En su acusación más detallada, Lavrov afirmó el 22 de julio que los estadounidenses "no solo están ayudando, sino que participan directamente en dirigir las armas ucranianas contra objetivos dentro de Rusia" . Citó el financiamiento de EE. UU. a través de la Unión Europea, la provisión de inteligencia y la operación del sistema Starlink como mecanismos de esta participación .
Moscú ha planteado el asunto directamente ante Washington. Lavrov dijo que Rusia presentó una serie de preguntas al Departamento de Estado de EE. UU. exigiendo aclaraciones sobre el papel, si lo hubiera, de los servicios de inteligencia estadounidenses en los ataques ucranianos contra la infraestructura civil rusa .
Durante una reunión presencial con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, al margen de la cumbre de la ASEAN en Filipinas el 23 de julio, Lavrov advirtió personalmente que la continuación de las ventas de armas a Kiev es "inaceptable" y reiteró las objeciones de Moscú a la participación estadounidense . El Ministerio de Exteriores ruso declaró que Lavrov "informó a su homólogo estadounidense sobre la situación real en la línea del frente y subrayó que sería inaceptable que EE. UU. continúe armando a Ucrania"
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En una entrevista transmitida por la televisión estatal rusa el 14 de agosto, Lavrov advirtió que Rusia usará "métodos más duros" para destruir todo lo proporcionado por Occidente que alimenta la maquinaria de guerra de Ucrania. Dijo: "No nos rebajaremos a su nivel, pero haremos que nuestros propios métodos sean mucho más severos para destruir todo lo que alimenta la maquinaria de guerra de Kiev desde Occidente" .
Este lenguaje indica una escalada en los ataques rusos contra los suministros militares y la logística occidentales, yendo más allá de los patrones anteriores de ataques. Según Lavrov, Rusia ya está llevando a cabo estas operaciones y Occidente "está empezando a quejarse" .
Lavrov ha rechazado constante y firmemente un alto el fuego inmediato. Desestimó las propuestas de alto el fuego occidentales como "ultimátums", argumentando que un alto el fuego inmediato seguido del despliegue de una fuerza multinacional (propuesta por Francia y el Reino Unido) antes de negociaciones sustanciales es inaceptable para Moscú .
Ha declarado repetidamente que Rusia no aceptará un alto el fuego a lo largo de la línea del frente actual . La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, dijo en nombre de Moscú que Rusia "no ve motivos para medidas a medias que solo le dan un respiro temporal al régimen de Kiev"
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El razonamiento de Rusia es claro: Moscú insiste en abordar primero lo que llama las "causas profundas" del conflicto, lo que significa un acuerdo de paz integral en sus propios términos, y considera cualquier congelación temporal como una táctica occidental para rearmar a Ucrania . Lavrov dijo que un alto el fuego inmediato "no funcionará" y que Rusia "solo puede detenerse cuando haya un acuerdo a largo plazo, fiable y sostenible"
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A pesar de la retórica de escalada, Lavrov ha mostrado una disposición diplomática continua. El 14 de agosto, dijo que el presidente Vladímir Putin está listo para recibir nuevamente en Rusia a los enviados de EE. UU., Steve Witkoff y Jared Kushner, para discutir Ucrania, y agregó: "No nos negamos a hablar con ellos" . Dijo que la cuestión clave es "con qué vendrán" .
Lavrov ha hecho referencia a acuerdos previos entre Putin y Trump, incluidas sus llamadas telefónicas pasadas y la cumbre de Alaska de agosto de 2025, pero también se ha quejado de que EE. UU. no ha cumplido con esos acuerdos . Sugirió que las conversaciones de la cumbre de Alaska podrían haber sido una táctica de EE. UU. para ganar tiempo para Kiev . Por separado, ha pedido claridad sobre si Trump ha cambiado su postura sobre la guerra después de la cumbre del G7 .
Como señal de compromiso continuo, Lavrov también informó que Putin y Trump mantuvieron una llamada de 90 minutos el 4 de julio en la que Trump volvió a ofrecer su ayuda para poner fin a la guerra .
Las recientes declaraciones de Lavrov revelan una estrategia de doble vía: una retórica de escalada severa y advertencias militares combinadas con el mantenimiento de canales diplomáticos. El Kremlin está señalando que intensificará su esfuerzo bélico mientras deja la puerta abierta a las conversaciones, pero solo en términos que equivalgan a la capitulación de Ucrania, no a un simple alto el fuego.