El origen de la crisis energética cubana es una combinación de presión externa y fragilidad interna:
Corte de petróleo en enero de 2026 por la administración Trump: EE.UU. detuvo de hecho las importaciones de petróleo de Cuba al cortar los envíos de crudo venezolano y amenazar con aranceles a terceros países, dejando a la isla sin el combustible necesario para sus plantas eléctricas . Tras la toma de control de las reservas de Venezuela por parte de EE.UU. después de la captura del presidente Nicolás Maduro, Cuba perdió a su principal proveedor .
Infraestructura envejecida y mal mantenida: Las plantas termoeléctricas y la red ya estaban en mal estado. El bloqueo de combustible hizo imposible operarlas a capacidad suficiente, provocando colapsos totales cada vez que la demanda superaba la oferta . Muchas instalaciones tienen más de 30 años y han sufrido una crónica falta de inversión .
Fallos en cadena durante la restauración: Al intentar reiniciar las plantas tras un apagón, las fluctuaciones de corriente y las tormentas provocaron colapsos secundarios repetidos: la red falló dos veces en 24 horas entre el 2 y 3 de agosto . Las tormentas interrumpieron los esfuerzos de restauración, afectando a las unidades que volvían a funcionar .
Seis apagones nacionales en 2026: El país ha sufrido colapsos totales desde marzo. Solo en julio se registraron tres apagones en nueve días . En total, Cuba ha contabilizado 11 colapsos de la red nacional desde finales de 2024 .
La campaña de presión de EE.UU. actúa en varios frentes. Tras cortar el petróleo venezolano, la administración Trump amenazó con aranceles a cualquier país que vendiera o suministrara petróleo a Cuba . Las sanciones secundarias apuntaron a la empresa estatal cubana de petróleo, Unión Cuba-Petróleo . En mayo de 2026, el ministro de Energía de Cuba anunció que el país había agotado por completo sus reservas de diésel y fuel oil, declarando: "No tenemos reservas" .
En febrero de 2026, Cuba advirtió a las aerolíneas que se estaba quedando sin combustible de aviación debido al mismo bloqueo petrolero . Air Canada, WestJet, Air Transat y Sunwing suspendieron inmediatamente todos los vuelos a Cuba, operando aviones vacíos hacia el sur para repatriar a unos 3.000 pasajeros varados . Air Canada extendió después la suspensión al menos hasta el 31 de octubre de 2026 . Se proyectó que la escasez de combustible de aviación duraría al menos hasta el 11 de marzo de 2026, con extensiones posteriores .
Los apagones han transformado todos los aspectos de la vida diaria de los 10 millones de cubanos:
Dormir en azoteas y en la calle: Sin electricidad para ventiladores ni aire acondicionado en el intenso calor del verano, la gente en La Habana duerme en azoteas, en las escalinatas de la Universidad de La Habana y en otros espacios públicos al aire libre .
Sin agua ni señal de celular: Cada apagón nacional paraliza las estaciones de bombeo de agua y las torres de telefonía, dejando a más de 10 millones de personas sin agua corriente ni servicio de telefonía móvil durante periodos de 12 a 30 horas .
Comida en descomposición: Los refrigeradores y congeladores dejan de funcionar durante los cortes prolongados, lo que provoca un deterioro generalizado de los alimentos . Las familias han tenido que recurrir a la leña y el carbón para cocinar .
Presión sobre los hospitales: Los hospitales pierden electricidad para equipos críticos, aunque algunos servicios vitales cuentan con generación de respaldo. Los colapsos repetidos someten al sistema sanitario a una enorme presión .
Protestas: Estallaron protestas en La Habana a principios de julio de 2026, mientras el gobierno luchaba por restablecer el suministro y el país apenas generaba un tercio de la demanda . Los vecinos golpearon cacerolas, tocaron bocinas y gritaron "enciendan la luz" . La caída libre de la economía y la desesperación han alimentado una creciente ira popular .
Colapso económico: La crisis ha paralizado los negocios, frenado el turismo y obligado a los cubanos a planificar su vida en función de ventanas intermitentes de electricidad . Los apagones rotativos ahora duran más de 20 horas al día .
Si bien el gobierno cubano culpa al embargo estadounidense y a las restricciones petroleras, analistas internacionales e independientes señalan que la mala gestión interna y el abandono del sistema energético también han contribuido a la crisis . El bloqueo petrolero de EE.UU. ha agravado dramáticamente una crisis preexistente, sumiendo a la isla en la peor emergencia energética en décadas.
El origen de la crisis energética cubana es una combinación de presión externa y fragilidad interna:
Corte de petróleo en enero de 2026 por la administración Trump: EE.UU. detuvo de hecho las importaciones de petróleo de Cuba al cortar los envíos de crudo venezolano y amenazar con aranceles a terceros países, dejando a la isla sin el combustible necesario para sus plantas eléctricas . Tras la toma de control de las reservas de Venezuela por parte de EE.UU. después de la captura del presidente Nicolás Maduro, Cuba perdió a su principal proveedor .
Infraestructura envejecida y mal mantenida: Las plantas termoeléctricas y la red ya estaban en mal estado. El bloqueo de combustible hizo imposible operarlas a capacidad suficiente, provocando colapsos totales cada vez que la demanda superaba la oferta . Muchas instalaciones tienen más de 30 años y han sufrido una crónica falta de inversión .
Fallos en cadena durante la restauración: Al intentar reiniciar las plantas tras un apagón, las fluctuaciones de corriente y las tormentas provocaron colapsos secundarios repetidos: la red falló dos veces en 24 horas entre el 2 y 3 de agosto . Las tormentas interrumpieron los esfuerzos de restauración, afectando a las unidades que volvían a funcionar .
Seis apagones nacionales en 2026: El país ha sufrido colapsos totales desde marzo. Solo en julio se registraron tres apagones en nueve días . En total, Cuba ha contabilizado 11 colapsos de la red nacional desde finales de 2024 .
La campaña de presión de EE.UU. actúa en varios frentes. Tras cortar el petróleo venezolano, la administración Trump amenazó con aranceles a cualquier país que vendiera o suministrara petróleo a Cuba . Las sanciones secundarias apuntaron a la empresa estatal cubana de petróleo, Unión Cuba-Petróleo . En mayo de 2026, el ministro de Energía de Cuba anunció que el país había agotado por completo sus reservas de diésel y fuel oil, declarando: "No tenemos reservas" .
En febrero de 2026, Cuba advirtió a las aerolíneas que se estaba quedando sin combustible de aviación debido al mismo bloqueo petrolero . Air Canada, WestJet, Air Transat y Sunwing suspendieron inmediatamente todos los vuelos a Cuba, operando aviones vacíos hacia el sur para repatriar a unos 3.000 pasajeros varados . Air Canada extendió después la suspensión al menos hasta el 31 de octubre de 2026 . Se proyectó que la escasez de combustible de aviación duraría al menos hasta el 11 de marzo de 2026, con extensiones posteriores .
Los apagones han transformado todos los aspectos de la vida diaria de los 10 millones de cubanos:
Dormir en azoteas y en la calle: Sin electricidad para ventiladores ni aire acondicionado en el intenso calor del verano, la gente en La Habana duerme en azoteas, en las escalinatas de la Universidad de La Habana y en otros espacios públicos al aire libre .
Sin agua ni señal de celular: Cada apagón nacional paraliza las estaciones de bombeo de agua y las torres de telefonía, dejando a más de 10 millones de personas sin agua corriente ni servicio de telefonía móvil durante periodos de 12 a 30 horas .
Comida en descomposición: Los refrigeradores y congeladores dejan de funcionar durante los cortes prolongados, lo que provoca un deterioro generalizado de los alimentos . Las familias han tenido que recurrir a la leña y el carbón para cocinar .
Presión sobre los hospitales: Los hospitales pierden electricidad para equipos críticos, aunque algunos servicios vitales cuentan con generación de respaldo. Los colapsos repetidos someten al sistema sanitario a una enorme presión .
Protestas: Estallaron protestas en La Habana a principios de julio de 2026, mientras el gobierno luchaba por restablecer el suministro y el país apenas generaba un tercio de la demanda . Los vecinos golpearon cacerolas, tocaron bocinas y gritaron "enciendan la luz" . La caída libre de la economía y la desesperación han alimentado una creciente ira popular .
Colapso económico: La crisis ha paralizado los negocios, frenado el turismo y obligado a los cubanos a planificar su vida en función de ventanas intermitentes de electricidad . Los apagones rotativos ahora duran más de 20 horas al día .
Si bien el gobierno cubano culpa al embargo estadounidense y a las restricciones petroleras, analistas internacionales e independientes señalan que la mala gestión interna y el abandono del sistema energético también han contribuido a la crisis . El bloqueo petrolero de EE.UU. ha agravado dramáticamente una crisis preexistente, sumiendo a la isla en la peor emergencia energética en décadas.