Grecia: el gigante marítimo que mantiene los petroleros en movimiento.
Grecia posee la flota mercante más grande del mundo, y los petroleros operados por empresas griegas han estado entre los muy pocos buques que han cruzado el estrecho de Ormuz durante la crisis . Funcionarios griegos han calificado la situación de "alarmante" y han presionado por una solución integral y duradera, en lugar de acuerdos de navegación improvisados
. Atenas también está considerando desplegar una fragata clase MEKO y un buque de apoyo para misiones de desminado y seguridad en el estrecho . Rubio habló por teléfono con el ministro de Asuntos Exteriores griego el 14 de agosto de 2026, en la misma ola de contactos
.
Los mediadores habituales (Omán, Catar, Pakistán y Turquía) lo han intentado y han fracasado en cerrar la brecha, lo que ha llevado a EE. UU. a buscar nuevos vectores . Ni Austria ni Grecia son mediadores típicos en Oriente Medio, y ese es precisamente el punto. Cada uno ofrece una forma de influencia que la agotada vía qatarí-omaní-paquistaní no puede proporcionar:
Estados Unidos presenta la ampliación como un esfuerzo pragmático para aumentar la presión sobre Teherán allí donde los mediadores tradicionales no han tenido éxito . El mensaje es claro: Irán está cada vez más aislado y Washington está dispuesto a construir una coalición más amplia.
Irán interpreta el mismo acercamiento como una señal de desesperación estadounidense. Funcionarios iraníes han subrayado que negocian principalmente a través de Omán, al que Teherán considera un mediador más comprensivo, y presentan el recurso a países europeos como una prueba de que las campañas de presión estadounidenses han fracasado .
Declaraciones públicas contradictorias han aumentado la confusión. Funcionarios estadounidenses han afirmado en ocasiones que un acuerdo está "cerca", mientras que Irán ha negado que se estén produciendo negociaciones formales . Mientras tanto, los datos de navegación de abril de 2026 muestran que el tráfico en el estrecho de Ormuz se sitúa muy por debajo del 10% de los volúmenes normales, meses después de que supuestamente estuviera en vigor un alto el fuego .
Varios factores convergentes explican por qué EE. UU. necesitaba mirar más allá de los mediadores habituales:
El acercamiento a Viena y Atenas debe entenderse como un intento de inyectar dos nuevos tipos de influencia —neutralidad diplomática con proximidad nuclear (Austria) y peso marítimo-económico (Grecia)— en un proceso donde los mediadores habituales se han quedado sin margen, las declaraciones públicas se contradicen y el estrecho de Ormuz sigue efectivamente cerrado a pesar de un acuerdo firmado.