Torres había llegado al torneo como delantero suplente después de perder la titularidad tras el decepcionante empate a cero de España contra Cabo Verde en el primer partido. No volvió a marcar hasta la final, pero cuando más importaba, apareció .
La operación entre Barcelona y PSG se cocinó en apenas dos semanas:
La cifra final se sitúa en algo menos de 50 millones de euros (entre 48,5 y 50 millones, según las fuentes), una cantidad fija, sin variables ni complementos . Informaciones anteriores que hablaban de 5 millones en bonus fueron corregidas después tanto por Sport como por Mundo Deportivo, que aseguraron que el trato no incluye pagos por rendimiento
.
El traspaso de Ferran Torres es uno de esos casos en los que los intereses de todas las partes encajaron a la perfección. El Barcelona recuperó casi todo lo que invirtió por un jugador al que le quedaba un año de contrato. El PSG fichó a una estrella mundial a un precio de saldo. Y Torres firmó un contrato de cinco años en un club dispuesto a pagarle como a una de las grandes figuras del fútbol europeo. Todo, además, llegando a París con la vitola de héroe del Mundial.