La reacción de Moscú ha sido desdeñosa y prácticamente no ha variado respecto a su postura maximalista:
El Instituto para el Estudio de la Guerra evaluó el 14 de agosto que "los funcionarios del Kremlin siguen reiterando la falta de disposición de Rusia para entablar negociaciones de paz significativas que no cumplan con las exigencias de la capitulación total de Ucrania" .
Zelenski quiere que Estados Unidos desempeñe un papel central y activo como mediador y garante. En concreto, ha instado a Washington a:
El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, confirmó a principios de agosto que el proceso de negociación de paz con la participación de EE. UU. está actualmente "en pausa" y que Kiev está a la espera de la llegada de la delegación estadounidense .
La siguiente tabla resume los desacuerdos fundamentales que han impedido cualquier avance sustancial:
Con ambas partes atrincheradas en sus posiciones y Moscú sin mostrar disposición a ceder, las perspectivas de un avance diplomático a corto plazo siguen siendo escasas. La próxima llegada de enviados estadounidenses a Ucrania y Rusia pondrá a prueba si Washington puede cambiar la dinámica.