Datos económicos mixtos de EE.UU.
Tres publicaciones de datos en Estados Unidos entre el 12 y el 14 de agosto dieron mucho que digerir a los inversores:
Expectativas de subida de tipos de la Fed: ambiguas
El benigno dato del IPC redujo inicialmente la preocupación del mercado por una subida de tipos en septiembre . Pero la persistencia de la inflación en los servicios a nivel de productor, combinada con el decepcionante dato de ventas minoristas, dejó el panorama ambiguo: los datos apoyaban tanto a las posturas moderadas como a las agresivas dentro de la Fed
. La narrativa del mercado pasó de un "aterrizaje suave" a un "juego de señales mixtas".
Rotación sectorial evidente
La semana fue testigo de una clara rotación sectorial en el STOXX 600:
Índices nacionales cerca de máximos históricos
A pesar de la pérdida semanal, los principales índices nacionales se mantuvieron cerca de sus niveles récord. El EURO STOXX 50 alcanzó un máximo histórico por encima de los 6.560 puntos el 11 de agosto, mientras que el DAX cotizaba por encima de los 26.450 puntos, lo que suponía una subida de aproximadamente el 13% en lo que iba de año
. El propio STOXX 600 había cerrado en un récord de 660,25 puntos la semana anterior, lo que significaba que el índice aún se encontraba a menos de un 1% de su máximo histórico
.
Contexto histórico: debilidad de agosto
Agosto ha sido históricamente un mes difícil para las renta variable europeas. La rentabilidad media del EURO STOXX 50 en agosto es del -0,19%, y su rentabilidad media del -1,42% está muy condicionada por un puñado de años de grandes crisis . El retroceso de 2026, aunque puso fin a una racha de victorias, fue modesto en comparación con esos desplomes históricos.
Lo que la evidencia no cubre completamente
Los resultados de búsqueda disponibles no contienen información directa sobre los rendimientos de los bonos europeos, las previsiones de ajuste del BCE ni las perspectivas contrapuestas de Wall Street de Barclays, Bank of America y Federated Hermes para mediados de agosto de 2026. Sin embargo, el panorama general a partir de los datos disponibles cuenta una historia clara: las acciones europeas estaban en máximos históricos o cerca de ellos, apoyadas por una sólida temporada de resultados, pero el aumento del precio del petróleo, el riesgo geopolítico en Oriente Próximo y los datos económicos mixtos de EE.UU. crearon vientos en contra suficientes para frenar el rally de cuatro semanas con una modesta pérdida semanal
.