en 2024 (el dato de consumidores más reciente disponible) .
La aceptación de pagos móviles (a través de carteras digitales y aplicaciones para smartphone) ha experimentado un crecimiento explosivo. En 2026, el 68% de los comercios con punto de venta físico aceptaban pagos por móvil, casi el doble que el 37% registrado en la encuesta de 2024 . Esto convierte al móvil en el método de pago de más rápido crecimiento entre los comercios de la eurozona, superando con creces a las tarjetas y las transferencias.
Las tarjetas de pago (débito y crédito) siguen siendo ampliamente aceptadas: el 88% de los comercios físicos las ofrecen . Aunque su aceptación no ha crecido tan rápido como la de los pagos móviles, sigue siendo el segundo método más aceptado después del efectivo.
Las criptomonedas y las stablecoins siguen siendo una anécdota en la aceptación comercial. La encuesta del BCE de 2026 fue la primera en distinguir la aceptación entre puntos de venta físicos y online para todos los métodos de pago . El hallazgo principal: solo el 0,2% de los comercios online aceptan criptoactivos como Bitcoin, Ethereum o Tether . La aceptación en tiendas físicas es igualmente marginal, por debajo del 1% en todos los canales . Las comparaciones históricas directas son difíciles debido a la nueva metodología, pero la cifra es constantemente insignificante.
Al decidir qué métodos de pago ofrecer, los comercios priorizan tres atributos por encima de todos: la velocidad de la transacción, la fiabilidad y la facilidad de uso . Para la empresa media, estos factores pesan más que el coste o la preferencia del cliente.
Sin embargo, la seguridad y la privacidad siguen siendo factores clave: el 94% de las empresas cita la seguridad y el 92% la fiabilidad como criterios esenciales . Aproximadamente una de cada tres empresas (33%) afirma no tener preferencia sobre cómo pagan sus clientes . Entre las que sí tienen preferencia, el 24% prefiere las tarjetas de débito, el 21% el efectivo y el 14% las tarjetas de crédito .
La encuesta revela diferencias significativas en la eurozona. Mientras que el 94% de las empresas que aceptaban efectivo en 2024 afirmaban que esperaban seguir haciéndolo en los próximos cinco años , una proporción creciente de comercios, sobre todo en hoteles, restaurantes y comercio minorista, ya han eliminado el efectivo . El BCE ha advertido de que el auge de los modelos de pago automatizados y exclusivamente digitales amenaza la viabilidad del efectivo en algunos estados miembros .
La variación entre países es muy acusada. Por ejemplo, Italia mantiene una alta tasa de aceptación de efectivo entre las pequeñas y medianas empresas , mientras que algunos países del norte de Europa avanzan más rápido hacia modelos de negocio exclusivamente digitales. Los desgloses detallados por país están disponibles en el informe completo del BCE .
El efectivo sigue siendo el método de pago presencial más aceptado en la eurozona y se ha recuperado del bache de la pandemia. Pero los pagos móviles están alcanzándolo rápidamente, mientras que las criptomonedas siguen siendo una anécdota estadística. La divergencia entre países se está ampliando, lo que sugiere que una estrategia de pagos única no encaja en los diversos mercados nacionales de la UE.
Los comercios valoran el efectivo principalmente por su privacidad y fiabilidad . La encuesta de consumidores del BCE (SPACE) también confirma que los consumidores siguen usando efectivo en la mayoría de las transacciones presenciales: el 52% de estos pagos en la eurozona se hicieron con billetes y monedas en 2024 (el dato de consumidores más reciente disponible) .
La aceptación de pagos móviles (a través de carteras digitales y aplicaciones para smartphone) ha experimentado un crecimiento explosivo. En 2026, el 68% de los comercios con punto de venta físico aceptaban pagos por móvil, casi el doble que el 37% registrado en la encuesta de 2024 . Esto convierte al móvil en el método de pago de más rápido crecimiento entre los comercios de la eurozona, superando con creces a las tarjetas y las transferencias.
Las tarjetas de pago (débito y crédito) siguen siendo ampliamente aceptadas: el 88% de los comercios físicos las ofrecen . Aunque su aceptación no ha crecido tan rápido como la de los pagos móviles, sigue siendo el segundo método más aceptado después del efectivo.
Las criptomonedas y las stablecoins siguen siendo una anécdota en la aceptación comercial. La encuesta del BCE de 2026 fue la primera en distinguir la aceptación entre puntos de venta físicos y online para todos los métodos de pago . El hallazgo principal: solo el 0,2% de los comercios online aceptan criptoactivos como Bitcoin, Ethereum o Tether . La aceptación en tiendas físicas es igualmente marginal, por debajo del 1% en todos los canales . Las comparaciones históricas directas son difíciles debido a la nueva metodología, pero la cifra es constantemente insignificante.
Al decidir qué métodos de pago ofrecer, los comercios priorizan tres atributos por encima de todos: la velocidad de la transacción, la fiabilidad y la facilidad de uso . Para la empresa media, estos factores pesan más que el coste o la preferencia del cliente.
Sin embargo, la seguridad y la privacidad siguen siendo factores clave: el 94% de las empresas cita la seguridad y el 92% la fiabilidad como criterios esenciales . Aproximadamente una de cada tres empresas (33%) afirma no tener preferencia sobre cómo pagan sus clientes . Entre las que sí tienen preferencia, el 24% prefiere las tarjetas de débito, el 21% el efectivo y el 14% las tarjetas de crédito .
La encuesta revela diferencias significativas en la eurozona. Mientras que el 94% de las empresas que aceptaban efectivo en 2024 afirmaban que esperaban seguir haciéndolo en los próximos cinco años , una proporción creciente de comercios, sobre todo en hoteles, restaurantes y comercio minorista, ya han eliminado el efectivo . El BCE ha advertido de que el auge de los modelos de pago automatizados y exclusivamente digitales amenaza la viabilidad del efectivo en algunos estados miembros .
La variación entre países es muy acusada. Por ejemplo, Italia mantiene una alta tasa de aceptación de efectivo entre las pequeñas y medianas empresas , mientras que algunos países del norte de Europa avanzan más rápido hacia modelos de negocio exclusivamente digitales. Los desgloses detallados por país están disponibles en el informe completo del BCE .
El efectivo sigue siendo el método de pago presencial más aceptado en la eurozona y se ha recuperado del bache de la pandemia. Pero los pagos móviles están alcanzándolo rápidamente, mientras que las criptomonedas siguen siendo una anécdota estadística. La divergencia entre países se está ampliando, lo que sugiere que una estrategia de pagos única no encaja en los diversos mercados nacionales de la UE.