Estas cifras no solo superaron las previsiones de los analistas, que esperaban un beneficio neto de entre 253 y 283 millones de dólares, sino que casi duplicaron la estimación más optimista . El beneficio por acción fue de 0,06 dólares, frente a los 0,034-0,037 dólares del consenso .
A diferencia de lo que podría pensarse, SMIC no está fabricando los chips de IA más avanzados (eso es terreno de TSMC y Samsung). Su crecimiento proviene de un 'efecto derrame' de la demanda de IA que se ha traducido en un aumento de los pedidos de chips para aplicaciones más tradicionales pero igualmente esenciales .
La explosión de centros de datos y servidores de IA requiere no solo los procesadores más potentes, sino toda una constelación de chips de soporte: circuitos de gestión de energía, controladores industriales, componentes para automoción y chips de red. SMIC está especializada precisamente en estos chips de nodos maduros (legacy) y especializados, y está viendo cómo la demanda se dispara .
Con las fábricas operando casi al límite de su capacidad, SMIC ha podido aumentar los precios de sus obleas más demandadas un 5,7% respecto al trimestre anterior . La compañía envió el equivalente a 2,9 millones de obleas de 8 pulgadas durante el trimestre, un 14% más que en el primer trimestre . Esta alta utilización de la capacidad fija también ha mejorado la rentabilidad: el margen bruto alcanzó el 25,3%, superando el rango de 20-22% que la propia empresa había previsto .
La incertidumbre en la cadena de suministro global ha llevado a muchos clientes a adelantar pedidos y acumular existencias, añadiendo más combustible al motor de crecimiento de SMIC .
La dirección de SMIC se mostró optimista durante la conferencia con analistas, proyectando que el movimiento alcista continuará .
SMIC opera en el epicentro de la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China, y sus resultados actuales son incomprensibles sin este telón de fondo .
Desde octubre de 2022, EE. UU. ha endurecido progresivamente las restricciones a la venta de equipos de fabricación de semiconductores avanzados a China . En diciembre de 2024, la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) añadió controles sobre 24 tipos de equipos y tres tipos de herramientas de software . Un informe del Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU. señala que, desde 2018, el objetivo ha sido "restringir el acceso de la RPCh a las tecnologías y la capacidad de producir chips avanzados, así como limitar su acceso a aplicaciones informáticas y de IA relacionadas" .
Estas restricciones tienen un efecto dual sobre la compañía:
La presión sobre China no cesa. En abril de 2026, un grupo bipartidista de legisladores estadounidenses propuso la Ley MATCH para restringir aún más la venta de equipos de fabricación de chips, afectando a empresas como ASML . Ese mismo mes, el Departamento de Comercio ordenó a varias empresas de equipos de chips detener los envíos a Hua Hong, el segundo mayor fabricante de chips de China, por temor a que estuviera fabricando chips de computación avanzada .
En resumen, el caso de SMIC en 2026 ejemplifica cómo la geopolítica puede crear oportunidades inesperadas. Las restricciones la frenan a largo plazo, pero en el corto y medio plazo, la misma política que busca contener a China está generando un mercado cautivo y unos márgenes que están disparando sus resultados.
Estas cifras no solo superaron las previsiones de los analistas, que esperaban un beneficio neto de entre 253 y 283 millones de dólares, sino que casi duplicaron la estimación más optimista . El beneficio por acción fue de 0,06 dólares, frente a los 0,034-0,037 dólares del consenso .
A diferencia de lo que podría pensarse, SMIC no está fabricando los chips de IA más avanzados (eso es terreno de TSMC y Samsung). Su crecimiento proviene de un 'efecto derrame' de la demanda de IA que se ha traducido en un aumento de los pedidos de chips para aplicaciones más tradicionales pero igualmente esenciales .
La explosión de centros de datos y servidores de IA requiere no solo los procesadores más potentes, sino toda una constelación de chips de soporte: circuitos de gestión de energía, controladores industriales, componentes para automoción y chips de red. SMIC está especializada precisamente en estos chips de nodos maduros (legacy) y especializados, y está viendo cómo la demanda se dispara .
Con las fábricas operando casi al límite de su capacidad, SMIC ha podido aumentar los precios de sus obleas más demandadas un 5,7% respecto al trimestre anterior . La compañía envió el equivalente a 2,9 millones de obleas de 8 pulgadas durante el trimestre, un 14% más que en el primer trimestre . Esta alta utilización de la capacidad fija también ha mejorado la rentabilidad: el margen bruto alcanzó el 25,3%, superando el rango de 20-22% que la propia empresa había previsto .
La incertidumbre en la cadena de suministro global ha llevado a muchos clientes a adelantar pedidos y acumular existencias, añadiendo más combustible al motor de crecimiento de SMIC .
La dirección de SMIC se mostró optimista durante la conferencia con analistas, proyectando que el movimiento alcista continuará .
SMIC opera en el epicentro de la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China, y sus resultados actuales son incomprensibles sin este telón de fondo .
Desde octubre de 2022, EE. UU. ha endurecido progresivamente las restricciones a la venta de equipos de fabricación de semiconductores avanzados a China . En diciembre de 2024, la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) añadió controles sobre 24 tipos de equipos y tres tipos de herramientas de software . Un informe del Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU. señala que, desde 2018, el objetivo ha sido "restringir el acceso de la RPCh a las tecnologías y la capacidad de producir chips avanzados, así como limitar su acceso a aplicaciones informáticas y de IA relacionadas" .
Estas restricciones tienen un efecto dual sobre la compañía:
La presión sobre China no cesa. En abril de 2026, un grupo bipartidista de legisladores estadounidenses propuso la Ley MATCH para restringir aún más la venta de equipos de fabricación de chips, afectando a empresas como ASML . Ese mismo mes, el Departamento de Comercio ordenó a varias empresas de equipos de chips detener los envíos a Hua Hong, el segundo mayor fabricante de chips de China, por temor a que estuviera fabricando chips de computación avanzada .
En resumen, el caso de SMIC en 2026 ejemplifica cómo la geopolítica puede crear oportunidades inesperadas. Las restricciones la frenan a largo plazo, pero en el corto y medio plazo, la misma política que busca contener a China está generando un mercado cautivo y unos márgenes que están disparando sus resultados.